Bendita  catarsis
ConciertosIván Ferreiro

Bendita catarsis

8 / 10
Daniel Gómez-Cortazar — 12-05-2026
Fecha — 08 mayo, 2026
Sala — Bilbao Arena, Bilbao
Fotografía — Eider Iturriaga

El viernes 8 de mayo Iván Ferreiro dio un magistral concierto en el Bilbao Arena frente a 3.333 fans como apertura de su gira “Hoy por ayer”. Para ello, alternó canciones de su discografía en solitario—20 años cumple su primer álbum “Canciones para el tiempo y la distancia”— con grandes éxitos y joyas olvidadas de la época de Los Piratas. 35 años ni más ni menos han pasado desde que se formó la banda gallega.

El concierto de 2 horas y cuarto de duración fue para más de uno no solo una celebración de la carrera de Ferreiro. Fue también una mirada atrás, no exenta de cierto vértigo existencial, de nuestro paso de la adolescencia a la vida adulta, con las canciones de Los Piratas e Iván Ferreiro como banda sonora acompañándonos a lo largo de los años. Muchos empezamos a ver la diferencia entre indie y pop comercial cuando nuestros allegados, amantes de la “música animada”, rechazaban de pleno la melancolía de los acordes menores y la voz tan personal del vigués. Y de la misma manera, cuando Ferreiro empezó a tocar en solitario, nos curó el snobismo indie gracias a sus versiones y colaboraciones sin complejos.

Tras la espera con Radiohead intencionadamente como música de fondo, Iván salió con sus seis músicos a escena con la Primavera de Max Richter—reinterpretación de la de Vivaldi— e iniciaron el set con “Hoy por ayer”, canción de Los Piratas que da nombre a la gira. Dispuestos en fila a lo ancho del escenario de la misma manera que hemos visto a la banda de Maika Makovski, le acompañaban Xavi Molero a la batería, su hermano Amaro y Emilio Saiz a las guitarras, Ricky Falkner al bajo y Pablo Novoa a los teclados, además del multi-instrumentista Sergio M. Puga. Salvo en momentos puntuales, Iván hizo de cantante solista moviéndose y bailando con soltura de lado a lado del escenario.

La frialdad del pabellón con zonas de gradas vacías, la ausencia de energía colectiva —para muchos, lo más especial de un macroconcierto— y el sonido sobresaturado fueron los aspectos más mejorables.Lo que sí que nos sorprendió más que gratamente fue el componente visual del show, con sus juegos de luces y las proyecciones tras el escenario sin robar protagonismo a los músicos. Todo un ejercicio de dirección artística.

Se presentó con estas palabras «Gabon, Bilbo. No me puedo imaginar un lugar mejor para iniciar la gira. No me voy a alargar en explicar las canciones, prefiero cantar más y hablar menos. Además, las letras y las canciones son vuestras ». Efectivamente, todos los que sufrimos la cancelación por tormenta en el Dalecandela Fest del otoño pasado, estábamos encantados de verle por fin.

Los fans de Los Piratas disfrutamos especialmente de la nihilista “Muertos”, de la psicodelia de “Fecha Caducada” y del funk de “Mi Matadero Clandestino” incluido en la banda sonora de “Batman y Robin” (1997). Con “Jugar con los coches” miramos de frente una vez más a nuestro síndrome de Peter Pan y a nuestra insatisfacción permanente. Nos volvieron a encantar el ritmo breakbeat de “Teching”, el ritmo trip hop de “Reiniciar” y la melancolía de “Inerte”. Todo un viaje desde el pop-rock más clásico, pasando por las guitarras afiladas de Radiohead, el sonido cinematográfico de Ultrasónica—muy alineado con Garbage—para terminar en el experimental “Relax”, tan deudor de la segunda fase de Radiohead ("Kid A" y "Amnesiac").

Una vez más cantamos, gritamos y lloramos con “M”, “Promesas que no valen nada” (ligada con “Mi insurrección, de El Último de la Fila), “El Equilibrio Es Imposible” y cómo no, “Te Echaré de Menos”, que ha versionado recientemente con Soledad Giménez. Canciones melancólicas con letras que hacemos nuestras y han atravesado vidas llenas de deseos, relaciones, rupturas y reconciliaciones como la poco conocida “El Equilibrio es Posible” que nos hubiera encantado oír, tema de Fon Román (guitarrista de los Piratas) junto con Iván. Desconocida y recomendable es también la carrera de Amaro Ferreiro cuyo timbre de voz es tan similar a nuestro Francis de Doctor Deseo, como puede apreciarse en la sexta pista del E.P. actual de su hermano Iván.

El concierto fue muy dinámico, desde el sonido de piano y guitarra del hitazo “Extrema Pobreza” al sonido lúgubre y comentario geopolítico en “Ciudadano A” (“Es una mierda que esta canción nunca pase de moda”—comentó, por aquello de “vendiendo Europa a los americanos” de la letra). Todas las canciones tuvieron un giro con respecto al sonido original: “Promesas que no valen nada” y la generacional “Años 80“ las comenzó a solas con el teclado para expandirse posteriormente con toda la banda; “SPNB” fue acompañada solo por Amaro a la guitarra y la electrónica de “En el Alambre” la llevaron al extremo. Echamos en falta más canciones de "Trinchera pop", el álbum más creativo/electrónico de su discografía en solitario, pero evidentemente algo tiene que quedar fuera para la próxima vez.

Turnedo fue una vez más el momento de karaoke colectivo, introducido por “Diecinueve” de los sevillanos Maga. Para terminar, volvió a Los Piratas cantando en tono soulero “Mi Coco” y cerrando a lo Sid Vicious el “My Way” de Sinatra que apareció en su día en el spot publicitario de una empresa de telefonía de cuyo nombre no quiero acordarme.

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