Social Distortion: El retrovisor de Mondo Sonoro
EspecialesSocial Distortion

Social Distortion: El retrovisor de Mondo Sonoro

Eduardo Izquierdo — 25-05-2026
Fotografía — Jonathan Weiner

El retorno de los estadounidenses Social Distortion es una de las grandes noticias para los aficionados al punk rock de riffs afilados. Y lo es todavía más que, en unos meses, los de Mike Ness presentarán su próximo álbum, “Born To Kill” (Epitaph, 26), en el Azkena Rock Festival. Hoy son los protagonistas de nuestro retrovisor.

El imprescindible:

Somewhere Between Heaven And Hell (1992)
Apabullante. No se puede calificar de otra manera. Cuarto álbum y consolidación de la capacidad de la banda de Mike Ness para mezclar punk rock con raíces country y rockabilly de forma absolutamente natural. El disco mantuvo la inercia de su anterior trabajo, el homónimo de 1990 en cuanto a recepción crítica y por parte del público alcanzando la certificación de disco de oro gracias a una canción insuperable como “Bad Luck”.

Musicalmente, el álbum equilibra la energía cruda de canciones como la inicial “Cold Feelings” con momentos más melódicos y oscuros, y hasta incluye una emotiva reinterpretación de un clásico country, “Making Believe”, original de Jimmy Work. La producción de Dave Jerden refuerza la mezcla de estilos que ya es marca de fábrica de un grupo que va mucho más allá del punk rock, permitiendo que la voz rasgada de Mike Ness y los riffs robustos coexistan con pasajes líricos más introspectivos. Un referente, del rock, así en general, norteamericano. No hay más que mirar la portada.

La rareza:

Mainliner (Wreckage From The Past) (1995)
Aquí hemos ido a lo fácil, que ya sufriremos lo nuestro para elegir “el malo”. Recopilatorio lanzado a mitad de los noventa que reúne grabaciones tempranas de la banda, registradas entre 1983 y 1985 y que únicamente habían sido editadas, en algunos casos, como sencillo o formando parte de recopilatorios diversos compartidos con otros grupos. Son solo diez temas que capturan a los Social en sus inicios, con algún tema incluso que luego regrabarían para discos posteriores como “Justice For All”, “Moral Threat” o la versión del “Under My Thumb” de The Rolling Stones. Como se puede suponer, el sonido es bastante áspero con una producción apenas inexistente. Aunque probablemente sea eso lo que lo hace más interesante, ya que nos permite ver al grupo en el momento en que iba formando su personalidad. Curiosamente, y a pesar de estar pensado para los fans acérrimos, funcionó bastante bien a nivel de ventas.

La decepción:

Prison Bound (1988)
Que Social Distortion no tienen disco malo es indiscutible. Y que este sería el mejor disco del repertorio de cualquier otra banda, también. Pero había que escoger uno ¿y por qué este? Pues quizá porque, para ser un segundo álbum, supuso un giro demasiado radical respecto a su debut. Y también porque esa mezcla de punk con country, el blues y el rockabilly suena todavía ligeramente forzada. Demasiado crudo y, a la vez, menos inmediato que su predecesor, apenas da muestras de lo que llegaría después. Quizá demasiado influido por los problemas legales y de adicciones en los que se encontraba inmerso Ness, metido de lleno en uno de los peores momentos de su vida. Por eso se le calificó de más sombrío, menos juvenil y más confesional, descolocando al público que esperaba la continuación de ese puro punk californiano de su debut, “Mommy’s Little Monster” (83). A pesar de eso, notable.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.