Los mejores discos internacionales de 2020
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Los mejores discos internacionales de 2020

Redacción — 13-12-2020
Empresa — Mondo Sonoro
Fotógrafo — Archivo

 


10.- Idles – “Ultra Mono

Idles Ultra Mono

Partisan

POST-PUNK
En “The Lover”, décimo corte del tercer disco de Idles, su cantante Joe Talbot arremete contra aquellos que acusan a su grupo de ser una mera fábrica de eslóganes. Talbot afirma que su diatriba va dirigida también contra él mismo y sus dudas autodestructivas, pero parece que determinados comentarios hechos al albur de su éxito dieron en la diana. El caso es que, lejos de arredrarse ante las críticas, el quinteto de Bristol concentra su esencia en un muro de sonido a la yugular con influencias del hip-hop y el techno, añadiendo estribillos de inmediatez rockera, con letras transparentes en su beligerancia. Se trata del aquí y el ahora, de buscar autoafirmación y positividad bajo las piedras, en este confuso y polarizado mundo post-Brexit, lo que resulta en que algunas de sus composiciones más poderosas se codeen con momentos de indisimulado trazo grueso. El objetivo sonoro de la banda, convertir su fórmula en un monolito de pegada inmediata, se cumple sobradamente desde la abrasión de “War” y el brutalismo rítmico de “Grounds”. Las letras de Talbot oscilan del divertido y peculiar manual de autoayuda de “Mr. Motivator” y su estribillo macarra, al sarcasmo airado ante la tradicionalista Inglaterra rural (la frenética “Model Village”), la denuncia del precariado (“Carcinogenic”) y la destrucción de la clase trabajadora en la cazurra “Reigns”.
JC Peña


9.- Tame Impala – “The Slow Rush

tame impala nuevo disco

Caroline /Music As Usual

POP  
Cinco años han pasado ya desde que Kevin Parker sorprendiera al mundo con su predecesor “Currents” (15), un disco que, si bien nos dejó un tanto aturdidos a los que esperábamos encontrar el vellocino de oro del rock psicodélico, ha terminado por situarse como uno de los trabajos más importantes de la década que acabamos de dejar atrás. Visto en retrospectiva parece mentira que en algún momento llegásemos a considerar a Parker como la gran esperanza de la música de guitarras. Claramente sus planes iban en otra dirección. Adorado por gigantes como Kanye West, Lady Gaga, Rihanna, Travis Scott o Kali Uchis, se ha convertido en algo parecido al “productor de moda”; el hombre con el que todo el mundo quiere colaborar, llámese Alex Turner o Dua Lipa. Las expectativas estaban pues vertiginosamente altas y la primera pregunta que surge tras escuchar este The Slow Rush es clara: “¿ha merecido la pena la espera?”. La respuesta es rotundamente afirmativa.  Con estas doce nuevas canciones Parker vuelve a redefinir los márgenes del sonido psicodélico, explotando aún más su gusto por las melodías pop. A lo largo de todo el disco resuenan ecos familiares de artistas realmente masivos (Pink Floyd, Fleetwood Mac), pero lo hacen ocultos bajo una serie de texturas y ritmos profundamente contemporáneos que escapan la lógica del revivalismo inocuo. The Slow Rush devuelve la forma a sus raíces, al tiempo que logra mirar hacia adelante. Un complejo acto de equilibrio que además suena fenomenal.
Tomás Crespo


8.- Waxahatchee – “St. Cloud

waxahatchee

Merge/Popstock!

INDIE  
Katie Crutchfield, o lo que es lo mismo Waxahatchee, comenzó su carrera con una fuerte influencia del indie rock hecho por mujeres de los noventa. Fue de las primeras en volver a traer un sonido que posteriormente volverían a implantar artistas como Courtney Barnett, Soccer Mommy, Snail Mail o Frankie Cosmos. Pues bien, ahora que está nuevamente en boga, Crutchfield ha decidido cambiar de dirección en su sexto disco en solitario. Ha puesto la vista en su población natal, en Alabama, se ha calzado las botas vaqueras y, con Lucinda Williams como principal faro, se ha marcado un notable disco en el que alcanza la madurez artística. Una obra que ha visto madurar a su compositora, curioso que también sea el primer disco que hace después de abandonar las drogas y el alcohol. Tras un rabioso disco de ruptura Waxahatchee se autoanaliza y logra madurar como persona y como artista, este podría haber sido perfectamente el primer disco de Kate Crutchfield bajo su propio nombre, un punto y aparte en su carrera que abre una nueva y prometedora etapa.
Sergio Ariza


