“Quería hacer un disco que emocionara y se bailara a la vez”
Entrevistas / Begun

“Quería hacer un disco que emocionara y se bailara a la vez”

Fernando Fuentes — 06-04-2016
Fotógrafo — EskenaziEncursiva

BeGun, a través de su álbum de debut, nos hace partícipes de su particular evolución sonora en la que, sin alejarse en demasía de su celebrado punto de partida electrónico -future-dub, chillwave, dreampop, etc.- se ha atrevido -desde una madurez anticipada- a aportar nuevos matices a su discurso musical, explorando zonas más oscuras y profundas y orientándose, quizá, más al club. Este ‘Amma’ (Foehn Records) mantiene su idea de discurso estético-musical -y hasta visual y conceptual- y en esta ocasión viene impregnada por África, desde su primer beat y hasta el último.

Alo Gunsal, sin más preámbulo: ¿por qué dedicar este tu primer álbum a África?
Pues fue algo bastante premeditado desde el primer minuto. Más que “dedicar” el disco a África, yo diría que el disco está inspirado en una sonoridad afro, entre otros referentes. La razón es simplemente por mantener el discurso conceptual del proyecto, hasta ahora los tracks se habían planteado como un viaje sonoro a un lugar concreto y es por ello que me pareció interesante de cara al desarrollo de un disco el inspirarse también en un lugar pero desde una perspectiva más amplia.

¿Lo de buscar “destinos musicales” es una importante ayuda para ti ya que así partes ya de una idea y eso te facilita despegar desde lo creativo?
Tener claro previamente cual va a ser el “destino musical” del track me sirve para acotar el terreno a nivel compositivo y evitar así el hecho de partir sobre un lienzo en blanco. Sería como escribir una novela sabiendo con antelación el título de cada capítulo. Y por otra parte me sirve para aprender, al final todo proceso de producción musical es también un proceso de aprendizaje continuo… he aprendido mucho del continente africano a todos los niveles, no solo el musical.

“No se trata de cambiar de discurso de manera radical, se trata de evolucionar sin perder de vista el punto de partida”.

Es obvio que leit-motiv de tu proyecto es que las canciones supongan un viaje musical a un lugar concreto del planeta… ¿crees que lo estás consiguiendo?
Conseguirlo o no, la verdad es que no depende de mí… pero sin duda ese es el objetivo. En algunos tracks esa vinculación “músico-geográfica” es más evidente que en otros, pero al final la intención es que estas canciones sirvan como válvula de escape de nuestro día a día hacia un lugar imaginario, es como viajar pero sin gastar mucha pasta (básicamente cero pasta).

Sabemos que Amma significa “madre” en una lengua de Ghana… pero, ¿por qué llamar así al álbum?
Por dos razones: la primera radica en el hecho de que África es nuestra “madre” a nivel evolutivo y la segunda tiene que ver directamente con el argumento del film, pero eso es algo que no puedo desvelar porque estaría tirando piedras sobre mi tejado.

Este ‘Amma’ indudablemente presenta un perfil más maduro de BeGun. Más introspectivo, no tan naif como los anteriores EPs, con un sonido más analógico y un desarrollo armónico menos evidente, ¿renovarse -con valentía- o morir?
Tú lo has dicho… renovarse o morir. Imagínate que después de 3 años de haber sacado ‘San Francisco’ o ‘Madrid’, ahora me presento con un disco que suene igual a esas canciones, con ese punto dreamy. Pues quizás habría gente que lo agradecería pero yo no, en absoluto. No se trata de cambiar de discurso de manera radical, se trata de evolucionar sin perder de vista el punto de partida, se trata de madurar el sonido y explorar otros terrenos pero siendo fiel a lo que uno es. Este disco para mí no ha sido nada fácil… he tenido muchas broncas conmigo mismo en el sentido de no tener claro hacia donde debía dirigir el sonido y quizás perdí demasiado tiempo tratando de escuchar lo que hacían otros artistas cuando realmente a quien tenía que escuchar era a mí mismo. Y de hecho así fue, el pasado mes de marzo, hace justo un año, tiré por la borda 10 tracks que tenía acabados y empecé de cero, pero sin tantas ataduras ni tantos condicionantes. Que el disco funcione mejor o peor, no depende de mí, pero como mínimo estoy contento con el resultado, es un paso más.

