Casi seis años después de su anterior entrega, Ken Stringfellow (encargado de responder a la presente entrevista) y Jon Auer, es decir The Posies,  regresan con “Solid States” (Lojinx, 16), en el que esquivan parcialmente su sonido habitual. Un giro que podrá comprobarse cuando pisen los escenarios de nuestro país entre los días 19 y 24 de abril.

¿Cuál ha sido la principal inspiración a la hora de componer estas nuevas canciones incluidas en “Solid States” (Lojinx, 16)? ¿Qué os inspira en la actualidad, y después de tantos años, a la hora de crear?
¿Has visto esa escena de la película “Adaptation” (Spike Jonze, 02)? ¿La escena seminal del guión donde el personaje de Brian Cox cuestiona al personaje de Nicholas Cage? Te la recomiendo… Ahora en serio… creo que en esta ocasión el número de cuestiones que nos ha motivado ha sido mayor. La mayoría de los artistas comienzan contemplando su propio (y vano) auto-dolor. Yo también soy culpable de haberlo hecho… pero cuando tenía dieciocho años. Creo que siempre hemos tratado de mirar más allá de nuestros propios ombligos. En mitad del proceso de creación de este disco perdimos a un amigo muy querido, y ese impacto abrió las puertas acerca de la naturaleza frágil de la propia vida. Y de la belleza que implica su corta duración. También hemos pensando mucho acerca de los problemas sociales, por ejemplo en ese tema complicado y peliagudo que es la privación de la libertad en la era del terror. No somos U2… no estamos tratando de resolver los problemas del mundo, simplemente observamos cuál es el coste y qué concesiones implica el hecho de estar vivo en esta época. Y nos hemos preguntado… ¿Estamos contentos con ese acuerdo?

Tengo que reconocer que se me hace extraño escuchar un disco de The Posies con escasez de guitarras contundentes y poderosas… ¿Qué ha motivado este cambio en el sonido tradicional y habitual de la banda?
Creo que tiene mucho que ver con la forma en la que hago la música en general, como productor, ingeniero, compositor… sencillamente la guitarra no es nunca lo primero a lo que llego. Y también quería hacer un disco y unos conciertos en los que la guitarra no tuviese tanto protagonismo. Nunca fuimos una banda de garage. Empezamos como un proyecto de estudio bastante sofisticado… y fue divertido derivarlo hacia una especie de rock & roll puro, pero somos capaces de abarcar mucha más variedad. Y este disco lo demuestra a ciencia cierta.

“Los conciertos siempre son una gran salida para la ira, el dolor y la tristeza”

En ese mismo sentido diría que “Solid States” (Lojinx, 16) es el disco más propiamente pop y suave de la historia de The Posies: algo así como si hubieseis pasado de hacer “power-pop” o a sólo “pop” ¿Estás de acuerdo?
Es el más suave y estrictamente pop si nunca has oído “Failure” (Popllama, 88), nuestro primer disco. Ése es principalmente acústico. Pero sí, en esta ocasión nos decantamos por algo más acentuado y espacioso. Y creo que ese tipo de ritmo señorial es apropiado para el tema del duelo.

A lo largo del disco también hay bastantes sintetizadores, lo que por momentos hace que el disco tengo un aspecto muy de los 80 ¿Por qué decidisteis introducir estos elementos en buena parte de las nuevas canciones? ¿Qué efecto pretendías conseguir con la inclusión de estos teclados, sintetizadores y efectos varios?
¿Te refieres a si pretendíamos tener más éxito con eso? Tal vez te refieras más a la intención creativa… de lo contrario eso sonaría un poco banal ¿No? Son sólo… texturas, texturas que nos gustan. No creo que nadie le pregunte a M83 “¿Qué intención tienes usando esos sintetizadores de los años 80?”… Pero en realidad éstas son las texturas que veo la mayoría de los días. Por lo tanto refleja mi estado actual, incluso aunque algunos de los sonidos sean retro…

En cualquier caso el cambio de sonido en la mayoría del presente disco es innegable… ¿Os da miedo que los fans veteranos no entiendan el giro? ¿Qué expectativas tenéis con este nuevo disco?
Supongo que es un riesgo. Y los riesgos para los artistas son buenos… Sí, tal vez algunas personas puedan abandonar, pero por otro lado creo que siempre hemos sido reconocidos como unos creadores curiosos e inquietos… Creo que nuestros fans están más interesados en lo que podemos hacer para sorprenderles que en que sencillamente diésemos una nueva mano de pintura a un disco que en realidad suena igual que el anterior.

