Curioso. El debut de los reyes del punk-pop ‘77 en el Sol fue similar al que protagonizaron sus compañeros de diumbirato (los Buzzcocks, claro): la banda se salió por la patilla y el público enloqueció. Sí, faltaba Feargal Sharkey (jodido el papelón del sustituto, Paul McLoone, que libra el tipo con gran decoro), y el evento podrá ser tachado por cualquier infeliz de nostálgico (de los veintisiete temas interpretados, la mitad pertenecían al primer álbum, y seis al segundo). De los infravalorados “The Positive Touch” y “The Sin Of Pride”, así como del digno (pero no espectacular) “Get What You Need”, sólo tocaron un número por disco. Pero también nos obsequiaron con seis nuevas canciones, que irán en su próximo trabajo, y que, al menos en directo, no sonaban nada mal. ¡Y qué narices!, todos los congregados lo que habían ido a escuchar eran las gemas que convirtieron a los Undertones en el mejor grupo de punk melódico de Irlanda. El quinteto estuvo espectacular y disfrutó casi tanto como el respetable, que pogueó a conciencia a lo largo de un pase (con dos bises) de hora y media que se hizo corto. ¿Quejas? Seguro que algún pobre amargado las encuentra. El abajo firmante, no. (Como mucho, no haber escuchado “Boys Will Be Boys”). Que vuelvan pronto.