Escuchando los temas de ‘Amma’ se percibe que cada vez trabajas más con sintetizadores analógicos, y cada vez menos con controladores midi. Eso le da más consistencia a los temas. ¿Es también uno de los síntomas de la propia maduración de tu apuesta musical?
Sin duda, la calidez de sonido y las posibilidades de modulación que te brinda un sinte analógico son infinitamente superiores al plugin digital. No sé si eso es síntoma de maduración o no, no soy quien para juzgarlo, pero sí que considero que el disco tiene un sonido más crudo que antes, hay muchos más matices que en los anteriores EPs.

Tras este salto sonoro, ¿te ves de nuevo haciendo tracks como ‘San Francisco’ o ‘Hamburg’?
¿Por qué no? En ningún momento reniego de lo que he hecho en el pasado… de hecho, esos tracks me han ayudado en parte a “sobrevivir” en el mercado musical, algo que no es nada fácil a día de hoy. Y aunque parezca mentira, hay algo en común entre este disco y esos tracks (‘San Francisco’, ‘Hamburg’, ‘Mumbai’, etc.)… !la persona que los ha compuesto es la misma! Para mí es más mucho importante tener una identidad sonora que aparecer en Pitchfork, y lo único que deseo con este proyecto es justo eso: que tenga identidad propia. Una anécdota… hace poco me escribió una amiga del colegio con la que hacía casi 12 años que no hablaba y me dijo algo que me alegró el día y la semana y el mes: “Hace poco te escuché en siglo21 y sin saber que eras tú, te identifiqué! ” y de hecho, se refería a un track del nuevo disco, ‘Yoko’, que no tiene nada que ver ni con ‘San Francisco’ ni con ‘Hamburg’. Sinceramente te digo que para mí eso tiene mucho valor en un mundo electrónico en el que lo más fácil es copiar al vecino de arriba y samplear al de abajo.

¿De qué forma te has documentado -desde lo musical- para adentrarte en la inmensidad espiritual y sonora africana? ¿Has podido hacerlo allí, con la oreja bien pegada a la tierra?
No he podido hacerlo in-situ porque no hemos tenido presupuesto para hacerlo, de hecho no hemos contado con un solo euro para hacer este disco. Todo lo que hemos gastado lo he puesto yo de mi bolsillo a modo de apuesta personal, tanto en la parte musical como en la grabación del film. Son las consecuencias de haber tomado malas decisiones en el pasado y es lo que hay. Si en vez landscape electrónica hiciera EDM africano pues a lo mejor sí que habría tenido ocasión de ir a África en plan marajá porque las multis funcionan como funcionan… pero afortunadamente el EDM afro no es lo mío.

“Con Foehn todo ha sido más sencillo, sin tanto papeleo ni tanta movida. De los sellos independientes de este país, Foehn es de los que más respeto por el excelente roster que tiene… y por eso les propuse el disco”.

Sigamos hablando de África y de su polirritmia, de lo espiritual de su música, de sus patrones tonales, de sus instrumentos tradicionales, etc. ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención y crees que se percibe escuchando el disco?
El disco tiene varias características de la música tradicional africana: polifonía, polirritmia, lenguaje tonal e instrumentos tribales… y son elementos que aparecen en mayor o menor medida en todos los tracks del álbum. He aprendido muchísimo de la música africana durante este último año… y eso no se borra, !todo suma!

Tú eres bastante barroco a la hora de componer y el factor común de la música africana va por otro camino, suele ser sencilla a nivel armónico y más elaborada a nivel rítmico… ¿cómo has conseguido este equilibrio amistoso y bien alicatado entre aquello y lo tuyo?
Pues porque África ha servido de fuente de inspiración pero no de herramienta de copy-paste. Yo no puedo renunciar a lo que yo soy porque esa es mi manera de componer y de entender la música, aunque quisiera no podría. Aquí lo único que he hecho es virar ese tipo de composición hacia una sonoridad afro. Y ojalá de aquí a un año, me puedas hacer esta misma pregunta que me has hecho, exactamente la misma pero cambiando “música africana” por “música hindú” o “música nórdica” o “música marciana” por decir algo. Eso sería una buena señal.

