Con motivo del paso de Bad Religion por nuestro país como cabezas de cartel (con permiso de NOFX) del festival Punk In Drublic (con fechas en Madrid, Barcelona y Vitoria) analizamos con Jay Bentley y Brian Baker su nuevo disco “Age Of Unreason(Epitaph/[PIAS], 2019). Siguiendo con su máxima de reflejar en sus canciones su visión sociopolítica de los acontecimientos de nuestro loco mundo actual. El decimoséptimo trabajo de la banda nos sirve como pretexto para repasar con ellos sus posturas con respecto a los nacionalismos, la situación del punk en la música actual o la relevancia de mantener el lenguaje técnico que siempre ha caracterizado sus composiciones, entre otros.


La publicación en 2013 de vuestro anterior disco, ‘True North’ (2012) trajo consigo mucha especulación relativa a que podría ser vuestro último álbum. ¿Estabais vosotros también en ese punto y, si era así, qué os hizo cambiar de idea para grabar nuevo material?
(Brian Baker)
La verdad es que nunca pensé que fuera a ser el último disco. Todos los discos de Bad Religion han sido el último… hasta que hacemos otro. Solo fue especulación, al final los discos se hacen cuando tienen que hacerse, no cuando se espera que se hagan.

En estos seis años en el mundo ha pasado muchas cosas…
(Brian)
Sí, y está bien haber podido descansar y disfrutar un poco de este “break” porque teníamos muchas cosas en las que pensar.

Aunque tampoco se puede decir que hayáis estado parados… Brian ha revivido Dag Nasty, Jay ha hecho algunas giras con Me First And The Gimmie Gimmies, y también habéis tocado muchísimo con Bad Religion.
(Jay Bentley)
Sí, la banda ha estado ocupada todo este tiempo. Greg también ha sacado sus proyectos en solitario. Después de publicar ‘The Dissent Of Man (2010) recuerdo haber tenido una conversación muy interesante con Brett. Él opinaba que teníamos que sacar pronto otro disco, y cuando salió ‘True North’ ambos pensamos “Si este tiene que ser nuestro último disco, estamos bien con ello”, porque era un buen disco y estábamos contentos con él. Siempre parece que nos estamos haciendo viejos… y cada disco puede ser el último, y cada concierto puede ser el último… pero no hay drama en ello, es un hecho. Tras ‘True North, aunque estábamos muy satisfechos con el resultado y girando mucho, muchas cosas en el mundo empezaron a cambiar y Bad Religion obviamente teníamos que tener una parte en ello y algo que decir sobre cómo estaban yendo las cosas.

Brett (Gurewitz) ha comentado que Age Of Unreason es el trabajo más relevante de la banda desde The Empire Strikes First (2004). ¿Pensáis vosotros igual?
(Brian)
De acuerdo con el tiempo en el que se ha publicado, estoy de acuerdo, sí. Ambos han sido escritos en un momento mundial muy relevante a todos los niveles.
(Jay) Una de las cosas que intentamos con el grupo es escribir material que sea atemporal y aunque este momento es un muy singular por todo lo que está pasando globalmente, creo que en cinco años, cuando volvamos a escuchar “Age Of Unreason” no nos remitirá tan clarísimamente a 2019. Al final todo lo que escribimos no está tan marcado por una ideología sino por el comportamiento humano, siempre nos ha interesado lo sociopolítico como conjunto.

Pero al final el mensaje que transmitía y que en su momento describíais en The Empire Strike First en relación al gobierno de George Bush parece que sigue vigente a día de hoy. ¿Son nuestros “nuevos” problemas simplemente los mismos que antes pero con diferentes máscaras?
(Jay) Y son los mismos sobre los que llevamos hablando desde que escribimos ‘How Could Hell Be Any Worse?’ en 1982 (risas). Supongo que todo depende siempre del flujo de los acontecimientos, ha habido momentos en mi vida en los que realmente he sentido que estábamos más cerca de conseguir una comunidad global armónica de lo que nunca habíamos estado, pero también puedo decirte que ahora mismo, en 2019, estoy muy alejado de esa idea. En los cincuenta años que llevo en este planeta me ha dado tiempo a ver las dos caras de la moneda.

El álbum, aunque sin expresarlo de manera especialmente obvia, está claramente influido por vuestro presidente Donald Trump, haciendo menciones al muro fronterizo, a los niños encerrados en jaulas, etc. ¿Creéis que el auge de los nacionalismos es uno de los grandes problemas que tenemos a día de hoy, y cómo habéis querido contestar a este fenómeno con el disco?
(Brian)
No lo sé, al final todo se engloba dentro del paraguas de la incultura, que está tomando el control en muchos lugares donde se adopta como una especie de estilo de vida regresivo. Hay algo que pasa en todas las comunidades cuando la gente está frustrada, y es que básicamente transforman esa frustración en sospecha hacia otras personas, esto lleva pasando durante cientos de años. La mejor manera de cubrir tus propios defectos es echándole la culpa a otro.

