Corazón colilla
Entrevistas / Tricky

Corazón colilla

Half Nelson — 23-09-2003
Fotógrafo — Archivo

Hace tiempo que Tricky dejó de merecer un espacio privilegiado en nuestras estanterías y su reciente “Vulnerable” no va a devolvérselo. Sin embargo, hay que agradecerle que después de tantos años y triunfos defienda su nuevo trabajo con la energía y la fiereza de un principiante recién salido del gueto y sobre todo que no ceje en su empeño de hacer lo que le dé la real gana.

Mucho se ha hablado de la fiereza de Adrian Thaws, de la rabia del asmático de Bristol que tras salir por la puerta falsa de Massive Attack descargaba su bilis (nunca mejor dicho: sólo muy recientemente ha conseguido estabilizar sus problemas estomacales provocados por la candida en sus discos y canciones, pero mientras espero para entrevistarle en vísperas de su participación en el Doctor Music Day (me troncho cuando dice que él es el cabeza de cartel y que Metallica son “unos vendidos”) le veo protagonizar una auténtica escena “Down In The Park” al compartir porro, fotografías y filmación con unos chavales que simplemente pasaban por allí sin saber quién era aquel tipo esmirriado con un montón de blanquitos pendientes de sus palabras. Su cercanía con la gente y los que allí le esperamos me hace pensar en lo lejos que está de los que fueron sus colaboradores en aquel fallido engendro que fue “Blowback” (Anti, 2001): los Red Hot Chili Peppers, Ed Kowalczyk de Live, Alanis Morrissette…

“Tras ´Maxinquaye´ muchos me llamaron genio y tras ´Blowback´ muchos más me llamaron gilipollas”

“Hice aquel disco por la pasta. Si estás un tiempo alejado del mundillo corres el riesgo de que al descolgar el teléfono para decir: ´el disco está acabado´ no haya nadie al otro lado. Mi manager tenía una lista enorme de gente que decía que quería colaborar conmigo, así que dijimos: ´vamos a ver cuántos se echan atrás´. Afortunadamente, los que quedaron eran bastante famosos (risas). Muy divertido. Sin embargo, qué credibilidad podemos darle ahora cuando se presenta con “Vulnerable” (Anti, 2003), un disco confesional —“Me he recuperado de mis dolencias (junto a los porros, preside la mesa una enorme garrafa de agua mineral mezclada con una especie de resina dulzona que debe proteger su todavía frágil estomago), pero aún tengo conciencia de que no soy más que un ser humano. Tras ´Maxinquaye´ (Island, 1995) muchos me llamaron genio y tras ´Blowback´ muchos más me llamaron gilipollas (risas), pero yo siempre seré un simple y vulnerable ser humano”— en el que la única colaboración externa es la voz de Constanza Francavilla, una fan italiana que le entregó una maqueta a su paso por Roma. “Constanza es algo especial, tiene fuerza. Siempre he vivido rodeado de mujeres y me gusta que mi música esté bañada en su aroma. Las mujeres de mi familia eran muy fuertes, se acostumbraron pronto a vivir solas mientras sus maridos y sus hijos morían o estaban en la cárcel. Constanza podía haber nacido en Bristol”. He aquí otro de los dos temas favoritos de Tricky: la dureza de su infancia. ¿El otro? La pasta. “Puedo volver a ser un hombre rico cuando quiera. Todo el dinero que gané se fue en cosas estúpidas como llevar a la madre y a la familia de Martina con nosotros de gira al Japón, pero no me importa porque puedo hacer que vuelva igual que se fue”. Todos entendemos que se refiere al dinero, ¿no?. Es al intentar profundizar en este nuevo catálogo de seres y estares que Tricky pretende vendernos cuando se le ve más inconsistente, en consonancia con el disco. Por un lado, la querencia ochentera queda colmada con versiones de The Cure (“The Lovecats”: “Robert Smith es el mejor escritor de canciones de amor que he visto jamás”) y XTC (“Dear God”, lo que no está mal para alguien que ha grabado un disco como Nearly God) y un sample de The Selecter (en “Car Crash”) que se empeña en ocultar. “No digas nada porque no he pagado por él (risas). “Siempre se me ha considerado un rapero, pero mis orígenes no están en el hip-hop, sino en la escena Two Tone, siempre seré un ´rude boy´”. Será por eso que en su primer LP hacía cantar a Martina una versión de Public Enemy. Desgraciadamente, se muestra extraordinariamente reacio no ya a identificarse, sino a comentar el creciente (y ghetto-friendly, ese debería ser su asidero) fenómeno del two-step británico. Quizás sea porque “Vulnerable” encierra un aroma a dejà vu que en su caso podría resultar glorioso, pero que acaba resultando retrogrado (los guitarrazos de “How High” no ayudan precisamente) y echa a perder un disco ambicioso que se hace acompañar de un DVD con tres vídeos (graba compulsivamente todo aquello que le rodea). Pero si hablamos de ambición, “Vulnerable” no es más que un aperitivo. En su propio sello Urban Poison (nombre recortado de Durban Poison, según él por “razones legales: la compañía propietaria del nombre me pedía un montón de dinero”, ¿pero no habíamos quedado que Durban Poison era un variedad de maría?) proyecta el bautismo de varias figuras del hip-hop británico como Rodigan y un disco entero a nombre de Nearly Goddess en el que PJ Harvey, Kelis y otras doce mujeres, entre ellas el propio Tricky (???) pondrán voz a sus composiciones. Renuncia a comentar nada. “Simplemente, di que he vuelto”.

Un comentario
  1. >Hey,Thank you for the compliments! The pics SHOULD get lagerr when you click on them, but some do and some don’t, I don’t know why?!?If you want photo’s in a lagerr size you can always email me! My email address is on the right and I’ll send you lagerr photo’s. Sorry for the inconvenience.Michiel

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