Habladnos del lanzamiento de "Divino Tesoro" ¿en qué momento aparece la idea de regrabar vuestro propio material? ¿Hay algo de este disco que apunte hacia el futuro de Kokoshca o lo veis más como un ejercicio puntual? El sonido es menos garagero por momentos: ¿es una evolución natural o una decisión consciente? ¿Esperáis llegar a un nuevo público con este álbum?
Llevábamos tiempo con la idea de revisitar estas canciones de nuestros primeros años. Darles una visibilidad que en su día no tuvieron . Este disco es un punto y seguido. El sonido probablemente resulte menos garagero como una evolución natural y además porque este disco las canciones están grabadas en alta fidelidad, al contrario que las originales que fueron en baja fidelidad, lo que también contribuye a ese sonido propio de las bandas de garage.
"Independientemente de los sonidos y estilos creo que hay una actitud y cultura punk que vertebra la música de Pamplona de hoy y de antes"
Empezasteis en un momento muy concreto del indie de guitarras. Sin embargo, las siguientes generaciones empezaron a consumir otro tipo de estilos. La forma de consumir música también ha cambiado. ¿Cómo habéis vivido/sobrevivido a esa evolución? ¿Cómo ha cambiado la escena en Pamplona?¿Ha evolucionado vuestro tipo de público con el paso de los años? ¿Habéis sentido en algún momento que ibais a contracorriente?
Las modas son cíclicas pero creemos que el rap, el pop y rock and roll son ubicuos en mayor o menor medida en las últimas décadas. Al fin y al cabo seguimos nuestro camino e intentamos tener una voz propia siendo un poco impermeables a las tendencias. Hemos sobrevivido creyendo en lo que hacemos y no olvidando la razón inicial por la que empezamos esto; nos encanta componer música y tocarla en directo.
La escena de Pamplona tiene nuevas generaciones haciendo música de su momento con sonidos más contemporáneos pero también hay sonidos muy guitarreros. Como suma diría que los músicos más jóvenes añaden el euskera a su música de una manera natural que quizás en la nuestra no era tan común. Independientemente de los sonidos y estilos creo que hay una actitud y cultura punk que vertebra la música de Pamplona de hoy y de antes.
Muchas bandas actuales se mueven en códigos más cotidianos, menos épicos. ¿Os reconocéis en esa forma de hacer canciones? ¿Tenéis relación con esa nueva generación o vais más por libre? ¿Qué papel ha jugado Sonido Muchacho en conectar escenas o generaciones?
Tenemos una relación natural con las nuevas bandas con las que coincidimos en escenarios y ambientes. Algunas de ellas confiesan que Kokoshca fue una referencia cuando empezaron. Sonido Muchacho ha jugado un papel destacado a la hora de conectar esas escenas. Publicar a Surfin’ Bichos, Airbag, Los Punsetes, Mujeres, TAB, nosotros junto a Carolina Durante, Cariño o Depresión Sonora lo vemos como una evolución natural y coherente.
Publicar el disco en el Record Store Day no es casual. ¿Qué significado tiene para vosotros?
Queremos otorgarle esa idea de disco especial de objeto al LP y a su vez poner en valor esas tiendas de discos que siempre han sido prescriptoras de música y lugares de encuentro y resistencia.
¿Seguís teniendo una relación especial con el formato físico?
No es que nosotros tengamos una relación especial, es que se fabrican y se venden mucho más vinilos ahora que hace 10 años. Hasta el punto de que a veces si Taylor Swift o Beyoncé editan un LP, las pocas fábricas de vinilos tienen que alterar sus plazos de entrega debido a la cantidad de discos. Con todo lo digital el objeto real, estético y sonoro se convierte en algo sólido donde la gente quiere apoyarse.
Con vidas repartidas entre ciudades y proyectos paralelos (Bilbao, Donosti, Pamplona…), ¿cómo conseguís ensayar, componer, girar y seguir adelante después de tantos años?
Es complicado pero lo acabamos haciendo porque es lo que nos gusta y esa sensación como decía antes de hacer y tocar música, supera a todos los inconvenientes.
Revisar toda vuestra carrera en un disco así, ¿tiene algo de celebración o también de ajuste de cuentas?
Un poco de ambas. Por un lado, nos paramos en el camino y miramos atrás y vemos que hemos compuesto más de 100 canciones en nuestra carrera y pensamos ¡¿Por qué no celebrarlo?!. Por otro, esas canciones quizá pasaron más desapercibidas en los tiempos en las publicaron sellos como Birra y Perdiz o Ayo Silver y nos parece guay darles una segunda vida. Además resulta divertido revisitar y modificar alguna estructura, letra o sonido.

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