La energía del directo, con una actitud muy punk, siempre ha sido una cualidad destacada de vuestro directo. Después de tantos años… ¿Cómo mantenéis esa intensidad cada vez que pisáis un escenario?
Creo que eso surge de manera natural. Es una gran salida para la ira, el dolor o la tristeza. Sin embargo he de decir que quería empezar a reducir la actitud punk para apostar por más matices… a veces he sentido que en el pasado abusamos de las propias canciones, y que el espectáculo era una muestra de actitud más que la presentación de grandes canciones. Las canciones estaban quedando un poco enterradas. También incurríamos en el peligro de no tener hacia dónde dirigirnos en términos de energía, y sólo poder apuntar hacia abajo. En nuestros concierto queríamos más variedad, más… musicalidad.

“Con este disco hemos demostrado que somos capaces de abarcar mayor variedad”.

¿Cómo va a ser la próxima gira por España? ¿Qué músicos os van a acompañar?
Como te puedes imaginar estamos realmente ansiosos ante nuestro regreso a España. La gira la haremos sólo Jon (Auer) y yo, junto a nuestro batería Frankie Siragusa. Frankie es un gran productor por derecho propio, además de un fantástico músico, y fue el responsable de mezclar mi disco “Danzig In The Moonlight” (Spark & Shine, 12). De hecho, trabajamos juntos en muchos proyectos. Frankie también mezcló algunas canciones de “Solid States” (Lojinx, 16). Por supuesto hay que decir que perdimos al que fue nuestro batería durante catorce años, Darius (Minwalla), a mitad de este disco. Habíamos decidido añadir la batería más adelante en el proceso… y para entonces Darius se había ido. Como puedes imaginar, hacer todo el álbum fue… ¡Buf!

¿Cómo vais a distribuir el repertorio? ¿Habrá mayoría de temas nuevos o prevalecerán los clásicos?
Hummm… ¿Ambos?

En realidad hace algo más de dos años girasteis tocando al completo “Frosting On The Beater” (Geffen, 93) y “Amazing Disgrace” (Geffen, 96) ¿Cómo fue esa experiencia y qué tal funcionó esa gira?
¡Fue súper divertido! Estábamos nosotros seis en la carretera, y haciendo esos conciertos épicos (yo además abría la noche haciendo un show completo con Neuman). Y creo que tocamos de manera brillante. Si hubiera sabido que era la última vez que estaría en el escenario con Joe (Skyward)… Entonces ya sabíamos que estaba enfermo, pero todos estábamos seguro de que podría superarlo.

Ambos son vuestros dos discos más reconocidos y habitualmente aplaudidos ¿Cómo recuerdas su gestación y grabación? ¿Qué piensas ahora cuando los escuchas?
Los dos fueron discos difíciles de hacer, y ambos tardaron varias fases en completarse. En ambos casos pensamos mucho en cómo enfocarlos antes de efectivamente hacerlos. En ambos casos hubo situaciones en las que personas con las que trabajamos se quemaron y tuvieron que dejarlo antes de que el álbum estuviese terminado. Múltiples estudios, la inseguridad, la tensión… no fueron álbumes divertidos de hacer. Anhelábamos un proceso más simple… ¡Aún lo hacemos! Realmente ahora no los escucho ¡No lo necesito! Escucho esas canciones todo el tiempo cuando las tocamos…

Precisamente quería preguntarte por ese recentísimo fallecimiento de Joe Skyward, al que antes mencionabas y que fue bajista de The Posies entre otras bandas ¿Cómo has vivido su pérdida y qué legado deja en el grupo?
Es tan reciente… Todavía no lo he aceptado, no del todo. Nos enteramos hace menos de una semana. Sabíamos que las cosas no iban bien, pero no sabíamos que perderlo sería cuestión de días y no de meses ¿El legado de Joe? Dejó algunas de las líneas de bajo más memorables en nuestro disco “Amazing Disgrace” (Geffen, 96), como en “Hate Song” o “Please Return It”… Era un fan del rock progresivo, de manera muy especial, y creo que, tanto en nuestra música como en Sky Cries Mary o en Sunny Day Real Estate, incluyó un elemento angular y aventurero que aportaba un montón de músculo. Lo hizo especialmente con nosotros. Recuerdo que quería que evitásemos tocar como Paul McCartney… él quería líneas de bajo que perforasen y no pulidas.

