“Soy muy analítico a la hora de escuchar música”
Entrevistas / Gordo Del Funk

“Soy muy analítico a la hora de escuchar música”

Adrián Lerma — 22-03-2021
Fotógrafo — César Garrido (LL1 Producciones)

Nos reunimos con Gordo del Funk en su estudio en Zaragoza. El productor de confianza de Sharif y Mxrgxn (Morgan), con los que trabajó en la composición de Pyramo (19) y de Original Juan, entre tantos otros artistas como géneros urbanos existan.

Gordo del Funk nos habla de sus inicios en la música, de su presente, de su futuro y de alguna de sus colaboraciones soñadas. Referencia hip-hop en la escena maña, a sus treinta años ya ha colaborado con iconos del rap patrio a la vez que trabaja con algunos de los artistas jóvenes con mayor proyección del país.

Si quieres empezamos por tus orígenes porque eres joven pero siempre has estado como productor, nunca se te ha visto rapeando, ¿o sí?
En YouTube hay alguna canción en la que salgo rapeando, pero es muy extraño. Empecé escribiendo a los once años, pero se me daba mal. Me grabé un par de canciones y me di cuenta de que no era lo mío y el otro papel que podía ejecutar era el de productor, así que soy como un MC frustrado.

¿Tu relación con la música cuándo empezó?
Pues la historia de mi familia son músicos entre comillas. Mi tío toca la guitarra y era Dj, mi otro tío tocaba el piano y era Dj y mi padre intentaba hacer todo y no le salían ni la mitad. Lo que pasa que yo me crío casi todos fines de semana y todo el verano en casa de mis abuelos, donde vivía mi tío que tiene un cuarto de la música y desde que soy pequeño he pasado los fines de semana en el cuarto de la música de mi tío. Y ya llega cierta edad que me empezó a gustar el rap y mi tío me dice “¿por qué no?”, o sea, él ve fácil dentro de lo que cabe hacer música rap porque se hace todo con programación. Entonces me dice que por qué no intento hacer música con un ordenador y r me compré el Music Maker y me puse a intentar hacer música.

“Tampoco quiero tirarme halagos, pero lo bueno que tengo como productor es que me adapto muy bien al estilo del artista”.

¿Y desde niño escuchabas rap? 
No, yo escuchaba de todo. Mi padre era Dj de funk, mis tíos escuchaban funk. Por ejemplo, uno de mis tíos bailaba break y era ultra friki del break francés y americano. Entonces tengo muchísimos vinilos de break por mi tío y ya sí que a los 10, 11 años por los hermanos mayores de mis amigos empezamos a escuchar rap.

¿Tuvo influencia Zaragoza en tu interés por la cultura hip-hop?
Sí, sobre todo porque estaba el Zaragoza Ciudad. Muchos grupos emergentes de los de entonces eran de aquí. El fenómeno Violadores del Verso es Zaragoza, Rapsusklei, Sharif, o Fuck Tha Posse juntándolos… eran grupos muy potentes a nivel nacional, y eso también abarca mucho, sobre todo Zaragoza Ciudad, que era el festival más grande que había en España y no sé si en Europa. Alguno de los años podría ser también, como el año de los Wu-Tang (Wu-Tang Clan).

Y además con el paso del tiempo has podido incluso trabajar con ellos. ¿En qué momento te das cuenta de dónde estás llegando?
Yo creo que mis primeras maquetas son con AXL y ya cuando colaboramos con Rapsus (Rapsusklei) ya es algo que dices “hostia, estoy colaborando con uno de mis ídolos” y cuando nos ficha para el sello ya era increíble. Pero sobre todo cuando sacamos el primer disco de Juan (Original Juan), cuando empezamos a girar a nivel nacional de una manera muy tocha, de repente vemos Latinoamérica, cómo está reaccionando y cuando me voy allí a tocar con él.

