“No trato de cambiar el estilo demasiado; trato de hacer nuevas canciones”
EntrevistasJosé González

“No trato de cambiar el estilo demasiado; trato de hacer nuevas canciones”

Raúl Julián — 22-04-2026
Fotografía — Fredrik Egerstrand

José González vuelve a ensimismar con sus encantos cinco años después de “Local Valley”, lazando en “Against The Dying Of The Light” (City Slang, 26) un alegato a favor del ser humano y sus capacidades al margen de esa tiranía tecnológica que contamina su naturaleza.

Tras barajar varias opciones previas, mantenemos la entrevista con José González en la madrileña plaza que se extiende delante del museo Reina Sofía, aprovechando los primeros rayos de sol de una adelantada primavera. Unas agradables sensaciones que también se reflejan en los propios ojos del entrevistado, transmisores de la misma calidez que sus propias canciones.

Tengo la sensación de que este disco es muy orgánico ¿Es una respuesta clara a esa sociedad dominada por una tecnología que poco menos que está devorando nuestras vidas? ¿Cuál dirías que ha sido el principal motivador de “Against The Dying Of The Light”?
Si nos referimos a los textos, tenemos temas que ya he tocado anteriormente, desde el segundo disco en adelante. Se trata de tratar de luchar contra ideologías dogmáticas, aunque de distintos modos. En esta ocasión empecé por ahí, pero luego también agregué una temática que ya tocaba en la canción “Visions” del disco anterior. Y es que yo, como persona, he tendido a ser muy optimista con la tecnología, pero ahora soy optimista y pesimista, dependiendo de qué tecnología estemos hablando y de qué uso se haga de ella. Esa es la principal novedad en este nuevo disco.

“Siento que este es el ritmo correcto: me da tiempo a salir de gira, pero también a tener una vida al margen de la música”

¿Crees que estamos perdiendo el control o incluso sacrificando parte de nuestra humanidad en beneficio de un plano tecnológico del que somos un poco esclavos?
Yo pienso que todavía no somos tan esclavos. Quizá suceda con los jóvenes que usan tanto las redes sociales que se olvidan de salir a pasear. Hay algo de eso en lo que estoy cantando, pero en una canción como por ejemplo “A Perfect Storm” hago referencia a algo aún más dramático, como sería el riesgo de catástrofes o catástrofes existenciales. Entre las naturales estarían pandemias, volcanes o asteroides, pero después están aquellos riesgos que los seres humanos hemos creado, como la guerra nuclear, pandemias sintéticas y, ahora también, una inteligencia artificial incontrolable. La suma de esos riesgos podría ser demasiado.

¿Dirías entonces que “Against The Dying Of The Light” es un disco optimista, pesimista o realista?
Depende del tema. Diría que es posibilista, porque tratándose de música uno puede llegar a tener algún tipo de efecto en la mente de gente. Ese es un término que usaba Hans Rosling, un estadístico sueco muy popular que decía que no era pesimista ni optimista, sino que era posibilista (Risas).

¿En términos generales, afirmarías que este trabajo enlaza directamente con tus discos anteriores? ¿Es “Against The Dying Of The Light” un disco continuista?
Claro. Yo he estado muy metido en mi sonido, la guitarra y mi forma de cantar. Y cuando hago los discos, lo que quiero es seguir haciendo lo que hago. No trato de cambiar el estilo demasiado. Se trata de hacer nuevas canciones. En ese sentido, hay canciones que son bastante similares a las otras, pero también hay otras que son un poco novedosas, como “A Perfect Storm” o “Joy (Can’t Help But Sing)”. Y hablando de temáticas y letras, ahí es donde aparece el tema de tecnología, que es algo bastante novedoso para mí. Pero, en general, trato de seguir haciendo lo que ya he hecho antes.

No es estrictamente una novedad, pero en este disco cantas hasta en tres idiomas diferente: español, inglés y sueco ¿Qué opciones te da ese poliglotismo a la hora de componer?
Cuando hago la guitarra y empiezo a pensar melodías, me doy cuenta de en qué idioma debería ir la canción, aunque algunas veces luego lo cambie. En este disco decidí quedarme con la canción en sueco, “U / Rawls Slöja”, aunque por un momento pensé en autocensurarme. La canción es un poco un caballo troyano, porque creo que va a gustar a muchos fans que se sorprenderán una vez que lean la traducción. Hago un uso artístico de eso, está hecho a posta.

Centrándonos definitivamente en el sonido, “Against The Dying Of The Light” es un disco mayoritariamente minimalista, casi desnudo, en el que voz y guitarra copan el principal protagonismo. De este modo, la más pura esencia de las canciones sale a la superficie ¿Es, el hecho de despertar emociones, el objetivo?
Siempre empiezo por la música y ese es el núcleo de todo lo que hago. Desde ahí salen los acordes o los ritmos, pero siempre pensando en hacer algo que valga la pena y que tenga algún tipo de impacto. No necesariamente en forma de emociones fuertes, porque también quiero que haya alguna canción tranquila y que su efecto sea calmante. Las distintas canciones tienen distintas funciones y, a veces, incluso forman parte del mismo espacio narrativo.

