Los sevillanos Full no admiten ya lecturas a la ligera. Capadocia (Warner, 2018) es un álbum escrito de puño y letra por un autor ya reconocible. En este tercer disco se han esforzado por iluminar ese sinuoso camino que marca la prosa de Javi Valencia. El resultado son once canciones que crecen con cada escucha. La épica no es una pose en Full.

“Capadocia”. Un disco en el que hay que sumergirse como en esas ciudades a las que hace referencia su título. ¿Un disco de varias escuchas? ¿Un grupo de varias escuchas?
Nosotros pensamos que las dos cosas. En los dos discos anteriores mucha gente nos ha comentado que cuanto más los escuchaban más les gustaba, o canciones que al principio no les decía absolutamente nada han terminado siendo su favorita. Creemos que eso es el resultado de las escuchas, y por consecuencia, que al final esa persona le ha dado el sitio que mejor le viene para entender y sentir esa canción.
Con Capadocia creemos que va a pasar lo mismo, y más todavía por el punto de madurez y profundidad que muestran las nuevas canciones sobre las anteriores. En realidad que nuestro trabajo sea algo que demande más escuchas que la primera para saber apreciarlo y entenderlo, nos parece perfecto ante una sociedad que parece que una de las cosas en las que se basa es en el consumo rápido y de usar y tirar.

Penúltimo escalón. Este disco ha supuesto el impulso necesario para dar el salto. ¿Lo estáis viviendo así? 
Estamos viendo que ha tenido muy buena acogida y que el número de seguidores en los conciertos sigue aumentando, lo que no sabemos cuánto al vivir las cosas desde dentro. Creemos que tenemos un buen trabajo y sabemos llevarlo perfectamente al directo, así que nuestra actitud de búsqueda de ese nuevo impulso la tenemos, otra cosa es lo que esté pasando con esa nueva onda expansiva y hasta dónde termine llegando.

Luminosidad es una de esas claves de este disco frente a la oscuridad de los anteriores. ¿Una paleta de color más amplia? ¿De los fantasmas hemos pasado a los Zombies?
Siempre hemos intentado que nuestros discos dentro de su “oscuridad” mostrase diferentes colores, pero sí que es cierto que al separarnos un poco de esa oscuridad sonora de la que veníamos hemos conseguido mostrar mejor esa paleta de colores musicales que hemos querido mostrar siempre. Evidentemente seguimos teniendo ese punto oscuro y profundo que juega con la épica que hemos solido mostrar, uso de metáforas que creen imágenes más allá de un mero recurso dentro de la canción, pero quizás dentro de unas armonías más concebidas en notas mayores que menores como se podrían mostrar en los anteriores discos.

“Seguimos teniendo ese punto oscuro y profundo que juega con la épica que hemos solido mostrar”

La gente habla de Historia Perdida como una canción singular en “Capadocia”. ¿Será por el compás? ¿Qué tiene este tema que llama tanto la atención? 
El compás del tres por cuatro siempre aporta dentro de este marco musical una personalidad diferente a las canciones, pero pensamos que es la suma de muchas cosas. Es una canción que va creciendo buscando llevarte a ese punto de eclosión final por toda su línea sensible, y para ello es necesario también una letra que te vaya atrapando y te pasee por todo ese mensaje melódico y narrativo. La canción tiene también determinados matices que juega con estilos de música más folclóricos, lo que hace que el color de esta canción dentro del disco sea más particular todavía cuando en realidad el concepto o la matriz de este estilo de música viene de la música anglosajona.
Pensamos que es una canción que juega muy bien con todos los ingredientes musicales que tiene, y por ello se da una canción con una personalidad diferente al resto.

 X es para mí la incógnita que por fin define a Full en esa difícil ecuación entre el indie, la canción de autor, el pop e incluso el rock hispano. ¿Qué opináis vosotros?
“X” es una de nuestras canciones favoritas del disco, no sólo por punto rock contenido que respira la canción, sino porque creemos que hemos conseguido un equilibrio muy bueno entre la melodía y la letra. Juega dentro de diferentes armonías y eso la enriquece, haciendo que también sea una buena muestra del concepto que Full quiere expresar en sus canciones, melodías trabajadas con una letra que cuente historias.

Habéis trabajado con Raul de Lara. Eso significa que hay mucho de directo en la producción del disco. ¿Lo habéis notado al llevar “Capadocia” al escenario?
Capadocia es una disco que queríamos que tuviese ese punto de directo que después el público siente cuando viene a nuestros conciertos, las canciones estaban pensadas así desde su composición, y Raúl ciertamente ha sabido plasmarlo a la perfección en el disco.
Para llevar las canciones al directo la verdad que no hemos tenido mucho problema, de hecho hemos vuelto a conseguir que las canciones en cierta medida se reinventen para el directo ofreciendo ese punto más eléctrico y rockero que después de cada concierto siempre nos ha comentado el público.

¿Hartos de tener que ser la alternativa a Izal, Miss Caffeina o Second? 
La gente entiende las cosas por asociación, es un simple mecanismo cerebral que hacen todas las cabezas en el momento que se exponen a algo nuevo que no conocen, por eso siempre hemos visto normal que nos comparen. Siempre hemos pensado que es más problema de la gente que de nosotros porque al final se terminan perdiendo muchas cosas por pensar que somos igual que otros. Nos alaga evidentemente que nos sitúen dentro de ese paquete de grupos, pero pensamos que en lo que tenemos que centrarnos es en terminar mostrando que nuestras canciones muerden con dientes diferentes a los del resto de bandas.

Ahora Full suena en todos lados, pero antes de sonar ya llenabais salas. Una paradoja ¿no? 
De siempre nos han dicho que somos la banda del crecimiento silencioso. Nosotros hemos hecho siempre lo mismo, intentar hacer las cosas cada vez mejor disfrutando lo que hacemos, pero puede ser que antes por tantos clichés ha habido gente que le ha costado darnos esa oportunidad, pero sin embargo a ese sector de público que se prestó a escucharnos desde primer momento nunca le decepcionamos, por eso siempre volvía y con más gente.
Al final es ineludible el tremendo muro de marketing y (por qué no), de esnobismo que hay, y que ha hecho que se nos tiendan pocas manos de ayuda a la hora de difundir nuestra música. Pero no debe ser nuestro problema, mientras disfrutemos con lo que hacemos y sintamos al público cerca vamos a seguir estando ahí. Después habrá gente que te siga, gente que no y gente que te sigue sólo para criticarte o compararte, pero creo que eso es sólo un telón de fondo al que se terminan enfrentando todas las bandas en mayor o menor medida.