“Este disco está hecho con otros ingredientes pero no por ello deja de sonar a Vetusta”
Entrevistas / Vetusta Morla

“Este disco está hecho con otros ingredientes pero no por ello deja de sonar a Vetusta”

Sergio Ariza — 17-12-2021
Fotógrafo — Jerónimo Álvarez

Se podría decir que en estos días raros que nos ha tocado vivir los Vetusta Morla no han parado quietos.

Hace menos de dos meses presentaban la banda sonora de la película de Manuel Martín Cuenca, La hija, y ahora regresan con uno de los discos más esperados del año, la continuación de "Mismo sitio, distinto lugar", el quinto disco de estudio de su carrera, Cable a tierra”, donde han decidido darle una vuelta al concepto de lo popular y el folklore, sin olvidarse de que sus raíces también son los Beatles o Radiohead.

Me reúno vía Zoom con Juan Pedro Martín Almarza, Pucho, cantante del grupo, y Guillermo Galván; guitarras, teclados y coros; para hablar de este nuevo trabajo, pero también de sus coincidencias con C Tangana, de los grandes hitos de su carrera, de la vuelta a la carretera post pandemia o de si los discos son cosas cerradas u organismos vivos en constante evolución.

En el anterior trabajo, “Mismo sitio, distinto lugar”, la canción que más triunfó fue '23 de junio', donde ya coqueteabais con el vals y una melodía lejos de las fuentes del rock indie anglosajón, pero en este disco os sumergís de lleno en esas influencias, hay un fragmento del “No me quieras tanto” de León, Quintero y Quiroga, hay panderetas celtas, hay guiños a la música latinoamericana. Lo curioso del caso es que esto también se mezcla con otras canciones donde se ven vuestras influencias de toda la vida, ¿buscabais a propósito esa mezcla?
Guille: Bueno el punto de partida del proceso de composición venía de intentar seguir haciendo canciones que fueran de Vetusta y que fueran emocionantes para nosotros, pero quizás sí cambiar los ingredientes y aprovechar también un montón de recursos de instrumentación y de influencias que habíamos tenido yo creo que a lo largo de nuestra historia pero que, a lo mejor, habíamos utilizado de manera más secundaria o en conciertos de otro tipo, como acústicos o en versiones, pero no tanto en un disco.
Sí que nos planteamos desde un primer momento acudir un poco a ese cambio de ingredientes e instrumentación, sobre todo lo que tenía que ver con lo rítmico, con sustituir a lo mejor la batería por otro tipo de instrumentos más que con el folklore desde un punto de vista amplio, no solo local de este sitio o del otro, con cosas que tienen que ver más con lo popular. En la parte rítmica y la melódica que yo creo que son las más evidentes dentro del disco. Cuando decidimos las canciones que entraban y quedaban fuera, una de las de las líneas o de las decisiones que marcó las que se elegían y las que no fue que en “Cable a tierra” las canciones tenían que ser cantables, voz y palmas prácticamente de arriba abajo, como si fueran canciones populares que pudieras cantar en un concierto de Vetusta o en una sobremesa.
Pucho: Nosotros también le hemos dado una vuelta al concepto de lo popular, qué es lo popular, parece como que el folklore siempre tiene que ser algo antropológico, como de nuestros ancestros y demás, y, para nosotros, siempre lo decimos, nuestro folklore también son los Beatles y toda la música que hemos escuchado a lo largo de nuestra vida. “La Virgen de la humanidad” habla un poco de todo eso, se está hablando mucho de todo el tema de la apropiación cultural etcétera, pero al final ¿de dónde te viene todo eso? Forma parte de tu cultura también, nos interesaba mucho esa idea y al final lo que decías tú que también hay sonidos como de folclores latinoamericanos, a lo mejor no es de una manera consciente pero al final el folklore tiene unos hilos tan hiperconectados muchas veces que no sabes de donde vienen. Yo la primera vez que escuche a Baiuca, por ponerte un ejemplo, lo escuché en un concierto por la radio y me preguntaba ¿quién es este tipo que está pinchando música del mundo? A mí me sonaba a folklore de muchos sitios, me venían muchísimas referencias y, al final, te ponías a analizarlo y todo era folklore gallego. Es curioso como el folklore tiene unos hilos que van por todo el globo.