En ‘Amma’ suenan instrumentos tradicionales, tanto de percusión como de cuerda y viento, ¿verdad? ¿Nos los puedes nombrar? ¿Quién los toca?
Los toco yo mismo con un sampler y un buen abanico de muestras, sin más. Todas las armonías de mis temas las interpreto yo, no suelo samplear melodías porque es justo la parte que más me hace disfrutar, no tendría sentido hacerlo. En este disco suena un poco de todo: una Mbira prácticamente en todos los tracks, una Kora, el Balafón en algunos, Bolon de Mali, Qanun, Zurna, timbales de varios lugares, mucha percusión tribal (Calabash, Dunun, Sabar, Udu), etc.

¿Qué aporta la voz de la cantante colombiana Ela Minus al disco? ¿Ese tema habría lucido igual sin este componente vocal?
Ela Minus sólo canta en la versión vocal de ‘Dora’, porque la instrumental (la del disco) tiene una voz robada del National Geographic. Con Ela tenemos una bonita amistad y decidimos tirar adelante con esta colaboración porque sinceramente me gusta mucho su textura vocal y el tratamiento armónico que le da a sus producciones.

¿Por qué elegiste a Applescal y a Blackbird Blackbird para las remezclas?
En el caso de Applescal, me flipa su música y pensé que le daría una orientación mucho más oscura a un track que de por sí ya es muy luminoso… y la verdad es que el remix es sencillo pero funciona muy bien. En el caso de Blackbird Blackbird, se lo propuse, lo hizo y lo incluimos en el primer EP de presentación del disco, sin más. En realidad ese remix tiene unas vocales que no pertenecen al track, pero eso fue un error de mi equipo, se le envió un track vocal que no tocaba y el tío basó su remix en esa vocal… y esa es la razón por la que se llama vocal edit.

¿Cuál es tu tema favorito de Amma y por qué? El mío es ‘Yoko’…
A mí también es el tema que más me gusta, es el más denso a nivel armónico y tiene muchos elementos que luego van reapareciendo a lo largo del disco. En el film, ‘Yoko’ corresponde al momento en el que la protagonista cruza la frontera, de ahí ese estado de tensión que pretende generar el track.

Y creo que ‘Nari’, ‘Dora’ y ‘Asilah’ son los temas más “beguneros” de ‘Amma’, ¿estás de acuerdo?
Sí, lo estoy. Esa es la necesaria vinculación con la identidad sonora del proyecto, pero renovada y pasada por la batidora africana.

Te gusta que te asimilen a gente como John Talabot -tu tema ‘Mobasi PT2’ tiene un rollo muy suyo-? ¿Y a St Germain?
Pues por supuesto. Uri es un crack y un referente del proyecto, sin duda. Aun así, yo pienso que el disco no suena a Talabot, porque nos movemos en géneros diferentes. Quizás el track que más se acerca es ‘Mobasi pt2’ pero los demás yo creo que están en otro terreno. Talabot consiguió algo que tiene muchísimo mérito y es navegar en esa frontera entre el pop y la electrónica que hace que su música sea apta para todos los públicos, tanto para el que viene del pop como para el que viene del techno… y eso no es nada fácil.

Hasta este ‘Amma’ habías preferido publicar tu música en formato EP, de forma muy prolífica, cada pocos meses para siempre tener nuevo material fresco a la luz. ¿Por qué saltar ahora al formato álbum? ¿Ello te ha permitido darle más consistencia al discurso musical?
En ese momento consideré que el proyecto necesitaba de un discurso más completo. Habíamos presentado varias caras de la misma moneda a través de los primeros EPs y pensé que era necesario compactar ese discurso en un solo formato… y para eso está el LP. Y también porque los medios y festivales tochos no te hacen mucho caso con tracks sueltos. Me di cuenta de eso.

“No me hundo cuando leo una mala crítica ni se me sube a la cabeza cuando leo una buena, me mantengo bastante al margen de las RRSS y me dedico a currar mucho. Esa es la realidad”.

El lanzamiento del álbum está acompañado de una película dirigida por Borja V. Conde. Está basada en el testimonio real de varias exprostitutas de origen africano residentes en Barcelona, pero tratado de una forma muy lírica. ¿Hay algo de denuncia social en ello?
Nuestro objetivo no es denunciar, no somos un altavoz tan potente y sería muy presuntuoso que yo te dijera que hemos hecho este film con el ánimo de concienciar a la gente del fenómeno de la inmigración ilegal, como si la gente no fuera consciente de ello ya. Nos hemos apoyado en la relación entre la inmigración ilegal y las redes de prostitución en Barcelona como base para contar una historia ficticia pero muy verosímil… y siempre desde el prisma de la protagonista, sin la cual no habríamos podido llevar esto a cabo. Desde aquí un fuerte abrazo a Lindsay, que ha tenido una paciencia infinita con nosotros y ha hecho un curro espectacular.

