“Modo humano” (Limbo Starr, 2018) es el tercer disco de los madrileños EdredóN. También el mejor acabado, por cuanto su peculiar e intoxicante amalgama de influjos (entre lo orgánico y lo electrónico, entre el metronómico ritmo del kraut y el éxtasis del synthgazing, entre la euforia y la melancolía) cobra con él su mejor enfoque. Nos lo cuentan.

Se aprecia en este tercer álbum un sonido más corpóreo, más robusto. Quizá también más atmosférico. ¿Lo veis así?
Sí. Menos collage y más canciones de una pieza. Estructuras menos laberínticas, más simples. Sacrificar arreglos encantadores si no benefician al todo. Este tipo de cosas son las que hemos tenido presente para llegar a ese sonido.

“Sobre si somos una rara avis o no, nosotros no sabríamos qué decir sobre eso. Creo que eso es mejor que lo decidáis los periodistas”.

¿Cómo surgió el fichaje por Limbo Starr a la hora de editarlo?
El tema de los sellos discográficos está complicado. Llamamos a muchas puertas. La mayoría de las veces no te contestan. Cuando te contestan es casi con toda seguridad un no. Hemos tratado con gente que eran directamente idiotas. Gente que marea la perdiz y vive en una nube de drogas que no les sientan bien, despistados, desmemoriados, etc… para quien quiera más información sobre el tema que escuche “Mi DNI” de Pony Bravo. Ahí está todo. Por todo ello hemos tenido mucha suerte que al final fuera David de Limbo Starr el que nos abriera la puerta ya que posiblemente era la mejor opción.

Tengo la impresión de que concebís los discos no como colecciones de canciones sino como una serie de composiciones que obedecen a un concepto. ¿Es así?
Cada canción es de su padre y de su madre. No hay nada premeditado. Si da la impresión de que todo obedece a un concepto es porque todas las canciones se han hecho con un estado de ánimo parecido: Viernes noche, ¡chuzismo a tope!

Ni synth pop, ni krautrock, ni shoegazing… se puede decir que ninguna de estas etiquetas, que han sido utilizadas ya alguna vez con vosotros, describe por sí sola vuestra música, aunque podáis participar de trazos comunes. ¿Os sentís una rara avis en el panorama estatal?
Un tema como “Sistema Operativo” suena bastante a synth pop pero otros como “Feligrés” son más difíciles de clasificar porque en ellos hay detalles que recuerdan a estilos diferentes. Esta canción puede parecer más oscura de entrada, con un bajo y batería psicodélico, pero de repente ¡Pum!: Una voz Begges, después una guitarra que parece Massive Attack, luego coros con voces cruzadas como soul Primal Scream. ¿Cómo clasificas eso? ¿Cómo clasificas “Noche Belga”? EdredoN y punto.
Sobre si somos una rara avis o no, nosotros no sabríamos qué decir sobre eso. Creo que eso es mejor que lo decidáis los periodistas.

Parece que buscáis un cierto equilibrio entre lo electrónico y lo orgánico. ¿Es así?
Sí. Carne y secuenciador. Algoritmos y sensibilidad.

Enlazando con lo anterior: ¿A qué obedece un título como Modo Humano? ¿Necesidad de reivindicar esa dimensión del hombre ante un futuro atenazado por la tecnología?
Sí. Pronto desarrollar cualquier tarea sin la supervisión de los algoritmos será algo casi imposible, clandestino, ilegal. Pero muy tentador. Los humanos habrán desaparecido pero nos quedará información en la nube de cómo era el Modo Humano. También hubo un modo neanderthal. Estamos doblando la esquina.

Reconozco que algunas de vuestras melodías me descolocan: no sé si destilan melancolía o euforia, o quizá ambas cosas a la vez. Y eso no deja de recordarme a una banda y un disco con el que veo que os han comparado últimamente más de una vez: New Order y su Technique (1989). ¿Tienen algo que ver?
Sí, si escuchas un tema como “True Faith” de New Order tienes esa sensación de sentimientos encontrados. Como de euforia y melancolía. Como de final de festival. Si dices que EdredóN tiene algo de esto solo podemos decir: ¡Muchas gracias!

De hecho, New Order – como los Pet Shop Boys – también tuvieron su fase de fascinación por el italodisco, género al que incluso dedicáis una canción. ¿Cómo surgió?
Pedro trajo esa línea de sinte que recuerda un poco al italodisco. E “Italodisco” se quedó.
Luego empezamos a añadir cosas y al final quedó una canción más dramática que hedonista. Nos gusta que una canción empiece de una manera y no se sepa a dónde te va a llevar: amor en los tiempos de Tinder. ¿Debería haber sido mas luminosa?.

¿Concebís la voz como un instrumento más? Os lo pregunto porque me resulta complicado entenderlas en una primera escucha, y tengo la sensación de que la resolvéis más como una mantra para crear un cierto estado de ánimo que como un vehículo para expresar un mensaje determinado. Al final me toca consultarlas en la carpeta interior del vinilo, porque si no no me entero…
Que no se entienda parte del mensaje abre el abanico de interpretaciones. No es algo malo en sí aunque no es lo standard – eso ya lo sabemos -. Hay otro grupos con letras nítidas y eso está muy bien. Las nuestras son borrosas y nos gustan así.

Incidiendo en las letras: me llama la atención “Noche Belga” y otra referencia a Bélgica en “Feligrés” (“I Wanna Spend The Night In Belgium”). ¿Por qué esa fijación?
Donde dice belga dice fiesta. Hay un documental muy interesante donde se explica todo esto. Se llama The sound of Belgium.

¿Qué planes tenéis para ir presentando el disco en directo en los próximos meses?
En verano la cosa ha estado parada ya que el disco salió un poco tarde para entrar en festivales.
En otoño tenemos algunas cosa pendientes de confirmar ahora cuando la gente vuelva de sus vacaciones. Las fechas concretas las podéis ver actualizadas en nuestro facebook de EdredóN.
De momento para abrir boca os recomendamos el concierto que grabamos en la tele para radio 3 y que saldrá ahora en septiembre en un día también pendiente de confirmar. También os recomendamos el documental “Modo humano” con todos los entresijos de la grabación del disco. Igualmente en cuanto esté disponible lo sabréis través de nuestro facebook.