“Ha habido momentos en mi vida en los que realmente he sentido que estábamos más cerca de conseguir una comunidad global armónica”

Habláis sobre este tema en ‘The Paranoid Style’.
(Brian) Sí, hay unas buenas instrucciones para esto que te comentaba en ese tema (risas).

Supongo que estáis al corriente de que aquí en España tenemos nuestro propio fenómeno de ultra derecha con el auge de VOX, que han sacado más de dos millones y medio de votos en las últimas apoyos y tienen el apoyo de Steve Bannon, ex-asesor de Trump.
(Brian)
Sí, y no me gusta usar la palabra “conspiración”, pero está claro que hay una preocupación generalizada a nivel global con respecto a este movimiento de la derecha: algunos creen que es la respuesta soñada a las enfermedades de la sociedad, y otros pensamos que es la causa de estas enfermedades. Siento mucho que aquí también tengáis que vivir algo así…
(Jay) Históricamente, cuando las sociedades están asustadas, tienden a votar de forma mucho más conservadora. La gente conservadora se ha dado cuenta de esto y para mí el peligro más grande con respecto a todo esto es la propagación de desinformación, y lo rápido que puede moverse. Cuando los partidos conservadores se da cuenta de que este miedo atrae votos, pasa algo como lo que estamos viviendo ahora. Si haces que la gente tenga miedo de algo, lo que sea…

Aunque ese miedo ni siquiera exista en realidad…
(Jay)
Eso es, da igual, te lo inventas. Hay una idea en Estados Unidos de que la mejor manera de aumentar el consumo de armas es propagar la idea de que te las van a quitar, e incluso siendo un liberal y defendiendo la postura de que “probablemente tener armas no es la mejor idea”, esa misma afirmación hace que alguna gente que te escucha vaya a comprar más. Al final te ves en una situación en la que no puedes hablar de nada ni expresarte, porque cualquier cosa que digas va a ser manipulada para conseguir ese voto del miedo.

Desde luego para este tipo de cosas son inteligentes, por lo menos tenemos que concederles esa…
(Jay)
Lo son, mucho. Pasan muchísimo tiempo pensando sus estrategias, postean cosas en las redes sociales para testar las reacciones de la gente, lo que funciona y lo que no, y en función de eso, actúan. Nosotros solíamos decir que la respuesta estaba en la educación pero ahora no tenemos tiempo para eso, tienes que saber lo que está pasando en cuatro minutos, y si al final te tiras esos cuatro minutos leyendo algo que es falso, esa es la postura que vas a adoptar, y eso es algo muy difícil de deshacer.

Como comentábamos antes, siempre os habéis centrado muchísimo en describir situaciones sociales (Do The Paranoid Style, Chaos Fron Within, etc) pero también sois capaces de explicar el momento actual a través de perspectivas más personales y resultado de las formas de vivir la realidad de un solo individuo, como es el caso de My Sanity. ¿Hacéis esto de forma algo intencionada, intentando plasmar el ambiente de manera global pero también cómo afecta a los individuos?
(Brian)
Absolutamente no (risas). Nada en Bad Religion está hecho adrede, cuando oyes las canciones puedes ver cómo Greg y/o Brett piensan sobre algo, así que no hay plan, por desgracia (risas).
(Jay) Hubo una época durante los años de ‘Suffer’ y ‘No Control’ en la que pensamos que no podíamos andar por ahí enfadados todo el tiempo, simplemente no puedes. Lo que la gente piensa de la banda en función de nuestra música no necesariamente refleja las personalidades de sus miembros. La verdad es que fue un alivio el poder decir: “De acuerdo, no tenemos que quemar una bandera ni mantener las 24 horas del día esta actitud apocalíptica”.

Este es vuestro álbum número diecisiete…
(Jay)
Perdón, ya solo nos quedan tres más (risas).

…y por supuesto mantiene vuestro sonido característico, pero habéis incluido algunas canciones que se salen un poco de la fórmula, como ‘Lose Your Head ‘y sobre todo ‘Big Black Dog’, que tiene hasta un punto bailable.
(Brian)
¡Somos como los Rolling Stones! ¿No te suena un poco a los Stones?
(Jay) Estaría genial tener la seguridad financiera que tienen ellos…
(Brian) ¡Me pido ser Keith, por favor!
(Jay) Yo también quiero ser Keith (risas).
(Brian) Ahora en serio, estos temas son muy divertidos de tocar, se supone que las incluimos para hacerme pasar un buen rato a mí. Me encanta tocar, grabar y todos los tipos imaginables de música, así que siempre intentamos meter canciones algo más “raras” en todos los discos. Y me encantan.
(Jay) Hace siglos hicimos este disco en el que nos salíamos completamente de lo que es Bad Religion y aprendimos la lección: esto no va sobre hacer algo completamente diferente, sino sobre “hacer la caja más grande” e intentar redefinirse en todos los discos sabiendo siempre qué es Bad Religion y de forma que puedas seguir expandiendo tu capacidad para ser creativo.

