La musictroika
Entrevistas / The Cinematic Orchestra

La musictroika

Redacción — 08-07-2003
Fotógrafo — Archivo

Nunca el proyecto capitaneado por Jason Swinscoe sonó tan cinemático. “Man With A Movie Camera” (Ninja Tune/Pias, 03), el nuevo álbum y su versión en DVD, les enfrentan con una película mítica de la escuela de cine soviética de los tiempos de Lenin. Una película a colorear con sonidos.

¿Se puede considerar “Man With A Movie Camera” como un álbum más, el tercero, dentro de la discografía de Cinematic Orchestra? Independientemente de que la respuesta al interrogante sea afirmativa o no, parece claro que para Jason Swinscoe y compañía habrá un antes y un después de este trabajo que marcará el devenir de la banda. Si en “Motion” y “Every Day” las riendas las tomaba una suerte de nu jazz electrónico, el enfrentamiento con las imágenes de un viejo documental soviético (“El hombre con la cámara”, Dziga Vertov, 1929) ha ampliado la gama cromática de una Cinematic Orchestra en la que ahora, con sección de cuerda de por medio, toma protagonismo un gris plomizo, un aire a celuloide añejo.

“Está siendo una gira muy especial. Buscamos algo distinto y más intenso, algo… único”

O con otras palabras: nunca antes los de Cardiff estuvieron tan cerca de Chicago. “Le estábamos dando muchas vueltas al nuevo disco cuando nos llamaron del Festival de Cine de Oporto ofreciéndonos la posibilidad de musicar la película. Era algo diferente, que podíamos hacer con mucha libertad, y por eso nos resultó atractivo. Nos encerramos durante cuatro días en el estudio con un televisor y un vídeo trabajando sobre las imágenes y grabando en directo con la película de fondo. Es algo completamente distinto a cuanto habíamos hecho antes, acorde a nuestras nuevas ideas musicales”. Mientras Swinscoe habla puedo escuchar perfectamente las pruebas de sonido de un concierto que está a punto de comenzar. “Está siendo una gira muy especial. En directo contamos con una sección de cuerda, y una proyección de la película. Queremos que el público sienta que forma parte de un evento especial, que no acude a ver sólo una película o un concierto. Buscamos algo distinto y más intenso, algo… único”. Claro queda que la experiencia, que algo ha tenido de reto personal, también ha servido de acicate creativo para airear un discurso que corría el riesgo de quedarse estancado. Desde ese lado de la barrera, el paso adelante que “Man With A Movie Camera” ha supuesto para The Cinematic Orchestra es evidente. Pero ¿qué ocurre con el espectador, con el oyente? La película de Vertov planteaba un desafío: hacer avanzar el lenguaje cinematográfico creando su propia sintaxis de la imagen al margen de los textos de apoyo o, incluso, de las posibilidades del sonoro -desafío que, cierto es, ya estaba presente en la obra de otros cineastas como Murnau o Ruttmann y su “Berlín, sinfonía de una ciudad” de 1927-. Con esa premisa inicial Vertov rodó esta cinta de sesenta minutos en que un cineasta recorre una ciudad de la Unión Soviética cámara en mano para recoger el transcurrir de un día desde el amanecer hasta que se pone el sol, y en el que el nivel de lecturas se multiplica plano a plano por la riqueza de los juegos visuales y la multiplicidad de miradas subjetivas. Por eso me sorprende la simpleza en la respuesta de Swinscoe –“sí, nosotros también realizamos una música muy visual, cargada de imágenes”– cuando le sugiero que, en un proyecto de este tipo, su labor como compositor debería ir un poco más allá del mero paisajismo musical. O dicho con otras palabras: resulta sorprendente enfrentarse a la banda sonora original de Yuri Tsivian y después hacerlo a las composiciones de Cinematic Orchestra, porque mientras la primera apunta hacia el futuro con recursos concrète y elementos repetitivos que aún hoy firmarían Nyman o Glass, en el caso de los británicos su mirada tiene algo de nostalgia del pasado, retomando jazz y tango, Morricone y Williams, para someterlos a actualización por la vía del ritmo. “No conocía la banda sonora original. Nosotros éramos muy conscientes de que estábamos creando música para una película antigua desde nuestros días, y por tanto no tenía sentido realizar una banda sonora que sonara a cultura soviética de principios de siglo. Así que dividimos la película en seis secciones y, tomando el espíritu y la atmósfera de cada una, fuimos aportando lo que considerábamos necesario. Además, la forma de grabar, con toda la banda actuando juntos, con mucho feeling, terminó dándonos las claves a la hora de intervenir sobre la película. Es una cinta con mucho contenido sociológico, y al añadir nuestra música creo que le hemos dado nuevos enfoques a cuestiones sociales que estaban presentes en el filme, pero que también son cercanas a nuestro tiempo”. Pero sin duda el mayor acierto de este “Man With The Movie Camera” es la publicación, paralelamente al disco, de un DVD con la película de Vertov musicada por The Cinematic Orchestra y unos extras que incluyen dos temas en directo, una pequeña entrevista con Swinscoe y un par de vídeoclips. Por muchos motivos, totalmente recomendable. “Queremos que la gente que se compre el DVD se haga a la idea de la magia que estamos buscando cuando salimos a tocar este disco. Espero que pronto podamos ir a presentarlo también a España, aunque aún no tenemos fechas en tu país. Pero nos encantaría”.

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