CRISTAL OSCURO
Entrevistas / Dominique A

CRISTAL OSCURO

David Broc — 06-09-1999
Fotógrafo — Archivo

Pese a militar en una cuadratura tan, a priori, limitada como el pop de autor, el francés Dominique A ha sabido mutar, progresar y esterilizar sus formas más tradicionales para adueñarse de otras más, podríamos decir, vanguardistas. De la chanson al ruido industrial sólo hay un ligero paso. Y éste lo marca Dominique A. Claro que sí.

“Remué”, el último artefacto de Dominique A hasta la fecha, ganará enteros con el paso del tiempo. Es posible que, de aquí a tres o cuatro años, cuando realicemos uno de esos clásicos ejercicios de retrospectiva analítica, la escucha de este disco nos parezca infinitamente superior a la actual. Y éso, estimado lector, tiene un nombre: visión de futuro. «No creo que en mi música haya una búsqueda intencionada del futuro. Sí que me gusta estar contínuamente buscando nuevos sonidos, nuevas estructuras; ir un paso por delante». Acentuando su correcto inglés, el músico francófono ‘alardea’ de una modestia inusitada si echamos un vistazo a su país de origen. ¿Un francés quitándose méritos? Pues sí. Sencillez aplicada a uno mismo y generosidad entregada a otros. «Sí, es posible. Quizás «Remué» se acerque más a Diabologum. Mi disco es un trabajo en el que he utilizado mucho el sampler y eso es algo que Diabologum hacen a la perfección. En este sentido sí que existe una proximidad que antes no había. Pero somos distintos: yo parto del pop y ellos son una banda más experimental, más rock. Aún así, me encanta que me compares a ellos: son una de las mejores bandas de Europa». De todas maneras, «Remué» es un disco que, en muchos aspectos, anda de la mano del ya mítico «#3» de Diabologum. Ambos apuestan por el sample como vía argumental de su discurso, más cercano al pop y al slow-core respectivamente, creando álbumes y canciones ligadas por completo al mañana. Y en la última obra de Dominique A perdura la sensación de que, esta vez, el sampler ha sido algo más que un complemento. «Tenía muchas ganas de experimentar con el sampler. Es una herramienta que te da múltiples posibilidades de trabajo; además, las canciones de «Remué» necesitaban esta implicación de la electrónica. Sinceramente, me apetecía hacerlo». Y gran parte de culpa de este interés por la electrónica la tiene el monstruo de las galletas, Tricky. «Le descubrí relativamente tarde, hace un año y medio, y me fascinó la manera que tiene de construir texturas, sonidos y canciones. No me interesa en exceso la música electrónica, pero creo que Tricky es diferente al resto. Yo diría que mi nuevo disco le debe mucho a su música». Por supuesto. La principal deuda la impone esa sensación de angustia, opresión y enclaustramiento que recorre los poros de «Remué». Como en las recientes obras del ex-Massive Attack, el último botón de muestra del francés es un artefacto en el que no hay respiro posible. Es su nuevo disco un personalísimo trayecto vital sobrecargado de un resquemor al que no estábamos acostumbrados, la verdad. «Sí, es cierto. Mucha gente me lo ha comentado. Mi opinión es que toda esa oscuridad surge como consecuencia del tiempo que estuve en Nueva York grabando. Mi intención inicial era la de grabar el disco en Nueva York, en estudio, pero en directo; ya sabes, con toda la banda tocando a la vez. Lo cierto es que los resultados no me gustaron y eso me frustró bastante, y supongo que, como consecuencia de esa frustración, las ideas iniciales se fueron oscureciendo hasta llegar a lo que ha sido «Remué». ¿Industrial? Es curioso porque mucha gente me ha hablado de eso también. La verdad es que a mí no me gusta la música industrial, y nunca fue una influencia clara en mis canciones. Pero sí es cierto que hay unas cuantas canciones en el disco que se acercan al ruido industrial; no sé, la cosa surgió así». Lo que sí parece evidente es el hecho de haber ensangrentado un discurso que, hasta ahora, se había mostrado cercano a la dulzura agridulce de la canción francesa. «La Fossette», «Si Je Connais Harry» y, en especial, su anterior obra, «La Mémoire Neuve» eran discos en los que el maltrato lo sufría el contenido; «Remué» es un disco en el que el maltrato lo sufren el contenido y también la forma. Una respuesta sonora que, según parece, no tendrá continuidad en su futuro más inmediato. Ni en el suyo ni el de su companera Françoise Breut. «A mí me sigue gustando mucho el pop francés clásico y eso no va a cambiar. Aún no he pensado en lo que voy a hacer para Françoise; seguramente, serán cuatro o cinco canciones que, de todas maneras, dudo mucho se asemejen a las de «Remué». Y yo, personalmente, también quiero recuperar para mis futuras grabaciones un sonido menos opresivo y decadente. Pero tampoco quiero hablar mucho de eso porque ahora estoy bastante saturado entre las diversas colaboraciones que he hecho y mis propias grabaciones. Necesito parar durante algún tiempo». Hasta entonces. «Remué» está publicado por lithium/green ufos

Un comentario
  1. Matt Peterson – These pictures are betiuufal! The backgounds are gorgeous, which is good considering they need to be to compliment such a betiuufal girl ;DMy favorite is BY FAR the third one, it’s super cute! The pose, the sly smile, and the river make it a fantastic shot. Five and seven are also really good too.April 18, 2009 6:40 pm

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