7.- A. A. L. (Against All Logic) – “2017-2019

a a l

Other People

ELECTRÓNICA
Nicolas Jaar no presenta esta vez cortes bandera ni épicos himnos como pudieran ser “That Kind Of Game” o “Now You Got Me Hooked” de su anterior largo bajo este mismo pseudónimo (“2012-2017”), sin embargo el trabajo sigue una línea más lógica , con bastante más sentido y narrativa que su predecesor. “2017-2019” lo componen nueve cortes que giran inesperadamente hacia lo experimental, con guiños al techno de tinte industrial y ritmos deconstruidos. La distorsión es una constante durante todo el viaje que muestra una identidad propia, aunque más oscura que lo que el fan medio de Jaar pudiera imaginar. Se abre el telón con “Fantasy”, con un bombo rasgado y acompasado por las dulces vocales de Beyoncé –tratadas hasta la saciedad– y bofetones de distorsión sistemáticos. Así, sin anestesia y desde el primer corte. Le siguen los elementos industriales de “If Loving You Is Wrong” o el groove lineal interminable, en una fidelidad más baja y con un sinfín de texturas crudas y retorcidas, de “If You Can’t Do It Good, Dao It Hard”. El cierre va directo a la pista, con percusiones cada vez más caóticas y alternando alma techno y elementos house con una inspiración noiseabunda. Una perfecta vuelta de tuerca a su sonido, olvidando las atmósferas y elementos ambientales y espaciales.
Diego Fernández


6.- Touché Amoré – “Lament

Touche Amore Lament

Epitaph/Pias

POST-HARDCORE
“Lament”, el sexto largo de Touché Amoré es un álbum que va creciendo con cada escucha. Debería estar destinado a convertirse en un clásico dentro de la discografía del grupo californiano y, si me apuran, del post-hardcore de la presente década. En el salto cualitativo que supone este trabajo para los de Jeremy Bolm, su cantante y líder, ha tenido mucho que ver la labor de Ross Robinson como productor. “Come Heroin” abre el disco de manera inmejorable, anticipando todo lo que está por venir. Voces rotas, guitarras abrasivas y una sección rítmica inagotable nos levan a lo largo de algo más de media hora por un torbellino de agresividad sonora, perfecta vía de escape emocional. Hasta llegar a “A Forecast”, caben destacar puntos álgidos como el estribillo a corazón abierto de “Reminders”, los justificados cinco minutazos de “Limelight” o las guitarras evocadoras y el estribillo de oh-ohs de “A Broadcast”. La combinación de una producción de calidad y una colección de canciones emocionantes y con gancho es lo que hace de este un trabajo tan especial. Las letras indagan en el dolor y la necesidad de pertenencia a una comunidad, en la pérdida de seres queridos y los altibajos de la amistad duradera. El conjunto, en fin, merece un puesto de honor en las vitrinas lo mejor del rock de la presente temporada.
Juan P. Holguera


5.- Fontaines D.C. – “A Hero’s Death

Fontaines D.C A Hero

Partisan/[PIAS]

POST-PUNK
Hay algo intangible que determina el momento de un grupo: química, estado de ánimo, conexión cósmica. El nuevo extraordinario disco de los irlandeses, que llega poco más de un año después de su celebrado debut, deja claro que el quinteto necesitaba capturar ese momento de estado de gracia tan volátil y esquivo. El esfuerzo de un año frenético (cortado abruptamente por la pandemia) y el fuerte revés de haber desechado una primera grabación en Los Angeles para volver a trabajar con Dan Carey, ha merecido la pena: tras las dificultades han llegado a un sitio muy diferente, indudablemente más complejo, exigente, oscuro. Han traspasado la línea de sombra que delimita juventud y madurez. Siempre que se dice que el rock o la música de guitarras se ha agotado en beneficio de modas más o menos efímeras aparece un grupo que lo desmiente. Pocos casos más palmarios que el de los irlandeses, empeñados en revitalizar el poder catártico y poético del rock, poniendo de acuerdo a varias generaciones. Lo hacen porque van sobrados de personalidad y se empeñan en no caer en pedanterías fatuas. Si todo grupo importante es un milagro en el que todas las piezas encajan, Fontaines D.C. aspiran a ser unos clásicos.
JC Peña