“Brett una vez comentó que la parte más complicada de componer es intentar incluir las emociones de toda una vida en una canción de tres minutos”

Este disco es el primero que habéis grabado con Jamie Miller como baterista, que sustituyó a Brooks Wackerman en 2015, y con Mike Dimkich a las guitarras en lugar de Greg Hetson. ¿Qué os han aportado ambos y cómo se han adaptado al sonido y a las rutinas de la banda?
(Brian)
Sorprendentemente te diré que… Brooks es muy bueno y Jamie también lo es. No quiero sonar como que lo que hacen no es importante, pero a mí me suena de la misma forma. Se nota en pequeños cambios, como que Jamie es más tradicional, y me gusta más cómo interpreta las canciones antiguas, pero Brooks también era pura magia. La verdad es que tenemos mucha suerte de poder tocar al lado de gente tan buena como ellos. Te digo lo mismo para Mike: es un excelente guitarrista. Una de las cosas que más me entusiasmaron cuando le incluimos en la banda es que de esa forma yo no tendría que tocar tanto (risas). Tener esa seguridad de saber “Oh, esta parte la va a hacer Mike” me relaja mucho porque sé que él puede hacer exactamente lo mismo que yo, y creo sinceramente que expandir la responsabilidad de la banda en el escenario nos ha hecho mejores. Es una situación win-win total para todos, y un placer tocar con ellos, además de divertidísimo.

Tanto el ritmo como la producción que habéis infundido al disco me recuerdan un poco a vuestros discos de la década de los noventa, no sé si también lo veis así.
(Brian)
Sí, estoy de acuerdo, y creo que es algo bueno, pero tampoco ha sido algo que hayamos planeado, simplemente pasa así.

Durante la década de los noventa, fuisteis los responsables de “popularizar” el punk rock haciéndolo de alguna forma más accesible. Pero, en contraposición a esto, otra de vuestras grandes peculiaridades es que nunca habéis renunciado a usar un lenguaje más técnico y complejo que el que utilizan la mayoría de bandas del género. ¿Cómo de importante es para vosotros abordar los aspectos políticos y sociales con las palabras correctas para que se entienda el mensaje?
(Brian)
La razón por la que usamos ese tipo de lenguaje es muy sencilla: es la forma en la que Greg y Brett piensan. No es que estén continuamente intentando encontrar esas palabras complejas, son dos cabrones muy inteligentes que saben expresarse a la perfección. Aún así, puedes ver la diferencia: Brett es un poco más romántico en sus letras, pero al final… los dos son científicos en una banda de punk, y Bad Religion es el resultado de unir ambas cosas.
(Jay) Brett una vez comentó que para él la parte más complicada de componer es intentar incluir las emociones de toda una vida en una canción de tres minutos, y esta es la razón de su forma de escribir sus letras: tener la capacidad de condensar toda esa emoción en palabras que significan algo que va mucho más allá del mero significado de la palabra. Al final nos pasamos un montón de tiempo “decodificando” o simplemente traduciendo sus letras hasta que te das cuenta de la profundidad que tenía esa palabra en concreto. Ambos, tanto él como Greg, tienen esa habilidad de expresar muchísimo con muy poco.
(Brian) Por eso el lenguaje va evolucionando… y además, a mí me viene genial porque siempre aprendo nuevas palabras (risas).

¿Creéis que hoy en día la política no está representada en la música, especialmente en bandas de punk-rock? Parece que hay un montón de grupos a los que no les interesa para nada y que prefieren escribir sobre otros temas.
(Jay)
Creo que hay más ahora de lo que había a principios de siglo, donde hubo un boom de bandas que respondían mucho más al modelo de “boy-band” que a cualquier otra cosa pero que llevaban esos cortes de pelo que les hacían parecer punk-rock. Fue una mierda y no tenían ningún tipo de voz. En ese momento, la única persona a la que veías que tenía una verdadera motivación política en el escenario era Fat Mike, el resto de bandas estaban cantando sobre sus novias y cosas de ese tipo. Y lo entiendo, una vez que estás en la industria musical, tu manager puede llegar y recomendarte que no hables sobre tus preferencias políticas porque vas a perder fans… y está bien, es tu elección y es lo que tú quieres hacer con tu arte. Nosotros crecimos en una época en la que bandas como The Clash marcaron una diferencia.
(Brian) Es interesante, porque creo que el punk-rock es mucho más político hoy en día de lo que lo ha sido nunca antes, pero estoy hablando del verdadero punk-rock, no de cosas como el Warped Tour. Hablo de la escena que se mueve en los sótanos y de todo este movimiento profundamente underground que siempre ha estado ahí y donde hay una agresividad y una frustración brutales. Especialmente creo que hay un montón de bandas con mujeres que seguramente piensan “estamos hartas de que nos traten como basura” y esto es fantástico. Ahora mismo se me ocurre War On Women, que me encantan, y hay muchas otras bandas más pequeñas de las que quizás la gente no sabe demasiado y que están siendo tremendamente políticas. Donde creo que está el problema es que el mainstream se ha vuelto completamente no-político, se ha vuelto música de fondo.