Y de hecho es imposible entender tu carrera sin las producciones para Original Juan, ¿cómo os conocisteis?
A Juan lo conozco porque hay un amigo en común que quiere organizar una fiesta y quedamos en su casa y a raíz de eso empezamos a ser colegas jugando a la Xbox y fumando. Y Juan lo que tenía eran dos canciones grabadas por un colega suyo y no le gustaba rapear. Pero hubo un día que le lleve el Double Six y ahí partió a hacer la primera canción. Y esa canción fue cogiendo un poco de repercusión entre los colegas y ya quiso ir grabando. Él se fue a Barcelona un tiempo, volvió, hicimos el Rap&Roll en cuatro días, lo terminamos y lo subimos a Internet. Eso ya nos abrió mucho campo, empezamos a vivir juntos y hubo un día que nos empezó a dar por hacer en la terraza los one shots y un día hicimos “Uno de los tipos más raperos del mundo” y fue un salto cuantitativo.

Además de Original Juan, una parte relevante de tu carrera es también de la mano de Sharif y Morgan, con quienes trabajaste en “Pyramo”, su primer disco juntos. ¿Cómo valoras el resultado?
Para ser nuestro primer disco, bien, bien (risas). Lo raro es que no nos estrelláramos.

¿Y cómo es componer para dos artistas que destacan por trabajar y cuidar tanto sus letras como lo son Morgan y Sharif?
Pues tío, con Jorge (Morgan) al principio era el mismo método que con Juan: cogemos un instrumental con un sampler y tiramos como toda la vida. Lo que pasa es que lo hacemos mucho más musical. Y ya en el momento que empezamos a trabajar con Sharif y Jorge es todo compuesto. Tampoco quiero tirarme halagos, pero lo bueno que tengo como productor es que me adapto muy bien al estilo del artista. Entonces si es algo más duro o algo más poético, para mí no es muy difícil el adaptarme. Para mí lo que era difícil era pasar de estar sampleando y sabiendo tocar un poco a de repente tener que componer todo desde cero, eso era lo más difícil de Pyramo. También es un proceso que una vez lo empiezas, ya te acostumbras y en la vida todo es aprender. Ahora compongo casi el 90% como compuse Pyramo.

“Yo, como rapero, a los dieciocho tenía unos principios que ahora mismo no viven, igual que nosotros teníamos unos defectos que ahora no existen”.

Además, ahora habéis vuelto a trabajar juntos en “Malas Compañías” y en los dos adelantos del nuevo álbum en solitario de Sharif, ¿te vamos a ver con él en todo el disco o sólo puntualmente?
Sí, realmente lo estoy produciendo con él mano a mano, quitando que hay producciones de otros productores, pero sí. Y con lo nuevo de Jorge igual, lo único que el nuevo disco de Jorge es con la banda con la que hicimos “Pyramo”, con teclista, bajo, batería y guitarra y estamos haciendo un “Pyramo 2.0” con otro rollo más R&B, soul noventero, pero es el mismo sistema de disco.

Últimamente firmas muchos proyectos en los que cambias de estilo por completo, del reggae de Chata Flores al rap puro de Original Juan pasando por el estilo Sharif y Morgan, ¿cómo conjugas todos esos sonidos?
Pues es un poco de lo que escucho, porque al final para hacer algo te tienes que inspirar escuchando. Entonces también como escucho mucha música y al final soy muy analítico a la hora de escuchar música, es todo un método de aprendizaje. Lo único que me cuesta es si el lunes tengo que hacer un reggae, el martes hacer otra canción, pero por poder adaptarme, no. El problema es lo que te digo, por tiempo, si el lunes estoy trabajando con Sharif, el martes estoy trabajando con Morgan, de repente el miércoles viene Chata Flores, el jueves tengo otro cliente y me toca hacer reggaetón. Ahora por ejemplo con Lostin Milo sacamos el siguiente single, que saldrá por Warner y lo he producido yo, y es de reggaetón. Así que me toca amoldarme a mil palos, pero también es lo que me gusta trabajar en la música, porque hoy en día encajonarse en un solo registro es imposible.

