El (bendito) capricho de Interpol
ConciertosInterpol

El (bendito) capricho de Interpol

8 / 10
Raúl Julián — 10-07-2026
Empresa — Doctor Music
Fecha — 09 julio, 2026
Sala — Sala But, Madrid
Fotografía — Raúl Julián

Era un secreto a voces desde hacía días: tras esos misteriosos Iron City que habían anunciado concierto en la Sala But de Madrid se escondían en realidad Interpol, tomando para la ocasión el nombre de una de las canciones que incluirá su nuevo disco, “This Mirror Weighs A Ton” (Partisan/Virgin, 26), cuando vea la luz el próximo mes de agosto. Aprovechando su paso por el Mad Cool, la banda decidió darse el (bendito) capricho de regresar, de forma puntual, a las distancias cortas. Un espacio, esas salas de anchuras reducidas, en las que, por demanda y desde hace años, no pueden programar sus giras. Un lugar en donde, tal y como ocurrió durante la pasada velada, la oscuridad manifiesta de su catálogo adquiere un músculo definitivo que dirige el golpe hacia la boca del estómago.

Lo única duda recaía en si la banda aprovecharía la oportunidad para rodar mayoría de piezas incluidas en “This Mirror Weighs A Ton” o apostarían por un repertorio más clásico, resultando este segundo estrato ganador por goleada. Un lujo, fuera como fuese, para los fieles de Interpol que, por supuesto y sabiendas de quién se escondía tras Iron City, abarrotaron el céntrico local para levitar con la deliciosamente asfixiante actuación de Paul Banks, Daniel Kessler y compañía. Por su parte, el quinteto hizo un intensísimo repaso por su catálogo, el mismo que agrupado en torno a sus mejores momentos resulta abrumador y recuerda por qué fueron una de las bandas más sólidas (si no la mayor de todas) surgidas con el revival post-punk de comienzos de siglo.

Los de Manhattan han conseguido que las influencias de Joy Division, The Chameleons o The Cure, lucidas desde que viera la luz aquel debut de título “Turn On The Bright Lights” (Matador, 02), hayan derivado hacia parajes definitivamente propios, impregnados con una marca de agua que les pertenece. Unas cualidades siempre remarcadas sobre el escenario, a partir de la reconocible ejecución vocal de Banks y las inimitables maneras de Kessler a la guitarra, desde donde despacha un embriagador y elegante virtuosismo del que resulta complicado apartar la mirada. Una dupla irrompible desde los comienzos que, sobre las tablas, queda completado con el teclista Brandon Curtis, el impecable bajo de Brand Truax, y el buen hacer del debutante Urian Hackney tras la batería. Interpol (o Iron City) ofertaron un concierto arrollador, apuntalado por las contenidas dimensiones del recinto y un público arrastrado por la marea.

Un reguero de texturas marcas de la casa, tan gruesas y claustrofóbicas como distinguidas e hipnóticas. Desde el trío inicial compuesto por “Untitled”, “No I In Threesome” y “C'mere” a un tramo final que aunó “Obstacle 1”, “NYC”, “Not Even Jail” y “PDA”, con paradas intermedias en “Rest My Chemistry” o “Evil”. Un trazado épico y de ardor inmutable, en donde encajaron con naturalidad “Wings On Fire” y el single “See Out Loud”, ambas rescatadas del álbum venidero. Sendos bises en forma de “Roland” y “Slow Hands” remataron lo que no fue sino una actuación para atesorar. Una noche en la que Interpol jugaron a ser Iron City e Iron City jugaron a ser Interpol, completando una travesura que solo dejó satisfechos y vencedores. En todos los bandos.

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