Los valencianos Tenda, en plena gira del que es hasta el día de hoy su último trabajo “Patrick” (Acqustic, 24) —primero íntegramente en castellano—, aterrizaban en el Café Central de Aranda de Duero para defender ante un público exigente dicho trabajo. Con ese halo de banda que está llamada a ser el relevo generacional (y natural) de los grandes cabezas de cartel actuales de la escena nacional, tal y como demostraran en ese pasado Sonorama ubicado a unos metros del local, concretamente en el escenario de la Plaza de la Sal, en lo que no fue sino un baño de masas con el que ya se reafirmaron como algo más que futuras promesas.
Con sala llena y pasadas las diez de la noche, Martí (voces y guitarra), Claudi (guitarra solista), Evarist (bajo) y Guillem (batería), daban unos primeros acordes sobre los que articular “Patrick”, ante un público que evidenció su entrega desde esas primeras canciones que coreaban de principio a fin, en una tesitura que el grupo recibió con mezcla de sorpresa y alegría. Un primer tramo focalizado sobre temas de su última referencia como “Parte de mí” o “No va a doler”, que intercalaron con los de su anterior EP “Un poco regular” (Tenda, 23), caso del reverenciado “Por casualidad”, que remite a esas bandas de guitarras y melodías pop de finales de los noventa, que cantaban al desengaño generacional, ya sea este amoroso, vital o simplemente existencial.
Tras esta reflexión de similitudes musicales, ellos mismos explicaron que unos de sus referentes eran sus vecinos de L’Eliana La Habitación Roja, con los que han colaborado en “Luces de emergencia”, una de las piezas en la que las guitarras se electrifican más y dan rienda suelta a riffs afilados. Para dar descanso a la banda después de las intensas “Bien así” y “Si me voy”, Martí se quedó solo para desnudar “Outro” con una guitarra acústica y su voz desgarrada. Ya con la vuelta de la banda y previo intercambio de guitarras entre Martí y Claudi, el segundo tomo de la velada acogió “Aquel chaval”, justo antes de enfilar el que sería su conjunto de temas más celebrados por los asistentes, en una secuencia completada por “Echo de menos a los Arctic Monkeys”, “El sitio de siempre” y “Con esos ojos”.
Y así, y tras más de una hora de concierto, llegó el turno del último single lanzado hasta la fecha por el grupo, una “Cuando todo el mundo duerme” con la que se daba por finalizado el concierto. Una velada que no hizo sino confirmar que el cambio al castellano por parte de los protagonistas inyecta de mayor empaque al asunto. Cada vez, de paso, con más presencia de guitarras y al mismo tiempo perfilando un sonido más pop. Un giro que les acerca a ese público que, en poco tiempo, ya parecen organizados como un ejército de fieles. Quién sabe si en breve no veremos a Tenda en la famosa Plaza del Trigo, para dar el salto definitivo. En su mano está y solo el tiempo lo dirá, pero lo que es evidente es que mimbres los hay.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.