4.- Run The Jewels – “RTJ 4

Run The Jewels 4

Jewel Runners/BMG

RAP
El mundo está infestado de mierda, así que aquí hay algo crudo para escuchar mientras tratáis de lidiar con todo. Esperamos que os traiga algo de alegría. Manteneros a salvo y esperanzados ahí fuera y gracias por darle a dos amigos la oportunidad de ser escuchados y hacer lo que les gusta”. Con este comunicado Michael Render y Jaime Meline, o lo que es lo mismo Killer Mike y El-P, anunciaban la anticipada aparición de su cuarto trabajo juntos como Run The Jewels. Un movimiento que no podía ser más idóneo porque puede que la revolución no vaya a ser televisada, ni digitalizada, pero ya tiene banda sonora: “RTJ 4”. Y es que este disco es un puñetazo en la boca, un sonoro y eufórico “Fuck you!” a todos los Derek Chauvins del mundo y a la gente que los hace posible, confirmando a Run The Jewels como los Public Enemy de esta generación. En un momento en el que la mayoría de las estrellas de rap suelen estar apartadas del juego, en un ataúd o retirados en sus mansiones, Run The Jewels han logrado mantenerse relevantes bien pasados los cuarenta y entregar su obra definitiva. Si MC5 y The Stooges le pusieron la banda sonora al agitado año 68 en Estados Unidos, “RTJ 4” es su sucesor para 2020, tomando ese espíritu abrasivo que daría paso al punk y pasándolo por el Apocalipsis sonoro de la Bomb Squad.
Sergio Ariza


3.- Fiona Apple – “Fetch The Bolt Cutters

Fiona apple

Epic/Sony

POP ROCK
Quizás el universo nos esté queriendo decir algo. Pero no parece casualidad que, justo en el momento en el que Fiona Apple decide lanzar su nuevo álbum en ocho años, todos estemos confinados en nuestras casas. Anoche, de madrugada escuchando a oscuras de principio a fin “Fetch The Bolt Cutters”, me daba la sensación de que estaba frente al disco que tenía que llegar en estos momentos para salvarnos a todos. Esta interrupción momentánea en nuestras rutinas está agudizando nuestros sentidos y haciendo que trabajemos el arte de la paciencia y la tranquilidad. Y ese es justo el escenario perfecto para poder saborear este nuevo trabajo de la neoyorquina como se merece. ¿Hacía cuánto que no te parabas a escuchar un larga duración de trece canciones atento a lo que un artista tenía que decir? Ocho años dan para mucho, y sabemos que Fiona Apple nunca ha tenido reparo en decir en público lo que opina. “For Her”, “Heavy Balloon” o “Under The Table” son temas en los que Apple prácticamente recita sus pensamientos más crudos, sarcásticos y oscuros. “Good Mornin’/You raped me in the same bed your daughter was born in”, canta de forma alegre en la primera de ellas. Un conjunto de canciones que, en general, están escritas desde un estado de ira envuelto en empoderamiento femenino. La manera de componer de Fiona es como un dardo que atraviesa sin miramientos la mente de aquel que decida escuchar su música.

Álvaro Tejada

 


2.- Dua Lipa – “Future Nostalgia

dua lipa future

Warner Records

POP
Dua Lipa nos teletransporta al pasado con un álbum lleno de luz, color y música disco, los tres elementos fundamentales del nuevo trabajo de la artista británica. Y lo hace echando mano de la música disco de los ochenta para fusionarla con el electropop de tintes futuristas. Por ello, uno de los puntos clave de “Future Nostalgia” son las líneas melódicas que marcan los bajos. Lo podemos constatar en “Don’t Start Now” o la propia “Future Nostalgia”, en la que además nos encontramos con otro de los puntos fuertes del sonido actual de Dua Lipa: las guitarras de aires funk propias de los ochenta. Y redondeando todo, ese electropop que marca canciones como “Levitating”, “Cool” o el que posiblemente sea el tema más festivalero de todo el álbum, “Hallucinate”. Aunque hay más sorpresas. En “Love Again”, samplea el riff del exitoso “Your Woman” de White Town, de 1997, utilizándolo como base a partir de la que levantar su eficaz single. En “Break My Heart” adapta una línea melódica que nos remite al “Need You Tonight” de INXS y al “Another One Bites The Dust” de Queen, que al ser interpretada por un bajo se acerca más al tema de los segundos. En todo caso, lo que Dua Lipa pretende es acercarnos a esa era y absorber la energía de los hits del pasado para traerla al momento actual.
Núria Cardús


1.- Perfume Genius – “Set My Heart On Fire Immediately

perfume genius disco

Matador/Popstock!

POP
Mike Hadreas ha evidenciado siempre lo ambicioso de su creatividad, en una cualidad que, lejos de extinguirse, ha continuado creciendo con el paso del tiempo y materializándose en cada nuevo disco de Perfume Genius. Es así como el norteamericano ha trazado una discografía casi intachable que puntúa siempre por encima del notable. Sucede desde aquél estreno que fue Learning (Matador, 10) o su continuaciónPut Your Back N 2 It (Matador, 12), además de en los brillantes Too Bright (Matador, 14) y “No Shape” (Matador, 17). Un proceso en el que Hadreas nunca ha dejado de mirar hacia adelante, manteniendo intacta la base de su identidad, pero aprovechando cada entrega para asumir retos inéditos y sumar tonalidades adicionales a la paleta. Un proceso que, sin duda, continúa en el que ya es su quinto álbum de estudio, en el que el autor se muestra más inquieto pero también sofisticado que nunca.

Perfume Genius regresa con un disco imponente en cuanto a sensaciones se refiere, pero también logrando la exquisitez de todos y cada uno de aquellos sonidos dispuestos en la entrega. El músico templa y somete a puro antojo esa teatralidad implícita a su obra, propiciando así una serie de escenas coherentes pero bien diferenciadas entre sí, en lo que resulta ser un amplio abanico de recursos. “Set My Heart On Fire Immediately” se abre con el clasicismo apabullante de “Whole Life”, pieza creciente y bellísima que noquea al receptor con sus violines, antes de que “Describe” cambie de tercio y apueste por distorsiones igualmente efectivas, en un medio tiempo de rock que muta en descripción ambiental. Por su parte, la inmediata y deliciosa “Without You” completa el trío de ases que abre el elepé, y “Jason” es una canción de formas extremadamente delicadas –con sus arreglos clásicos (casi barrocos)– aunque sórdida en contenido. “On The Floor” se acerca con acierto al synth-pop ochentero (en lo que cabría entender como una versión depurada de Boy George o Cyndi Lauper), enlazando con otra destacada como es “Your Body Changes Everything”, en donde el autor utiliza diferentes modulaciones de su voz.

También puntúan al alza la solemnidad de “Just A Touch” y la inquietante “Nothing At All”, antes de que el disco se cierre con la jugosa bruma esparcida de “Some Dream” y la desoladora “Borrowed Light” como epílogo definitivo. En uno u otro caso, la profundidad poética de su lírica se mantiene constante, en unas coordenadas donde nostalgia, belleza, tristeza y un halo de esperanza se entremezclan repetida e irremediablemente. Ya sea a través de arreglos orquestales o tradicionales, pedales o sintetizadores, el de Iowa materializa su objetivo principal, que no es otro que el de compendiar emociones en espacios concretos de cinco minutos. Mike Hadreas vuelve a abrirse en canal para exteriorizar sentimientos y presentarlos en forma de canciones bellas y en ocasiones tensas, pero siempre elegantes y elaboradas, que terminan por descansar en el propio sentir del oyente. El músico parece retroalimentarse a sí mismo, aprendiendo de trabajos previos y afrontando una vuelta de tuerca adicional con la que conformar el presente lanzamiento.

El único error que cabe señalar en el presente álbum debería ser de cálculo. Henchido en su empeño, el norteamericano dispone un total de trece temas y, si bien ninguno rebaja el nivel de forma estridente, la inclusión de piezas algo menos trascendentes como “Leave”, “Moonbend” o “One More Try” parecen frenar esa euforia absoluta. De haberse concretado en diez piezas, bien podría llegar a afirmarse que “Set My Heart On Fire Immediately” sería casi perfecto. En cualquier caso, ésta es seguramente la mejor obra hasta la fecha con la firma de Perfume Genius, ya que su barroquismo compositivo empieza a alcanzar cotas extraordinarias de desborde imaginativo y ejecutivo. Y aunque este juegue en la misma liga que Anohni, Rufus Wainwright, Peter Broderick, Owen Pallett o John Grant, la forma en la que canaliza su dramatismo comienza a consolidarse como algo único y excepcionalmente valioso.
Raúl Julián

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