Para cualquier amante de lo que se conoció como la escena alternativa de los noventa, hay varias cuestiones del concepto Ecca Vandal capaces de tocarle el corazón de inmediato. Su carácter multicultural, su energía desbordante, el mencionado guion noventero constante, todo asoma apenas escuchar su música por primera vez, lo cual valida el interés en el universo de la cantante.
Todo esto si no la has visto en directo, porque caso contrario, el amor a primera vista llegará por su show visceral, adrenalínico y bello a su manera. Entre estas sensaciones previas más el hecho de que este “LOOKING FOR PEOPLE TO UNFOLLOW” (otra razón para reverenciarla, menudo título tiene el disco) haya cortado (buenos) singles en cantidades industriales, Vandal viene ganando cuando le das play a tu reproductor.
Su historia familiar se evidencia en su forma de soltar su arte, su sonoridad. Ecca nació en Sudáfrica, pero proviene de una familia esrilanquesa, posteriormente emigrada a Australia. En su gacetilla de prensa la descubren como alguien que toma tanta inspiración en Nina Simone como en Fugazi y eso se nota. Su temprana obsesión con el jazz devino en un prominente gusto por actos Pixies y Bjork. Hoy con “LOOKING FOR PEOPLE TO UNFOLLOW” como bandera, todo este combo situacional y existencial nos regala una revelación de las buenas.
Porque aparte, para este disco Vandal se aisló junto a Ritchie Buxton (bajista, guitarrista, pareja de Vandal y también bajista de gira de Limp Bizkit) en la habitación de joven de este, con una mala conexión a Internet y con muchas ganas de no saber más nada de algoritmos, noticias de mierda y presiones de estar constantemente online. Resultó ser una gran idea, visto el resultado.
Se ve que todo este trabajo de introspección los llevó a estados de necesidad de expresión intensos y eso es una de las mejores cosas que tiene el álbum: se habla en voz en grito, alto y claro. De un modo rebelde, descarado, sin fisuras y con mucho arte.
Se grita, se distorsiona, se rockea y se punkea, pero sobre todo desde una perspectiva muy actual. “LOOKING FOR PEOPLE TO UNFOLLOW” es un disco de hardcore urbano. Lo cual significa que en estas canciones también hay electrónica, pizcas de reguetón, ideas banghra, una arquitectura sostenida por vigas de contención hechas de sintes industriales, todo dentro de una poderosa película en-tu-cara. Su vasta trayectoria y futura presencia por festivales internacionales (Coachella, Osheaga, Rock Im Park, Roskilde) y su reconocida efectividad en directo no hace más que sumar expectativa al momento en que estos cortes pasen a ser parte de su setlist en directo.
Quien no querría tener tras el ya probado “CRUISING TO SELF SOOTHE” (una descarga de adrenalina con aura nirvanesco) una serie de pepinazos como “EYES SHUT” (intensísima y disonante, distópica pero irresistible), “SORRY! CRASH!” (un monumento entre lo riot grrrl y lo industrial), “BLEED BUT NEVER DIE” (un power power pop en toda regla) o “MOLLY” (con su comienzo post- hardcore y coro revivalista dosmilero). Todo esto sin mencionar la parte más ecléctica del disco en la que con soltura y naturalidad se pasean la existencialista “OKAY NOT TO BE OKAY”, el r’n’b rústico de “LEVITATE PART 1+2”, el trap duro y regional de “THEN THERE’S ONE” o la sórdida “BLEACH”, todas poseedoras de, mínimo, algún momento para el recuerdo.
“LOOKING FOR PEOPLE TO UNFOLLOW” supone un chupito de taurina perfecto, un pequeño terremoto que vale la pena experimentar, un recordatorio de que estamos vivos y de que no todo lo que brilla (en redes y plataformas) es puto oro.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.