Por cierto, ¿qué significan las 12 líneas de colores de la portada del disco?
Las 12 líneas de la portada están dibujadas por inmigrantes que residen en Barcelona sobre un lienzo en blanco y representan de una manera imaginaria el viaje que esas personas hicieron desde su país de origen hasta Barcelona. Todo ese material luego se superpuso en un solo grabado, se le añadió color a cada línea y se escaneó… y esa es la portada, cortesía de Guim Tió, buen amigo y excelente ilustrador catalán.

A modo de conclusión pienso que este ‘Amma’ mueve y conmueve; emociona y hace bailar… ¿misión cumplida, pues?
Joder, si esa es la conclusión, misión más que cumplida. Y mil gracias por el comentario. De hecho, uno de los objetivos iniciales era justo ese: hacer un disco que emocionara y que pudiera hacer bailar a la vez.

¿Por qué has publicado el álbum en Foehn Records y no en tu anterior discográfica Subterfuge?
Porque tuvimos varias movidas, algunas por irregularidades editoriales y otras más de criterio a la hora de trabajar juntos, y la relación se deterioró bastante. A Subter les agradezco mucho el soporte que nos dieron al principio del proyecto, sobretodo a nivel comunicación, pero no estoy de acuerdo en muchas cosas de las que pasaron (!y la SGAE menos aún!). Entonces, un día se me ocurrió comentárselo y eso supuso la ruptura. Durante el pasado año 2015, tuve que renunciar a varias propuestas de sellos internacionales que estaban interesados en este disco porque tardé más de 8 meses en desvincularme contractualmente de Subterfuge, por eso te comentaba que estuve a punto de dejar la música, porque me sentí atrapado en una tela de araña de la que no podía salir. Y luego con Foehn todo ha sido más sencillo, sin tanto papeleo ni tanta movida. De los sellos independientes de este país, Foehn es de los que más respeto por el excelente roster que tiene… y por eso les propuse el disco. Nos habría gustado licenciar el álbum fuera y sí que ha habido ocasión de hacerlo pero por timings se descartó, porque yo también tenía ganas de sacar algo nuevo (que no es tan nuevo, porque hace casi un año que está acabado).

¿Es cierto que durante la creación de este disco pasaste por un momento complicado a nivel personal y profesional que hasta te llevó a pensar en dejar la música? ¿Qué fue lo que felizmente te quito dicha idea?
Cierto. A nivel personal, dejé una relación bastante larga y aunque yo fui el “verdugo” pues no fue nada fácil. Nunca lo es. Y a nivel profesional, pues lo que te comentaba: yo pequé de inocente cuando firmé por Subterfuge y eso me pasó factura a largo plazo.

Una duda Gunsal, ¿se puede vivir en este país haciendo “landscape electrónica”? ¿Por eso, también, es esto de abrir un poco el abanico sonoro por eso tan lícito de que quieres vivir de la música?
A veces la gente me pregunta si “vivo de la música” y yo siempre respondo que “sobrevivo de la música… y ya”. Fíjate que lo más fácil para mí y para mi salud sería volver a mi trabajo anterior, donde no tenía problemas de pasta, ni marrones con visados que no llegan, ni intentos de atraco un sábado de madrugada en Lima con todo el equipo encima… créeme que sería mucho más sencillo todo, pero sería la mitad de feliz. Cuando he comentado lo de abrir el abanico es porque al final de todo soy un tío bastante pragmático: si pones todos los huevos en una sola cesta, la jugada te puede salir bien o te puede salir mal… pero si amplías tu rango de acción pues simplemente acumulas más papeletas para aspirar a algo más digo que “sobrevivir de la música”. Ahora mismo estoy preparando dos proyectos en la sombra de un estilo y un género muy diferente al que la gente asocia a mí.

