The Ground Above
DiscosBeth Orton

The Ground Above

9 / 10
Don Disturbios — 23-07-2026
Empresa — Autoeditado
Género — Indie folk

Tres décadas dan para mucho. Para tanto que cuesta mucho reconocer a la Beth Orton de “Stolen Car” en la actualidad. Su evolución ha sido tan brutal, que apenas queda nada de aquella ambiciosa joven que optaba en las Islas a todos los premios de la industria habidos y por haber. Ahora, nueve largos después y muchas visicitudes en su vida, no todas buenas, Beth Orton aparece muy curtida. Tanto que su voz ha adquirido un toque ajado que rezuma personalidad aunque parezca dispuesta a quebrarse en el momento más inesperado. Pero no solo su voz se ha transformado, también la forma de encarar un nuevo disco. Ahora casi todos los temas sobrepasan los más de cinco minutos y las texturas jazzies adornan unas melodías elegantes a la par que algo sombrías.

“The Ground Above” es uno de esos trabajos que requiere ser paladeado de forma lenta, fijándose en los múltiples detalles instrumentales en lo que parece planteado de antemano como un juego a la par que un reto. Al escuchar el disco uno diría que Beth Orton ha dado manga ancha a sus músicos a la hora de dejarse llevar, improvisar en total libertad y engrandecer los temas. Solo hay que escuchar las aportaciones al piano de Sam Beste, la batería de Chris Vatalaro y la siempre elegante y precisa trompeta de Christos Styliandes, para darse cuenta del relajado y degustado proceso de construcción de estos maravillosos temas. Y todo pensado para conjugar un todo. Un álbum que no puede ser desgajado. Al igual que otros grandes discos, como el “Nixon” (00) de Lambchop o el “Out Of Season” (02) de Beth Gibbons, su escucha debe darse sin interrupciones y en riguroso orden para valorar el poder que atesora. No exagero.

Desde el primer tema, el que le da título al disco, Beth Orton descubre todas sus cartas. Un emocionante viaje sensorial de más de ocho minutos en los que, sobre un ritmo marcial de batería, va desplegando su voz con versos que por ejemplo claman un «soy invencible ante el dolor» que hiela la sangre. Pero la obra continúa con mimbres parecidos en temas de una minimal riqueza instrumental como el lamento hecho canción de “Before I Knew”, “Waiting”, la triste balada de weird soul que nos regala en “Cigarette Curls” o el más esperanzador pasaje de “Celestial Light”. Todo para desembocar en un broche final encarnado en la delicada y pizpireta “Love You Right” y la fantasía rotunda de “Otherside” donde por primera vez hace uso del crescendo, para que el recuerdo del álbum perdure en las últimas notas sostenidas de su voz mientras grita un esperanzador "Dime que sobreviviste”.

Si uno escucha su anterior trabajo, el loable “Weather Ailve”, encontrará en él trazos de este nuevo álbum, pero se dará cuenta enseguida que Beth estaba iniciando una nueva senda en la que todavía no se sentía segura del todo. Sin embargo, ahora sí. Ahora se puede decir sin ambages que estamos ante una obra de una madurez y una clarividencia melódica que lo situarán entre lo mejor de este exiguo año. No te lo pierdas.

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