¿Y cómo lo haces para samplear? ¿Escuchas una canción y dices “esto lo tengo que hacer”?
Suelo ser muy friki y suelo tener mi carpeta de samples que no uso, quitando a Juan (Original Juan). Juan y yo hacemos una canción en una mañana. Por ejemplo, en el último disco de Juan, que no sé si lo sacaremos dentro de un mes y ya está grabado, todas las canciones van a 80 bpms. Todas las canciones que ha sacado hasta ahora van a los mismos bpms, lo que pasa que la gente no se da cuenta por las diferentes rítmicas. Pero él tiene ya su ritmo mental viene y me dice “me gustaría algo como esto” y me lo pone y me pongo a buscar samples de los que tengo, lo bajo, le gusta, ponemos una batería, se graba y a correr. Y con Sharif, por ejemplo, no estamos utilizando samples, utilizamos mucho y muchas vocecillas que son como VST de ordenador y el resto son cosas compuestas que parecen que son sampleos, pero no. Pero de normal tengo mi carpeta de samples y si alguna vez me piden algo y tengo algo del estilo lo uso y si no, me pongo a hacerlo desde cero.

¿Cómo estás viviendo la situación sanitaria que atravesamos?
Cuando se podía, bajaba aquí y en el momento en que nos confinan en casa cojo los cuatro cacharros que necesito. Yo tengo mi antiguo estudio en la terraza así que me pasé toda la pandemia trabajando desde casa.

Hay artistas a los que no les sienta bien el término música urbana, ¿y a ti?
A mí me parece cojonudo. Encima venía pensando en eso. Nosotros nacemos del rap, pero el rap es una música que a mí me representa cuando tengo dieciocho años, igual que a los dieciocho años a un tío de los 90 le podría representar el heavy, igual que a un tío de los 80 le podía representar el funk. Entonces la música urbana es la nueva música de las nuevas generaciones y es algo que hay que respetar y que las cosas en el tiempo tienen un ciclo. Encima me parece bien porque han hecho que muchos géneros convivan en solo uno. O sea, en forma de producto es mucho más vendible, no te cierras a un solo género. Haces reggaetón, es música urbana, haces trap, música urbana. A mí no me pueden decir nada por hacer una canción de trap y reggaetón y mañana una de rap.

¿No crees que esta música urbana, que viene del hip-hop y del rap, ha perdido su carácter contestatario y rebelde que tenía en sus orígenes?
Es que eso también tiene que ver con el cambio generacional. Yo, como rapero, a los dieciocho tenía unos principios que ahora mismo no viven, igual que nosotros teníamos unos defectos que ahora no existen. Porque a veces también les achacamos a los chavales, pero nosotros éramos muy… No me gusta utilizar la palabra nazi, pero sí que éramos de “tío, no hagas esto”, “toyaco”. Y ahora es como “haz lo que quieras”, no tienen lo de ser tan haters. Es el rap de la generación Z. En algunos raperos sí que se ven ciertos matices de rollo reivindicativos, de decirte “que no quiero una monarquía”, pero hay que decir que la música urbana es muy apolítica, o sea, es vender. Y el que se mete en política palma.

Si Gordo del Funk no fuera músico, ¿qué sería?
Cocinero, era cocinero antes de ser músico y me flipa, así que…

¿Una canción de tu trayectoria?
Muchas, pero “Uno de los tipos más raperos del mundo”. Fue con la primera canción que todos los amigos, desde el heavy, hasta el hippie hasta casi el facha, venían y decían “tío, vaya movida acabo de ver en Internet”. Para mí es la canción que saqué que más he visto que la peña se hubiera visto reflejada en ella.

¿Una canción que estés escuchando mucho?
“Sola”, de Tiago.

Por último, ¿un artista con el que te gustaría trabajar?
The Weeknd.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.