Impulsados por su segundo disco, la carretera les llevaría a cruzarse con Los Coronas a finales del 2009. La gira Dos Bandas y un Destino y la consolidación del proyecto ya como Corizonas protagonizarían los dos últimos años de los vallisoletanos, que ahora resurgen publicando el EP “The Truth, The Whole Truth And Nothing But The Truth” (Subterfuge, 12), un punto de inflexión con vistas a su tercer largo y a su primera década en activo.

“Ahora Corizonas somos una máquina de matar en directo, pero Arizona Baby ha estado un poquito en boxes, hemos hecho muy pocos conciertos y lógicamente se han quedado un poquito entumecidos los músculos. Ahí está la presión, en volver a ponerse en forma, en volver a poner la maquinaria a tope”. Javier Vielba, líder de Arizona Baby, lo tiene muy claro. Es el momento de despegar de nuevo tras una etapa de intensa colaboración con Los Coronas. Para ello, y antes de afrontar la grabación de su tercer disco, se sacan de la manga un EP con canciones de su última etapa, propensas a perderse en el futuro. “O se quedaban en un cajón para siempre o les buscábamos un hogar. Pensamos que quizá lo mejor era hacer un epé que sirviera de puente. Para nosotros son imprescindibles, pero por cuestión de concepto no veíamos que tuviesen cabida en el próximo disco”. Planea además en el ambiente del grupo la necesidad de afrontar una nueva etapa con la llegada de su décimo aniversario. “Aunque para el ojo público llevemos apenas tres años, a nivel interno ya son diez años de banda, y creemos que es importante que, si bien no habido un cambio musical drástico, de cara a un próximo disco conviene ir cerrando capítulos y empezar otros nuevos”.

Orgullosos y cercanos, Arizona Baby decidían anteponer el factor humano a los grandes medios para la grabación del disco, registrado en Casasola de Arión, Valladolid. “Hoy por hoy veíamos que era muy oportuno, por poder estar a gusto y captar la magia en familia. Por otro lado, también reivindicar de dónde venimos y barrer para casa”. Imperdibles los dos bonus tracks que cierran el disco, con una versión del “The Model” de Kraftwerk o la reinterpretación del propio “The Truth” desde varios estilos, ¡incluso desde la electrónica! “Ese bonus track es un poco una manera de mostrar las chapas que llevamos en la chupa. Como manejamos unos sonidos muy acústicos, muy orgánicos, la gente igual se olvida de que no somos un grupo de revival. No queremos ser americanos ni vivir en los sesenta”.