Los mejores discos de Madrid 2018
Especiales / Alice Wonder

Los mejores discos de Madrid 2018

Redacción — hace 11 meses
Fotógrafo — Archivo

Techo de cristal

Una veintena de los nombres que aparecen en nuestra lista general de los mejores del año proceden de un modo u otro de Madrid: tanto aquellos que han nacido en nuestra Comunidad –Toundra, Rufus t Firefly, C. Tangana, Costa, Hinds,…- como quienes en un momento u otro han convertido a esta ciudad en su hogar y centro de operaciones: desde La Estrella de David, hasta Ayax, Yung Beef, Niño de Elche y tantos otros- Ese es el valor de una urbe tan exigente para con sus ciudadanos, al borde siempre del colapso entre espacios y servicios masificados, nubes tóxicas, y hordas turísticas que nos expulsan del espacio público, como fascinante y generadora de talento. El talento de jóvenes como Alice Wonder, Nathy Peluso, Camellos, Texxcoco, Fanso o Jus Kno’, artistas que con propuestas que van del punk-rock a los sonidos urbanos y hasta el neo-soul plantean un nuevo panorama musical excitante, diferente al statu quo que en esta lista todavía representan los nombres de Christina Rosenvinge, Óscar Mulero, Remate o Sex Museum.

 

1.- Alice Wonder“Firekid” (BMG)
Siempre en primer plano, está la voz grave y personalísima de Alice, dotada de una profundidad y una sensibilidad de espíritu soul que siempre suena madura y segura de sí misma, y que permite a la madrileña transitar sin problemas de la fragilidad y suavidad más extremas a la rotura y expresividad más desgarradoras.

2.- Caliza – “Mar de cristal” (Gramaciones Grabofónicas)
Su segundo largo continúa dando forma a un minimal wave de letras en castellano, alejádose de la elecytrónica de dormitorio y apostando por un resultado más contundente y elaborado. Seguidora de Kelly Lee Owens, Ross From Friends o Not Waving el disco supone un despliegue de géneros con sello propio.

3.- Terrier – “Algo para romper” (Sonido Muchacho)
Uno de esos felices casos en los que es imposible ignorar que antes de la banda estaba el grupo de amigos. Con este tercer LP, Terrier mantienen la frescura de su pop agreste de sintes y dobles voces, reforzando una personalidad de la que ya podían presumir desde “La Plaga (2016). Más y mejor.

4.- Christina RosenvingeUn hombre rubio (El Segell)
Retazos kraut, minimalismo electrónico, búsqueda incesante de texturas y la adopción del poso atonal como refuerzo lírico. Christina Rosenvinge se ha convertido en una nigromante a la hora de traducir riesgo e investigación en canción de ley. Solamente así es posible que puedan surgir milagros como Afónico.

5.- Alondra Bentley – “Solar System (Mount Ventoux)
Una mota de polvo flotando en un bosque oscuro. Eso somos. Es el punto de partida de Solar System, una manera de reducir al absurdo muchos de los problemas con los que se nos va la vida y enfrentar nuestra existencia a un espejo que nos dice que la mayor parte de los objetos a los que nos aferramos no importan.

6.- Betacam“Mítico” (I*M Records)
No sólo es el primer ejercicio de Betacam con un empaque formal, sino que mejora el sonido saturado en bajas fidelidades de Tecnazo; se distancia de la obra reciente de Templeton; y consigue poner en contacto a los cancionistas tecnopoperos de la Movida underground con el romanticismo oral del siglo XXI.

7.- Ojo Último – “El núcleo duro II y III” (Autoeditado)
Continúa la exótica senda que marcó su predecesor, sumergiéndonos en un viaje psicodélico donde la electrónica, el pop, los ritmos latinos y la lírica delirante y filosófica ocupan un mismo espacio, aunque en esta ocasión bajo un manto de mayor oscuridad. Un mundo diferente, adictivo, excesivo.

8.- Camellos – “Arroz con cosas” (Limbo Starr)
Con el callo de llevar más de dos años dando bolos, Camellos está en un punto distinto a cuando salió su primer álbum, Embajadores (Limbo Starr, 2017). Su evolución musical y la mano de su productor, Bernardo Calvo (Studio B), se reflejan en el sonido de los cuatro temas que se sirven en Arroz con cosas, su nuevo EP.

9.- Captains – “Pure pleasure” (Set Theory Records)
Solo la arrolladora personalidad de Fee Reega sería suficiente para acercarse a Captains. Su característico fraseo, su inquietud y esa provocativa incorrección. Pero hay más. La banda, a caballo de Madrid y Gijón, crece imparable como un proyecto bicéfalo con David Baldo aportando todo su conocimiento como guitarrista.

10.- Nathy Peluso“La Sandunguera” (Everlasting)
Tras un 2017 cargado de hits de corte urban, Peluso patea su propio tablero y en vez de sentir la presión de las miradas al enfrentarse a nuevo material, hace el juego inverso: pone a sus seguidores a descifrar un nuevo código, como sucede con sus letras, cantadas en una especie de argen-spanglish ítalo-cubano.

11.- Pablo Prisma y las Pirámides – “Grandes felinos fantasma” (Discos Walden)
Tras repartir maravillas en Ensaladilla Rusa o Prisma en Llamas -el antecedente más directo de esta aventura- además de formar parte de Bicicross o Smoking Room, su pop mágico estalla como nunca descubriéndonos un mundo en el que la extrañeza es la norma: cuentos armados con casiotones y samplers imposibles.

12.- Henry Saiz & Band“Human” (Natura Sonoris)
En “Human” no encontraremos nada extremadamente sorprendente, pero si sentiremos el esfuerzo casi artesanal por describir con música lo que ésta experiencia de viajarpor todo el mundo ha supuesto para sus autores: arreglos bien acabados, texturas sonoras que saben a agua, a arena, a hielo, a viento, a sentirse lejos.

13.- Óscar Mulero – “Perfect Peace” (Semantica)
Conocido, admirado y respetado aquí y allende nuestras fronteras por su technazo vigoroso, maquinal y acerado, de pelo en pecho y pescuezo tatuado, en este disco Mulero vuelve a sumergirse en esas estancias experimentales, mentales e “idemeras” que tanto le ponen, motivan y cargan las pilas.

14.- Texxcoco – “Disorder” (Subterfuge)
Parecen sacados de una película americana de cine adolescente: el de las rastas, la gamberra, el surfero y el mod. Adriana, Joshua, Cristian y Héctor encarnan un proyecto que desde su formación hace dos años en Canarias (ahora están instalados en Madrid) no ha cesado de girar.

15.- Candeleros – “¿Sabe qué pasa?” (Tierra Candela)
Hay una vía para que la cumbia baile psicodelia y viceversa, sin decir una palabra, pero sumiéndose en un ritual cumbiadélico tan cerca del chamanismo como de la liberación de endorfinas . Es un lugar creado por tres colombianos y tres venezolanos residentes en Madrid. Bailar es un acto reivindicativo.

Un comentario

    Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Uso de cookies

    Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y su experiencia al usarlo. Las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial de este sitio ya se han establecido. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas, ver nuestra Política de cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies