“En 2016 el revuelo era el trap. Ahora tiene que haber alguien que lo mantenga”
Entrevistas / Kidd Keo

“En 2016 el revuelo era el trap. Ahora tiene que haber alguien que lo mantenga”

Luis M. Maínez — 16-09-2020
Fotógrafo — Archivo

El alicantino Kidd Keo es, por derecho propio, uno de los nombres más importantes de lo que empezó siendo la escena trap española, uno de los pocos que no ha cambiado de estilo para acercarse a lo comercial y el único que sigue fiel a los códigos musicales que le auparon a la fama desde una multinacional como Warner Music Latina. Ahora lanza su segundo álbum de estudio, el primero desde su firma millonaria, “Back To Rockport” (Warner, 20), que, sin embargo, vino precedido de un EP, “Rockport Espacial”, especialmente inspirado.

Su carácter a veces irreflexivo y sin censura pero, sobre todo, esa constancia y lealtad a los sonidos de la calle, le han granjeado un gran número de fans fidelísimos, así como detractores que le critican cada cierto tiempo en redes sociales. “Back To Rockport” y “Rockport Espacial” giran alrededor del concepto de la ciudad de Rockport, un lugar lleno de clubes, coches caros, drogas y diversión en el que nadie quiere ir a dormir.

Enhorabuena por el trabajo. Por los dos últimos trabajos, en realidad.
Te ha gustado “Rockport Espacial”, eh.

Sí, mucho.
Muchas gracias, muchas gracias.

Y el último trabajo está muy bien también. Me parece muy ambicioso y una seña de distinción. Venías desde un álbum que tenía la cuarta parte de temas.
“Rockport Espacial” era la cosecha de los temas que no iban a salir en “Back To Rockport”. Yo tenía temas ahí sueltos, a mitad de hacer. Temas que me había tirao en Nueva York que eran solo una parte, o un estribillo, que me había escrito. Cogí el a capella y los convertimos en temas de techno. Todo eso eran temas de trap en su inicio.

Los reconviertes a tech trap y me parece un movimiento valiente.
En cuarentena era muy difícil escribir. Todo el día encerrado, no tenía nada que escribir. Y la electrónica es la única música… Bueno, imagino que habrá alguna otra, pero no creo que haya muchas canciones de electrónica que te depriman. Entonces para estar encerrado en cuarentena, que ya estábamos suficientemente deprimidos, me ayudaba a levantarme. Me gustó mucho. La verdad es que, a nivel personal, es uno de los proyectos que más me han gustado.

“Yo propongo un mundo que se llama Rockport donde tu puedes vivirte la peli como quieras”

Puede ser un proyecto de esos que tiras con pocas canciones y que de repente tienen un toque especial. Es curioso como salen a veces esos proyectos.
Sí, claro, de la inspiración. Si es lo más humano que hay. Yo ahora estoy preparando el segundo. “Rockport Espacial 2”.

¿En la misma tónica?
No sabemos aún cómo van a salir los temas, en realidad. Pero van a ser colaboraciones. Quiero coger gente que no ha hecho nunca techno y meterlos en un electro, de forma que para su clientela sea nuevo, que sea la primera vez que hacen electro para ellos. Algo bastante guay. Creo que nunca se ha hecho. Que de repente salga Kidd Keo con… , no sé, cualquier nombre, Kidd Keo ft. C. Tangana, por decirte uno, que somos personas que hacen cosas diferentes, pero en electrónica. Un Kidd Keo con Kiko el Crazy, con un cantante de reggaeton o Myke Towers, que no tengan nada que ver con electrónica.

Y eso supondría que tú tienes el poder de coger a otros artistas y llevarlos a tu terreno.
No hay ninguna figura a día de hoy de artistas, no de DJ’s, que esté representando la figura del techno. Hay un vacío un poco grande con el techno. Hay mucha gente que escucha techno, pero no hay nuevas grandes estrellas. No sale nadie nuevo. Y el techno mueve que flipas y es una música que está hecha para motivar, feliz. Estamos en esos proyectos.

¿Crees que has lanzado este proyecto por la tradición de electrónica que hay en Levante? Aunar dos mundos propios, ¿trap y electrónica?
Ha ido más que nada porque a mi ex pareja le gustaba muchísimo el techno y me lo puso a escuchar y yo acabé haciendo techno… Soy un artista que escribe bajo la depresión o bajo la impotencia, o la euforia. Mis canciones de trap hablan del barrio y vamos a darte, o de cosas tristes, como “Miss U”. Mi arte escrito, mi expresión escrita, sale un poco de la tristeza, de la euforia o de la ira… Entonces el electro, me hizo expresar otras cosas, como felicidad. Yo la hacía pero yo era feliz. Puede ser canciones que sean felices o divertidas, pero nunca tan guay como va a ser una canción de electro. Gracias al electro encontré otra forma de expresarme, produciendo si puedo expresar eso. Fue por tema de sentimientos. Llevaba dos meses encerrado y ¿qué quería cantar? (tararea) “¿Me levanto por la mañana y veo el mismo techo que hace dos meses?”. Pues no me salía. En cambio con el lector me ponía y por las mañanas me motivaba, me ponía a saltar. Yo de influencia no soy una persona que escuche techno todo el día.

Entonces todos son temas que pertenecen al mismo universo.
Sí, claro. Ten en cuenta que Rockport es una ciudad. Yo quería resumir en mi disco lo más real de la vida. En una ciudad vive gente que vive diferente, que opina diferente y a la que le gustan muchos tipos de música. Mi concepto para mi música era: “en una ciudad puedo hacer lo que me de la gana”. Por eso mi disco tiene veinticuatro temas de distinto rollo. Yo cuando lo saqué me di cuenta de que había mucha gente que habían tirado por los temas por el gusto de unos o de otros. Unos tipos de temas o otro. Igual que en mis conciertos hay gente con una clase social u otra, con una ideología u otra. Me parecía una buena forma de juntar a todo el mundo que tuvieran algo en común y que fueran como quisieran ser. En este mundo también cabe el electro.

La sensación es que “Rockport Espacial” y luego este “Back To Rockport” son como entrar en una ciudad con diferentes clubes en los que ponen diferente música: dembow, trap, techno…
Exacto. O de repente estás con el coche y vas a hacer como si fuese una peli rollo “Need For Speed” y estás en el casino escuchando lo mismo que podría ser una persona. Lo mismo que si tu fueras fanático mío y quisieras tomar este mundo como referencia y hoy es viernes y te vas de fiestas y estás con todos tus amigos y amigas en el coche y pones “Rockport Espacial” o igual que hoy te pones “Kikiki” o un dembow en una discoteca y pasado estas de resaca y te pones “EBISU” para estar chill. El concepto de Rockport es que pudieras vivir con mi música, dentro de esa ciudad. Vivírtela cómo tú quieras, porque cada uno tiene su película. Yo soy el jefe de mi peli me monto en el coche y tengo mi peli. Tú también tienes la tuya. Cuando estás en tu mundo con tus cosas estás en tu peli, y la vives a tu forma. Estás en el coche y vas hacia el lugar al que te apetezca con tu peli. Yo doy un mundo que sella Rockport y en el que puedes vivirte la peli como quieras. Habrá quien quiera con “Rockport Espacial” y habrá quien quiera con canciones más traperas…

Desarrollas el concepto del álbum no de una forma tradicional de escucharlo entero o seguido, sino como una playlist de lo que eres tú o tu música.
Exacto. Cátatelo tú y decide cuándo entras, en qué momento. Yo te voy dando herramientas que no son solamente la música. Es la ropa, son los conciertos. Ahora estoy haciendo una serie. Rockport va con el mundo de los coches porque creo que la vida de un chaval de entre diecinueve y veintisiete años se resume dentro del coche. Un chaval con dieciocho o diecinueve necesita un coche. La ciudad se te queda pequeña. Las chavalas necesitan un coche para moverse, a ti te mola tener un coche bueno para ir a la quedada para recoger a esas chavalas. En un coche se mueven muchas cosas, al menos a mi edad. Ahora tengo veinticinco y es una forma de unirme buco a la calle. Antes yo vendía y hacia mis cosas pero ahora soy artista. Ahora lo que me une a la calle es que yo estoy todo el día en el taller de mi colega haciendo cosas a los coches. Quedamos por la noche cuando no tenemos nada que hacer, vamos a pisarle al coche y los fines de semana hacemos quedadas. Estamos con las litros viendo a los coches hacer frenadas y hacer donuts, vamos a la discoteca y gusta entrar con la música y si tienes un buen carro todas las chavalas están en la fila.ç

“Mi idea es enseñarle al mundo lo que se hace en Europa”

Un poco el rollo de parkineo como en el Fabrik.
El botellón, el parkineo. Eso es algo que yo puedo estar orgánicamente promocionando y promocionando mi película. Si mi ciudad fuese de magnates que se gastan dinero todo el día y que va de algo así o de vivir en Hollywood, un chaval de mi barrio no se va a sentir identificado. Pero con Rockport un chaval de mi barrio que tiene el escape libre pasa por aquí y pega un petardazo al coche y me saluda. O con las motos. Un chaval tiene un coche y le gusta conducir y cruzar por la rotonda. Y a eso me refiero. De ahí viene el concepto de Rockport y que cada uno lo coja como quiera. Pueden ser videoclips, ropa, las quedadas, etcétera. Yo quería hacer quedadas guapas con música coches, fiestas… Ya lo haré cuando abran las fronteras.

La impresión que tengo con este trabajo es que tienes una forma de entender la movida más americana y que tus temas son temas de trap sin complejo. En España a veces parece que hay que vestirlo de algún modo y me parece que estos temas los podría firmar cualquier artista norteamericano. Porque parece que el trap, para lo que alguno fue una puerta de entrada fue eso, una puerta de entrada, y tú lo sigues llevando por bandera.
Yo soy español y siempre lo voy a ser. Pero en la creación de este álbum conté con dos cosas. Tengo mi inglés americano por mi familia, y hablo español porque soy español. Los dos grandes mercados son Estados Unidos y Latinoamérica, pero yo no soy latino ni norteamericano. Soy blanco y soy de Europa. Latinoamérica es un continente muy grande donde casi todo el mundo habla el mismo idioma, y Norteamérica igual. Pero, ¿qué pasa con Europa? Europa tiene una cultura musical como la francesa, super extensa; una cultura como Milán, con la moda, super rica; Londres, España,… Tienes muchos flavours diferentes. Pero como no tienen el mismo idioma no se puede exportar al mundo. En mi disco hay colaboraciones con italianos, dos colaboraciones con gente de Londres, con norteamericanos, con gente de Santo Domingo… Mi idea es enseñarle al mundo lo que se hace en Europa desde un idioma que ellos entiendan. Eso de puertas para afuera. Decirle a todo el mundo “oye, que aquí también hay movida”, porque todos ellos visten ropa italiana, conducen coches alemanes y os vais a la Torre Eiffel a haceros los vídeos.

Que hay cosas propias, no es solo un escenario para hacer movidas.
Exacto… Pop Smoke, que en paz descanse y es mi referente, se hizo famoso porque estaba buscando bases en Internet y se encontró bases de un pavo de Londres. El drill de Nueva York, que parece que ahora es lo mejor, lo llevan haciendo en Londres mil años. Yo, que he firmado por Warner Miami, podría haber dicho vamos hacer comercial, reggaeton y me hubiese pegado el triple. Pero de puertas para afuera hubiera sido uno más haciendo reggaeton y no lo haría tan bien como J Balvin, y en España ¿qué? En España todo el mundo está haciendo comercial. Cuando yo empecé había muchos haciendo música de calle: Rels B hacía hip-hop.. C. Tangana con “Alligators” hacía mazo movidas. Pimp Flaco y Kinder Malo haciendo trap… ¿Qué ha pasado? Rels B hace música tranquilita, Tangana hace comercial… Ya no hay figuras de música de calle. Hay mucha gente que sigue cantando de calle pero se mantienen en el underground. De puertas para dentro quería que este disco fuese un poco el disco conceptual de trap en España, porque si no lo hacía yo no lo iba a hacer nadie. Por eso he hecho veinticinco canciones. Que hay gente que le guste el género y diga “ya tenemos a los de la música tranquilita, comercial, para la radio, pero nos faltan los estandartes”. Todos los artistas que salieron, salieron porque se generó una movida que se llama trap que fue lo que llamó la atención. En 2016 el revuelo era el trap. Ahora tiene que haber alguien que lo mantenga. Es este disco el que yo quería que hiciera eso. Y me parecía interesante traer toda esa riqueza a España. En España el hip hop y el urbano tenía fuerza. Pero igual que quería enseñarle al mundo lo que se hace en Europa quería traerle a los españoles el flow de Londres, a Young M.A.

Claro, porque mucha gente no sabe lo que es Young M.A. en el disco de un artista español.
Es un punto. El que sepa de música urbana, de hip-hop, de cultura hip-hop, la escena original…. Me parece que podría hacer miles de cosas pero es interesante que un español se haga un tema con Young M.A., porque ¿si no me lo hago yo quién lo va a hacer? C. Tangana, Rosalía, Pimp Flaco o Kinder Malo… Que no está mal, pero no lo van a hacer ellos. Me apetecía traer esa potencia y que de repente digan allí: “¿y Young M.A con este chaval?”. Son dos intenciones, con puerta de entrada y puerta de salida. La canción es en inglés pero yo soy de Alicante, estoy en Alicante. Es la intención. Enseñárselo allí y enseñar aquí lo de allí. Creo que no lo hubiese hecho nadie más.

Yo considero que recibir tantas criticas e ir a contracorriente crea un fanbase muy sólido.

La gente que hace underground sí ha mantenido esa pureza, pero la gente de discográficas y demás se ha plegado más a lo otro.
En España está todo muy mal. Hay una censura impresionante. La gente está muy muy muy frustrada, supongo que también por la situación del país, y no disfrutan de la música. En España se juzga mucho. Las discográficas de España no tienen pasta. Cuando firman a alguien lo firman para lo que lo firman. Cuando te firma una compañía en España te firman si tienes números para sonar en la radio. Bueno, Warner España respeto porque me están ayudando mucho, pero hace unos años nadie hizo caso. Yo estuve debatiendo entre Warner Miami y Def Jam Francia, y en Francia tengo contacto, pero no soy francés. Estaban esas dos que apoyan el trap el urbano de verdad.

Entiendo.
A mí me convenía que me dejaran hacer lo que me diera la gana. En España me iban a firmar por un dinero que no deja hacer grandes movimientos y, además, es que te firman con un perfil. En España no me iban a firmar si no puedo salir en la radio y estoy canceladísimo. Yo tengo la suerte de que me he ganado un público y una posición y eso me ha hecho poder firmar con una compañía como Warner Miami que tiene otros medios y otra mentalidad y me permite mantenerme auténtico y a la vez estar apoyado. Me parecía interesante explotar eso. Aquí en España firman a un chaval y no le van a dejar hacer cualquier cosa. No te dejan hacer una canción dura, como “Drakukeo” o lo que sea, o la de “DEMONS”. En una compañía en España si sacas “DEMONS” te dicen, “¿pero esto qué es?”. Me parecía interesante.

¿Entonces crees que en España la gente del trap ha dejado de buscar el dinero?
No. El trap viene de hacer dinero. El trap empezó con la esencia de lo que es el trap: music de barrio hecha por trasteos y cuando pegó se convirtió en un sonido. Muchos chiquillos que hacen música trap no están influenciados de esa imagen del trapero. “¿Como vas?” no es un tema de trap, pero “DEMONS”, sí. El Patrón de la 970, Yung Sarria, Delarue… esos chavales vienen de buscarse los billetes porque los billetes siempre están. Nosotros antes de vender música vendíamos droga o ropa. A mí me dicen que yo era un cantante underground… Se mezcla la gente del hip-hop antiguo que escuchan trap pero no entienden de qué va, no entienden qué mueve a estos chavales. Estos chavales que hacían rap antes tenían un padre y una madre muy bien posicionados. Los raperos más top de España, su papá y su mamá eran funcionarios los dos. Estamos hablando que esos chavales que vienen ahora, la mentalidad es esa mentalidad de josear, si puede ser buscándonos lo nuestro. Si nos dicen “tú eras underground y ahora estás firmado por una compañía de Miami y eres al que más han pagado…”. Pues, claro, hermano, como Gucci Mane. Ahora mi música no va a cambiar. Son diferentes. No es que cambie mi música, yo vendo mi música. Antes en el barrio tenías que tener el mejor producto para que te lo compren a ti. Pero ahora con los chavales de barrio no se puede. Los chavales se siguen buscando los cheles. Los chavales cantan y siguen trasteando para llegar a fin de mes. Pero entre los artistas traperos, los chavales que están saliendo a hacer música saben de dónde viene el trap. Porque luego por Alicante hay por aquí un panita mío que se llama Funzo que viene de un mundo totalmente diferente, de otra clase social y el chaval tiene una mentalidad y aunque se meta en una base en la que me podría meter yo, el chaval no está cantando trap, y no lo quiere. Yo te hablo de un género que se puede relacionar conmigo, con Young M.A., con el Morad, que hace un rollo más musical pero la esencia sigue siendo trap. Chavales de barrio buscándose la vida, buscando cheles, buscando dinero manteniéndose en su esencia. No existe una industria o una plataforma desde la que puedan desarrollarse los chavales. Porque si cogen a cualquiera de esos, y les ofrecen un buen deal y cantan lo que ellos quieren cantar van a duplicarlo. Lo que hace falta es eso.

