La expectación entre los fans era creciente. Sobre el escenario, una de las parejas más importantes del rock alternativo americano de los noventa (Ken Stringfellow y Jon Auer, con su camisa de cuadros, junto al guitarrista Frankie Siragusa). En el recuerdo de algunos, el decepcionante bolo de la Sala Arena el año pasado. Sin embargo, enseguida empezamos a darnos cuenta de que hoy era diferente.

Arrancaron con la enérgica “We R Power!” y “Unlikely places”, como su reciente “Solid States”. Pero enseguida admitieron cuál es (aunque discutiblemente) el disco más querido por su público, y sonó “I Could Dream All Day”. Para la bonita “Licenses To Hide” contaron con la ovetense afincada en Londres Cristina Gestido. Después de “The Glitter Prize” no faltaron las inevitables entradillas de temas populares (“Crazy Little Thing Called Love” o “Two Princess”), antes de llegar a uno de los mejores momentos de la noche (“Throwaway”, del maravilloso “Amazing Disgrace”). Y aunque los bises fueron (nada menos) “Solar Sister” y “Flavour Of The Month”, al final quedó clara la dificultad de contentar a todos en ochenta minutos y con un catálogo como el de los Posies.