Otra duda, ¿cómo te lo vas a montar en directo para adaptar todo esa espiritualidad africana a un terreno más bailable sin que chirrie?
Hace un mes presenté un avance del nuevo live en La 2 en el aniversario de Miscelanea, y la verdad es que funcionó muy bien, yo acabé muy contento y eso nunca me pasa. Después de 3 años, ahora sí que puedo afirmar que el live tiene consistencia y sentido. Antes no, y te lo digo así de claro. A mí me ha penalizado muchísimo estar en el lineup de demasiados festivales demasiado pronto, cuando no estaba preparado todavía, cuando solo tenía un EP en el mercado. Eso fue un error y para mí es una lástima porque el mercado musical no te da demasiadas oportunidades y hay que aprovecharlas bien… pero bueno, de los errores se aprende.

¿Es cierto que en tu nuevo live no habrá un ordenador encima de la mesa?
Lo que no habrá seguro es una mesa… y lo que sí habrá son 3 sintes y una caja de ritmos.

¿Qué importancia tendrá lo audiovisual en el mismo?
Pues es una parte fundamental, como siempre lo ha sido pero esta vez con mucha más razón de ser, ya que la película que hemos hecho no va destinada ni al cine, ni al youtube, ni a nada de nada… está hecha única y exclusivamente para ser montada en directo.

¿Qué hará que cada live sea diferente de los demás?
El hecho de que la proyección del film nunca será la misma que la anterior.

¿Con que instrumentos y máquinas te ayudarás en directo?
Con un prophet, una monomachine, un blofeld, una caja de ritmos de Akai y un teclado maestro.

Sabemos que ya no trabajas en tu home-studio del centro de Barcelona. Ya que ahora curras en una casa de campo en el Maresme. ¿De qué forma influye ello en tu sonido?
En mi sonido no influye directamente pero quizás sí de manera indirecta. Tengo la suerte de no depender ni de horarios ni de un lugar de trabajo fijo, de tipo oficina. Por eso decidí marcharme de Barcelona entre semana, porque no tenía la necesidad de estar encerrado en un zulo de 4m cuadrados. Allí en Premià estoy muy bien, cuando tengo que descansar el oído porque me he pasado 12h currando, salgo y disfruto del silencio. Y si quiero algo de Barcelona, en 25 minutos estoy en Plaza Universitat.

¿Crees que la prensa musical nacional, o más concreto la catalana, te ha tratado con justicia hasta el momento? ¿Qué opinión te merece nuestro gremio?
Yo no soy nadie para valorar si me han tratado con justicia porque eso es algo muy relativo y muy subjetivo. Considero que, en general, siempre he recibido buenas críticas, no me puedo quejar. Y sinceramente te digo: el mayor y peor crítico con mi proyecto soy yo mismo, a veces hasta un punto casi enfermizo. Mis amigos, mi ex novia y mi manager pueden dar fe de ello. No me hundo cuando leo una mala crítica ni se me sube a la cabeza cuando leo una buena, me mantengo bastante al margen de las RRSS y me dedico a currar mucho. Esa es la realidad.
Y sobre la prensa: leo habitualmente prensa musical tanto nacional como internacional porque me interesa saber la opinión de los periodistas a los que respeto, gente que sabe de lo que habla. Quizás lo que más me chirría son los amiguismos que se dan en algunos casos, concretamente en la prensa catalana se da bastante. Si me cae bien el artista, automáticamente todo lo que hace está de puta madre. Si me cae mal, me da igual lo que haga porque va a ser una mierda. Eso yo lo he visto y lo he vivido. Cuando estuve pinchando en el DGTL, por ejemplo, yo disfruté muchísimo, estuvo el escenario lleno en todo momento, a un tocando Agoria al lado, la gente bailó hasta el final bajo una lluvia intensa e incluso recibí varios mensajes privados de gente anónima diciendo que “había sido la mejor sesión del festival” (borrachos, supongo). Total, que la única crónica que vi sobre ese set fue la de un periodista muy conocido de Barcelona que decía: “vaya mierda de set”. Por eso te comentaba que al final es todo muy relativo.

Todo apunta a que tu nuevo destino sonoro se situará en Japón? ¿Qué te atrae especialmente de dicho país asiático?
Me flipa a todos los niveles. Estuve en 2014 durante la RBMA de Tokio y fue espectacular. Es como un continente entero en formato país, con un poso cultural enorme y unos contrastes brutales. Estoy haciendo acopio de samples y cuanto más me meto en la música japo más me interesa.

Terminando Gunsal, ¿lo mejor de BeGun está siempre por llegar?
¡Sí, esa frase me suena!

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