Llevan años y años de escenarios a sus espaldas y quisieron certificarlo en una de las citas más importantes de la gira de Capadocia, su último álbum. Full se enfrentaban a un sold out en el clásico Ochoymedio. Por allí han pasado posiblemente todos los grupos que les sirven de referencia a la hora de plantear el siguiente paso que debe dar el grupo. Ellos han conseguido hacerse con la herencia de un público con ganas de nutrirse de pop melódico sencillo que simplemente les haga sentirse bien, con el que identificarse y que no les coma la cabeza demasiado. Canciones para pasárselo bien, poder sabérselas de principio a fin y corearlas en los conciertos.

Todo esto fue lo que marcó la cita con el grupo sevillano. Los asistentes conectaron tanto con los clásicos como con las últimas entregas. El instrumental de ‘Derinkuyu’ corrió el telón y de ahí enlazaron de forma directa con ‘Penúltimo escalón’ y ‘Alfombra roja’, dos de los temas con mejor acogida de su último disco. La entrega por parte del público fue plena desde el primer minuto. La banda se pudo permitir jugar con este, retarle y disfrutar de unos interminables coros en muchas de las canciones. Está claro que comienzan a tener clásicos intachables que los fans esperan con ansias en sus directos.

“Muchísimas gracias por venir, por llenar la sala. Venimos con muchísima ilusión, con ganas de hacer ruido y poner todo boca abajo”, soltó Javi cuando decidió dirigirse a los asistentes por primera vez. ‘Otra vez’, ‘Aullando’, ‘Mejor opción’… Tanto ‘Mi primer atraco’ como ‘Tercera guerra mundial’ tuvieron sus buenas representaciones a lo largo del setlist construido para esta cita tan especial. Una selección que lo único que hacía era certificar el poder de la banda a la hora de que las letras atrapen a sus seguidores. “Hemos tocado ya unas cuantas veces en Madrid, todo hay que decirlo. No sé quienes estaríais por allí en los comienzos, pero lo que ha pasado esta noche aquí no nos lo esperábamos”. Se agradeció que entre canción y canción el grupo no decidiera llenar los silencios con demasiadas historias metafóricas y vacías; o versos fáciles de una poesía hueca a la que muchos del sector tienden a recurrir. Tenían claro que ellos habían venido a tocar y estaban concentrados en que todo sonara de la mejor manera posible.

Entre los momentos más potentes nos encontramos con una ‘Mejor opción’ que arrasó con todos los asistentes o ese ‘Quiénes somos realmente’, previa al bis, que cantó toda la sala hasta quedarse casi afónicos. “Nosotros lo que hacemos es contar historias y siempre que tocamos una canción intentamos meternos en todas las emociones que esta transmite”. Si destacamos ciertas debilidades del encuentro habría que hablar de un trabajo vocal del líder que en algunos temas resultaba demasiado chirriante y en otros mostraba una seria falta de capacidad de vocalización. Además, algunos bloques de canciones llegaban a hacerse algo monótonos dando incluso la sensación de que a nivel sonoro seguíamos siempre atados a un mismo tema. Con todo esto, en general la banda sí que sonó de forma compacta y mostraron una gran entrega, y seguridad, sobre el escenario que creció canción a canción. Saben que sus canciones gustan y se lo creen, que es lo más importante.

Tras el bis volvieron con un ‘Contra un imperio’ que iniciaron solo a teclados y voz mientras la banda se iba acomodando de nuevo sobre el escenario. Tenían guardado aún dos temas más del pasado como regalo de despedida que sabían que los fans sin duda disfrutarían como niños. ‘Alabama’ y ‘Adiós ‘sonaron y llenaron la sala para confirmar que a Full le queda aún mucho que conseguir. Que ya pueden decir con la boca bien grande que son una de las bandas más aplaudidas del sector y que con media gira de presentación aún por delante ya toca estar pensando en la siguiente ficha a mover para seguir disfrutando de la victoria.