“Voy a seguir viviendo con cada álbum que haga y quiero que sean algo con lo que me sienta bien”

En cualquier caso, los sutiles adornos y añadidos puntúan en positivo y terminan reafirmando cada corte ¿Cómo fue ese proceso consistente en completar las canciones?
Al igual que hice con otros discos, he tratado de hacer lo máximo posible yo solo con una guitarra. Voy grabando en mi teléfono y guardando ideas, y solo empiezo a decirle a la discográfica que pronto tendré listo el álbum cuando tengo al menos siete u ocho canciones que suenan bien en ese formato. Pero suele pasar (y también pasó esta vez) que empiezo a grabar y comienzan a pasar las semanas y los meses, así que tengo que decirle a la discográfica que, o necesito medio año más o lo sacaré tal y como está. Mi ambición es que estas grabaciones muten: tengo las canciones con guitarra y voz, pero me permito producirlas un poquito más. Por eso en este álbum elegí hacer más armonías, más voces e incluso en dos canciones usé más guitarras.

El disco presenta también diferentes representaciones de tu voz ¿Cómo trabajaste esto?
Cuando estoy con una demo, empiezo a probar la voz y además tengo como referencia los conciertos en vivo, en donde, dependiendo de la canción, puedo cantar muy tranquilo (al estilo Chet Baker en mi cabeza) y de manera más bombástica o más power-folk. Traté de incluir esa diversidad en este álbum. Se percibe mucho en “The Perfect Storm”, en la que la voz es mucho más fuerte. Ya me estoy imaginando cómo será tocarla en directo a un volumen súper alto.

Al escuchar la canción “Pajarito” es difícil no remitirse al “Blackbird” de The Beatles ¿Es Paul McCartney una influencia clave?
Sí, es muy importante porque cuando empecé a tocar guitarra, tocaba muchas canciones de The Beatles. Así aprendí muchos acordes, con canciones como “Blackbird”, “Mother Nature's Son”, “Michelle”, “I Will” ... Canciones que a mí me gustaban y que a mi papá le encantaban. Me inspiró mucho y me sigue encantando su modo de escribir y de cantar. No solo Paul McCartney, sino también George Harrison y John Lennon. Todos han sido influencias.

Tengo la sensación de que la carrera de José González se ha ido cocinando a fuego muy lento, alejada de cualquier prisa o inmediatez. En realidad, y al margen de Junip, es solo tu quinto disco de estudio en 23 años de carrera.
Siento que es mi ritmo: tres, cuatro o cinco años. Desde fuera puede parecer demasiado lento, pero yo siento que está bien porque me da tiempo a ir de gira, pero también a tener una vida que no tiene que ver con la música, así que a mí no me molesta. A veces siento que debería terminar un disco porque van pasando los meses o los años y eso me frustra un poco. Pero si lo pienso como una carrera, creo que no siempre está mal hacer las cosas lentas y sentir que has hecho un producto que te gusta. Voy a seguir viendo con cada álbum que haga y por eso quiero que estén hechos a fondo, con gusto y que sean algo con lo que me sienta bien.

Tu música tiene, y siempre ha tenido, un efecto sanador en el oyente ¿Crees que la música, o al menos tú música, tiene que tener esa propiedad innegociable?
Me di cuenta de que el estilo que a gente le gustaba se correspondía con cuando yo cantaba de modo tranquilo y acompañado de una guitarra bastante elaborada pero tampoco demasiado. Eso se convirtió en mi nicho. Así que tengo cierta sensación de que debo hacer ese estilo de música. Lo siento así porque tengo mis fans y yo me fijo en en cuáles son sus canciones preferidas. Ahí están “Heartbeats”, “Crosses”, “Stay Alive”, “Cycling Trivialities” o “El invento”. Así que, sí: trato de hacer de ese estilo de música, pero cuando toco en vivo y cuando hago discos, entremezclo eso que sé que va a gustar y con otras cosas que creo que no van a gustar tanto (Risas). Para compensar y dar salida a cosas que a mí me gustan y pueden causar un poco de fricción.

¿Cómo vas a ser los conciertos de presentación de esta próxima gira?
Inicialmente iré yo solo con guitarra y quizá el próximo año capaz empiece a invitar a gente, pero inicialmente iré yo solo. En los primeros conciertos empecé con banda, pero era un poco raro porque las canciones de los discos están pensadas, al menos más de la mitad de ellas, para ser tocadas solo por mí.

Agenda de conciertos: 

Miércoles 8 jul 20.00h Entradas agotadas
Jueves 9 jul 19.00h t.p.c. + Rufus Wainwright (Pirineos Sur)
Viernes 10 jul 20.00h Desde 40€
Miércoles 29 jul 21.30h Desde 35€ 
Miércoles 28 oct 20.30h 40€ (Empremtes)
Viernes 30 oct 20.00h Desde 35€
Sábado 31 oct 20.00h Desde 42,50€

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.