Lleváis en el negocio de la música desde finales de los 80, y además de mantener activos a The Posies habéis pasado por multitud de proyectos paralelos ¿Cómo creéis que ha ido cambiando el negocio de la música desde entones? ¿Qué es lo mejor y lo peor de la actual industria musical, sobre todo en comparación con una década de bonanza como los 90?
Para mí la mejor parte es la amplia red de relaciones que he construido a lo largo de los años. Los aficionados se han convertido en amigos. Los interinos se han convertido en directores generales. Hemos crecido con un grupo de personas de diversos ámbitos de la vida. Es increíble la cantidad de lugares en donde puedo encontrar gente que me ayude. No sé qué es lo peor, la verdad. No pienso de esa manera. Estoy bastante contento con cómo son las cosas. No comparo con el pasado porque… ¿Qué sentido tiene? Ahora las cosas son como son. Eso es lo que hay que trabajar. Todos los días hay oportunidades que aprovechar.

Deber ser complicado mantener una relación profesional y de amistad durante tantos años… ¿Cuál es el secreto para que Jon Auer y tú sigáis funcionando como dupla creativa?
Pasar tiempo separados es bueno. Trabajar con otra gente creo que también es positivo: te das da cuenta de que las manías de la otra persona no son tan malas, y de que sus virtudes son más específicas de lo pensabas. Cuando estás con alguien veinticuatro horas al día y siete días a la semana y las cosas no van bien, siempre culpas a la persona que está más cerca. Sinceramente, creo que nuestro modesto nivel de éxito implica no dar por sentado que ya hemos conquistado al público. Tenemos que trabajar duro para hacer que las cosas sucedan, nada es automático. Por lo tanto tenemos una motivación que nos empuja a nosotros mismos en base a la energía y la creatividad.

¿Cómo fue formar parte de una formación tan mítica como Big Star? ¿Cómo era Alex Chilton en persona?
Alex fue uno de los mejores conversadores que me he encontrado: podía hablar con conocimiento acerca de una amplia gama de temas. Realmente se abrió a través de las décadas. Se encontraba en un momento tan bueno cuando murió… en los últimos años de su vida no se parecía para nada al Alex Chilton de la leyenda. Me refiero a esa leyenda que decía que el consumo excesivo de alcohol sacaba al cínico o incluso al intratable Alex. Para ser honesto, el Alex de la leyenda era sólo eso. Quiero decir que tal vez en los años 70 y 80 bebía y se drogaba etc… supongo. Yo no estaba allí. Pero incluso cuando lo conocí en 1993 Alex ya estaba bastante relajado.

En tu caso también formaste parte durante años de la formación de R.E.M. en directo ¿Cómo fue esa experiencia de tocar en estadios o grandes superficies?
Un concierto es un concierto, amigo mío. Te entregas o no te entregas. La gente siempre me hace esa pregunta, como si haber estado en estadios fuese lo único interesante de haber tocado con una de mis bandas favoritas de todos los tiempos, conocerlos como personas, hacer música con ellos, colaborar con Thom Yorke o Patti Smith, viajar por todo el mundo, etc. etc. etc.

¿Qué pensaste cuándo te dijeron que R.E.M. se separaban? ¿Sigues en contacto con Michael, Mike y Peter?
Me sorprendió, incluso a pesar de estar en contacto, porque ellos no mencionaron a nadie lo de la separación hasta que ésta fue oficial. Puedo entender que no querían estancarse y afrontar la posibilidad de manchar su leyenda. Como muestra de que estoy en contacto, por ejemplo, Peter, Mike y Michael han sido parte de los conciertos “Third Big Star”, tal y como sucedió en el Primavera Sound hace unos años. Mike es parte de casi cada uno de estos conciertos que hacemos. Estaremos filmando un concierto en Los Ángeles para el lanzamiento de un DVD y tal a finales de este mes, y Mike estará ahí.

Creo que vives en París desde hace unos años… ¿Por qué te mudaste a la ciudad? ¿Dirías que París es una ciudad especialmente inspiradora a la hora de crear?
Yo vivo la mayor parte del tiempo en la ciudad de Tours. Para estar con mi mujer y mi hija. Tengo un lugar increíble para crear allí. Lo añoro mucho cuando estoy fuera… me encuentro feliz cuando estoy en mi pequeño estudio, sabiendo que mi familia está en la planta baja y hacemos nuestras pequeñas rutinas diarias: ir a la escuela, al café, al mercado. También adoro estar de gira, no me malinterpreten, pero… el hogar es lo más dulce.