Pero hubo una época en la que sí que lo era…
(Brian)
Claro, ¡mira a Pearl Jam! No fue hace tanto tiempo, y era importante para las bandas expresar su posición con respecto a la sociedad. Incluso Green Day, que han hecho su transición de ser una banda punk a algo mucho más popular, pero siguen siendo buenos.
(Jay) Y aún tienen ese mensaje político. Creo que ahora mismo la sociedad no está escuchando a través de la música ningún mensaje negativo de este tipo… supongo que ya no es “cool” estar enfadado. Como hablábamos antes, las únicas noticias que te llegan son exclusivamente aquellas que tú escoges en tu televisor, y confeccionas tu timeline para que esto sea todo lo que quieres leer, sin nada nuevo o diferente. ¡Venid a ver a Bad Religion, os podemos arreglar! (risas).

“El punk-rock es mucho más político hoy en día de lo que lo ha sido nunca antes”

Hablando sobre audiencias masivas… Jay publicó ayer en su Instagram una foto delante del pabellón donde vais a tocar esta noche en Madrid y que en ese momento estaba a punto de albergar un concierto de Backstreet Boys…
(Brian)
No, no, ellos tocaron donde NOSOTROS vamos a tocar, no al revés… (risas).
(Jay) La verdad es que no pienso demasiado en estas cosas, cada día tenemos un concierto y este puede ser en un lugar donde caben quinientas personas, al día siguiente estar en otro para cinco mil, incluso tocar en un festival para cincuenta mil. Cambiamos tanto el setlist para mantenernos motivados y contentos en el escenario, pero no creo que esa motivación cambie en función del número de personas que haya, al final el intercambio de ideas es lo más importante para nosotros, y es lo que realmente queremos conseguir.
(Brian) Si pudiera tener la opción, tocaría para quinientos todos los días, me gusta más, me gusta ver a la gente y el ambiente, pero no siempre es así, así que solo intento hacerlo lo mejor que puedo sea cual sea el contexto. Estoy tan agradecido de que a la gente le importemos lo más mínimo que es increíble para mí que después de tanto tiempo hayamos conseguido ser importantes para algunas personas.
(Jay) Si estás tocando para cincuenta mil personas y una sola de ellas conecta con tu mensaje ya has hecho algo, ya ha merecido la pena. Al final siempre tienes que aprovechar tu oportunidad, ir donde sea y compartir tu historia.
(Brian) Además, que de cincuenta mil tiene que haber al menos cinco mil pendientes de ti… (risas).

Ambos sois muy activos en vuestras redes sociales y las usáis con mucha frecuencia, ¿cómo de útil las veis a la hora de contar a la gente vuestra forma de ver la vida?
(Jay)
Sí, creo que los dos usamos Instagram como una especie de desahogo visual y principalmente por diversión, y Twitter es una plataforma mucho más política.
(Brian) Uso Instagram para compartir con la gente lo que veo, mientras que con Twitter comparto lo que pienso.

Como última pregunta, volvemos un poco al principio de la entrevista para preguntaros, ¿sabéis qué viene próximamente para el grupo?
(Brian)
Oh, sí, yo lo sé. Vamos a tocar muchos, muchos conciertos en todas partes porque tenemos tantas canciones que creo que nunca nos vamos a quedar sin ellas. Es tan divertido tocar y un privilegio tan grande poder visitar el mundo haciendo esto que pretendo seguir haciéndolo todo el tiempo que pueda.
(Jay) Vivimos en una época en la que las cosas cambian muy rápido, así que tenemos algunas certezas, como los siguientes shows que vamos a dar, y otras cosas de las que no tenemos ni idea, como cuál va a ser la próxima nueva red social. Otra de las cosas que queríamos hacer es empezar a documentar nuestra historia como banda, porque a medida que nos alejamos del núcleo y de cómo empezó Bad Religion nuestros recuerdos se van a volver cada vez más borrosos…
(Brian) Así que es hora de apuntarlo ya, sí (risas).
(Jay) El año que viene es nuestro cuarenta aniversario y aún no sé si haremos algo para celebrarlo…
(Brian) (Susurrando) Vamos a celebrarlo, seguro.