‘Edredoning’: 1.- Neologismo creado a partir de las prácticas bajo el edredón de los concursantes de las diferentes ediciones de “Gran Hermano”. 2.- Dícese de la manera de hacer, entre la electrónica y el kraut, del grupo madrileño Edredón, finalista en la última edición de las fiestas demoscópicas de esta casa y que ahora publica “Edredón”, su primer trabajo en largo tras haberse forjado una merecida fama con sus directos.

Con el otoño plenamente instalado y las temperaturas cayendo en picado, el clásico edredón se convierte en indispensable compañero frente al frío, posición que pretende compartir el Edredón orgánico que forman Samuel, David, Iván, Julián y Pedro, cuyo primer disco homónimo se debate, sin necesidad de elegir, entre la electrónica de salón y la de baile, sin olvidar que el rock está en el origen de todo esto. (Samuel) “Puede salir cualquier cosa, porque tenemos claro que no nos vamos a dedicar a una vertiente en exclusiva, ni siquiera únicamente a la electrónica. Somos un grupo muy diverso”. (Iván) “Lo que nos suena bien, lo metemos, independientemente de que a priori pueda pertenecer o no a nuestro estilo”. (Samuel) “Bien es cierto que ahora tenemos un par de temas en los que estamos trabajando que siguen un poco la línea de ‘La bola de los anillos’, que fue también la última canción que hicimos para este disco, con un aire que a lo mejor es un poco más psicodélico, aunque eso no significa que no vayamos a cambiar de registro el mes que viene”. Parece claro que, en su caso, en la variedad está el gusto, picando además del post-rock, el house y especialmente el kraut, lo que hace que a lo largo de esta charla con tres de los cinco edredones aparezcan referencias de todo tipo: Broadcast, The Chemical Brothers, Neu!, Lali Puna, New Order, Daft Punk… Y así hasta ir descendiendo y llegar a los primeros pasos de la banda de Carabanchel. (Samuel) “Al principio eran Pixies, Sonic Youth, Pavement… Y poco a poco, sin que eso haya desaparecido, se han ido añadiendo capas y capas de nuevas influencias; es algo que sigue estando ahí, aunque ya no de forma tan evidente. Las máquinas vinieron después, pero lo primero fue el rock. Cuando se unió Julián ya teníamos dos guitarras, bajo y batería, así que tuvo que coger un teclado que había en el local. Luego David se compró un Korg en una tienda de segunda mano, y eso supuso el despertar definitivo a la electrónica”. (Iván) “Lo principal para nosotros es ir dando forma a un sonido reconocible, porque si nos dedicamos sólo a dar vueltas alrededor de lo mismo o a imitar algo que ya se ha hecho no vamos a ninguna parte, además de que personalmente es aburrido”.
Su debut en largo, vía Origami, recupera su maqueta, con un sonido más limpio y mejoras en la producción, además de incorporar varios temas nuevos con los que amplían aún más un campo de batalla que tiene en los directos su mejor expresión. (Iván) “Tocar es una experiencia fundamental para el grupo. El estudio es interesante, pero te constriñe, mientras que actuar en vivo es todo lo contrario, es expansivo”. (Julián) “Es imposible reproducir la energía del local, de modo que, para conseguir una mayor precisión, que es lo que requiere un disco, a lo mejor hay que ceder un poco frente a la pasión del directo. Y por supuesto depende también de los medios y los días con que cuentas para grabar. Ese fue un aspecto importante, porque no nos podíamos permitir fallar, sino que teníamos que asegurar y hacer pocas tomas”. Dicen de sí mismos que funcionan de forma orgánica y pluricelular, sin personalismos, con bromas privadas que aparecen en el fondo de algunas canciones y también con la ilusión que se genera gracias a un crecimiento que ha sido imparable en los últimos meses, pasando de los pequeños conciertos del grupo que intenta hacerse un hueco a abrir para The Legends o, sin tener todavía un disco en el mercado, colarse en la programación del último Primavera Sound. (Samuel) “Han sido pasos muy importantes, sobre todo para nuestra moral, porque te lanzan aún más en intenciones y ganas, además de que en cierto modo es también una confirmación, un premio”. (Iván) “También es verdad que llega un momento en el que o das ese paso o te estancas y ya es muy difícil levantar cabeza, porque la situación se enquista, se pierde el interés, empiezas a centrarte en otras cosas… En nuestro caso hemos tenido la suerte de poder dar ese salto”. Ahora, con el disco en la calle y la ropa de cama reclamando su puesto, la pregunta no puede ser otra: ¿Te apuntas al ‘edredoning’?