El secreto mejor guardado del subsuelo musical barcelonés regresa con “Disco de autoayuda para mutantes”, una nueva dosis de punk pop eufórico con la vista puesta en los noventa, y un disco que refina un poco la fórmula de su anterior álbum, “Butano!”.

Al habla Eduardo Chirinos, peruano afincado en Barcelona líder de Las Ruinas. “Teníamos claro que el estilo se debía mantener, porque nos había gustado el sonido conseguido con el disco anterior. A partir de eso fuimos probando algunas variaciones, en algunos casos empaquetando mejor una canción pop, en otras probando otros ritmos e ideas. En ese sentido estamos contentos porque el disco respira mejor, y las canciones directas son más directas y las calmadas hacen de amalgama”. Con la vista puesta en el imaginario del perdedor, pero desde una óptica muy vitalista, Chirinos tiene facilidad para crear himnos pop que se pegan a la primera. Entre ellos la festiva “Secundarios del mundo, uníos!”. “El personaje de la canción es un ‘grandes éxitos’ de tristes existencias personales y de amigos, tratando de construir al secundario definitivo, el que está siempre en la sombra, el que sale solo y vuelve solo, pero que al final se ríe de esto y no dramatiza, porque es lo que hay”. Por cierto, ¿qué nos puedes decir de “Cerveza-beer”, la canción más celebrada del disco? “La canción ya la había escrito antes incluso de ‘Butano!’ pero no veía como encajarla con el resto de canciones. No fue difícil escribirla y salió todo de golpe, originalmente era un rap y está basada en los años en que paraba mucho por el Raval con amigos de todas partes del mundo, en los bares de Joaquim Costa o en pisos, tomando cerveza y filosofando en el Macba o la Rambla del Raval, teníamos amigos lateros que ya nos conocían, una etapa preciosa, todos esos amigos se fueron y ya no he vuelto a ir tanto como antes”.