Entre el rumor salobre del Mediterráneo y la neblina bien peinada del Támesis se extiende la distancia material que separa las voces de Estela Cebrián y Virginia de la Cruz. Sin embargo, ese extenso trecho se reduce a la nada cada vez que suenan los acordes victorianos de esa juguetona versión del theme de “Se ha escrito un crimen” (obra de Pablo Tato), convertida ya en el umbral de entrada a una hora de delirante cháchara y miscelánea pop.
Antes de tomar las ondas, “Las Amigas Estupendas” ya daban guerra en su Instagram propio, sembrando la semilla de un contenido variopinto que, posteriormente y a partir de 2021, dilatarían a golpe de palique. Entre el rigor y el desenfado, Estela (periodista especializada en crónica social y actualmente redactora en Lecturas) y Virginia (afincada en Londres y responsable de Growth Marketing para la BBC desde hace más de un lustro) demuestran atreverse con todo y encontrar siempre el tono adecuado para que ningún tema se les resista: crónica negra, biografías imposibles, folklorismo bizarro, socialité mutante, patetismo castizo, porno inmobiliario, hibristofilia venenosa, salseo grotesco, caspa catódica, esoterismo garrulo y, por supuesto, mucho cachondeo cómplice.
Una sobremesa mental de lo más completa que pasa sin esfuerzo del escándalo a la ironía y del detalle accesorio al meollo. A la una no se le escapa un rumor y la otra no pierde la ocasión de rematarlo con ingenio ácido y puntería fina (anglicismos mediante), permitiendo, además, que el podcast pase puntualmente de ser un espacio para dos (en un reloj) a un refugio para terceros, siempre dispuestos a sumar una nueva inflexión al juego (Carmen Pacheco, Valeria Vegas, Esti Gabilondo, Marita Alonso, Ibán Manzano, Guillermo Alonso, Bea Montalvo, y más).
Donde sí las vimos solas y ante el peligro fue en su reciente aventura literaria, “Crímenes Rurales: 13 casos de true crime español” (RBA, 25), donde la dupla tuvo el arrojo de trasladar el porcentaje menos frívolo de su discurso a un entretenido ensayo de doscientas páginas que rinden tributo y reconocimiento a Miriam, Toñi y Desirée, Denise Pikka Thiem, las familias de Puerto Hurraco, Diana Quer o las mismísimas Flos Mariae, entre muchas otras figuras protagonistas de la hemeroteca criminal española. Un ejercicio de memoria colectiva que se aleja por entero del sensacionalismo morboso y relata, recupera y ordena aquellas calamidades contemporáneas y duelos mediáticos que marcaron profundamente a nuestra sociedad.
De publicación infrecuente –de uvas a peras, sí, pero sin perder nunca la fidelidad de sus devotas estupenders —, el podcast dirime su irregularidad con una brillante e inspirada complicidad, la de sus oradoras, capaces siempre de hacer que hasta el chisme rosa más trivial acabe volviéndose inesperadamente fascinante. Las amigas que no sabías que te faltaban.

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