(Keo hace un alto para enseñarme a su cachorro, una mezcla de pastor alemán y belga de cuatro meses) (NdeA)
El problema que hay en España… Yo firmé con Miami porque soy una persona a la que le gusta hacer números. Soy un hombre de negocios y la gente de mi alrededor, los de DBTrap, son unos jefes haciendo números. Yo firmé con una compañía internacional que me dio un dinero y hago unos números en los que recupero porque estoy bien posicionado. Puedo no sacar un disco en dos años, sacarlo, cumplir con mi deal y llevarme un pastón. Si te gusta mi canción, Warner, bien y si no te gusta tengo pasta para sacármelo yo. Tengo opciones. En España no se está pagando porque España es pobre. No sé qué se firma o no se firma, pero un chaval al que firmas por cuatro duros está atado a una compañía porque no tiene otra que hacer lo que ellos quieren. Si no les gusta no lo van a mover. Si a Warner Miami le doy un tema en el que digo en la primera frase “puta”, “zorra” y “culo”, no puede hacer nada con él. Y yo ya muevo y yo tengo pasta. Me han firmado un disco y les doy canciones como “Como vas?” que pueden mover, como “Serpiente Veneno”, y la mueven. Pero si hay alguna que ellos no pueden mover ellos la subo yo y genero. Pero si firman ahora a alguno de esos chavalillos de los que hablábamos antes, han firmado por un dinero que no les va a durar toda la vida, y necesitan de una compañía que les vuelva a apoyar. A mí me firmaron sabiendo lo que venía y lo que había hecho con las canciones más chungas. En España no hay dinero para firmar a un artista superdesarrollado, así que buscan a los chavales que ellos ven que tienen potencial. Es como si mañana cogen al Morad y le ofrecen un dinero para que suene en la radio por cuatro duros, y o te vas para la radio o qué. Porque ellos no te firman por lo que tú eres sino por lo que puedes llegar a ser. Y ahora te firman con esa estipulación, y si firmas estás preso y acabas haciendo comercial y nadie quiere firmar con Warner o por una compañía así. No quieres que te tachen y encima que te cancelen. Yo soy un ente a parte de toda esa movida porque me lo he montado como me lo he montado. La gente tiene que comercializarse.

En tu carrera has conseguido buenas cifras y nombre, lo que te pone en una posición muy ventajosa.
Yo considero que recibir tantas criticas e ir a contracorriente crea un fanbase muy sólido. Si tú eres una persona que está sonando en la radio, habrá quien te escuche, pero si eres como yo el que se quiere quedar contigo tiene que pensárselo bien. Eso me permite sacar disco después de dos años y generar números y polémica, porque el fan que yo tengo está labrado a pico y pala. No es como si salgo en la radio, porque la doble moneda de los temas comerciales es esa, que son comerciales. Es decir, están bien para bailar, los escuchas en la radio y en las listas, pero probablemente te descargues esa canción y no te quedes con el artista. Toda la gente que me apoya hace que las compañías estén comprándome con una masa detrás. Si te gusta, te gusta; si no, no te gusta. A quienes les gusto, están siempre ahí y eso es una cosa que agradezco.

En cuanto a las críticas has recibido más que otros artistas. Hace poco eras trending topic en Twitter y no era por tu disco.
Se me estaba juzgando por canciones mías de hace tres años. Yo estaba para irme a jugar al GTA con Auronplay y esta gente. Les dije que quiero jugar y me dijeron “venga, vamos”. La gente empezó a decir que un artistas como yo no podía estar en un juego como GTA en el que puedes follar con una prostituta y quemarla para recuperar tu dinero. ¡Y no puede estar Kidd Keo porque hace tres años hice una canción que decía “¡Chúpala, puta!”. Pero yo creo que es porque soy el único con el que se pueden enganchar.

Muchos artistas creen que tienen que calmarse y que no se puede ser contestatario toda la vida.
Firmé con Warner, estuve con una chica dos años y he crecido mucho como persona, pero en España no han querido crecer. El resto de España ha ido a quedar bien con el mundo. ¿Y quién está en España? Yo y Belén Esteban. Pero al final huele. ¿De verdad soy trending topic por un tema de hace cuatro años? ¿No tienen más gente a la que engancharse? La gente en redes dice; “¡Ay, qué cochino!”, pero en su casa todo el mundo se tira unos pedos que huelen fatal. Ellos saben lo que hay, pero en redes es mucho más divertido indignarse. Si te pones a pensar, ya huele. Pero en España no hay otro más. A mí me encanta ser trending topic, porque yo digo entonces: “mira mi último vídeo; mira mi página web de ropa, qué guapa está…”. Con la polémica vendí mazo… pero mazo. Tengo ahí el Shopify que arde, pero da un poco de pena, mosquea. Yo ya he evolucionado como persona y molaría que nos entendiésemos todos.

 

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