 “Queremos hacer canciones que canten varias generaciones y que queden ahí cuando desaparezcamos”

Como decía antes 'La Virgen de la Humanidad' comienza con un sample de la copla “No me quieras tanto” de León, Quintero y Quiroga que interpretó Concha Piquer, está acelerado y la primera vez que lo escuché, no sé por qué, me recordó a ABBA, pero también a lo que han hecho Alizz y C Tangana metiendo el “Campanera” de Joselito en “Demasiadas mujeres”, ¿os preocupa que se pueda ver como oportunista que hayáis hecho un disco así justo ahora que Rosalía y C Tangana han puesto de moda ese tipo de fusión?
Guille: Yo creo que la música popular está hecha de ‘patchwork’ y la cultura popular, quizá no tanto en el rock, pero si te vas al hip-hop, u otros palos, están constantemente reutilizando samplers, bases y motivos que están en un sitio y en otro y para nosotros era un ejercicio de estilo, de concepto, el ser capaces de, en el caso de “La Virgen de la humanidad”, de armar una canción hecha a base de mínimos comunes múltiplos de otras cosas, la canción comienza con una frase de Charly García que es "nos siguen pegando abajo" tiene un ritmo que por momentos puede ser la síncopa negra del reggaeton, tiene estribillos que son milongueros, tiene una referencia en el estribillo a el concepto del viejo y el nuevo mundo de Gramsci, sabes es como un mega cajón desastre de canción donde hemos querido cortar y pegar y al mismo tiempo, o sea no solo un ejercicio, sino ser conscientes y hacer el trabajo de hacer una canción que sea de Vetusta que sea emocionante que nos transmita. Yo creo que en un momento en el que la influencia anglosajona sónica y cultural pues ha sido tan grande durante tantas décadas, yo creo que no es casualidad que haya tanta gente mirando, no reivindicando nada en concreto, sino mirando en un momento determinado cuál es lo rescatable o la raíz de un momento determinado que puede ser una influencia o que puede ser un elemento para seguir construyendo. En este caso yo no sé si fue antes una cosa o la otra porque los discos salen cuando salen pero hace tiempo ya estábamos trabajando en esa canción, desde que estuvimos haciendo la banda sonora, teníamos esa idea de componer a base de samplers de otras cosas y es curioso como a veces se trabaja sobre ideas que están en la nube colectiva, qué es lo que tiene que ver con el folklore y lo popular, que está por ahí flotando.

Es curioso pero parece que las nuevas generaciones tienen menos complejos a la hora de reclamar este tipo de música folclórica en castellano, parece como si a la gente de nuestra generación nos diera más reparo en reconocer la huella de toda la música que no se hiciera con guitarras eléctricas y cantada en inglés, ¿no os parece? Como si no quisiéramos reconocer esas influencias que han estado ahí siempre, en la música que escuchaba nuestra familia, por cierto, ¿qué escuchaban vuestros padres?
Pucho: En mi caso mis padres escuchaban copla y yo de hecho me sé coplas, pero no es una cuestión de que me haya avergonzado o me haya escondido, yo bailo sevillanas también, no he tenido nunca ningún complejo en ese sentido, lo que pasa es que al final estás en una banda de rock y hay muchas veces que no te planteas meter esas cosas.

Si a eso me refiero, no es que sea una cosa hecha aposta, es que quizás nosotros pensábamos que no se podía mezclar a Led Zeppelin con Concha Piquer...
Pucho: Tampoco creo que sea una cosa de no se puede mezclar, lo que pasa es que hay momentos en tu vida en que no se te ocurre, porque estás pensando en otras cosas o te interesan otras. Pero cuando vas creciendo, evolucionando, madurando, a medida que vas hacia el futuro ese bagaje que está en tu mochila va saliendo, vas buceando en tu pasado, encuentras otras maneras de expresarte y aparece todo eso que forma parte de ti. En mi caso no es algo que haya estado enterrado u oculto, porque los que me conocen de cerca saben que no tengo complejos en ese sentido, me puedo bailar una salsa o cantar una copla sin despeinarme. Pero, al final, estás en un colectivo que se expresa de esa manera entre todos.

Es curioso porque en una canción como “No Seré Yo”, que es de las que más me han gustado del disco, es de las que más se nota esa influencia anglosajona, de toda la vida, con un poco de Radiohead, pero hasta en esa canción metéis unas palmas medio flamencas. Es como si en este disco hubierais querido meter siempre algo con una raíz popular o folclórica
Guille: Sí, es justo lo que te decía que hemos hecho ese intento de llevar a todas las canciones a un lugar en el que puedan ser cantadas con una guitarrita, con una voz o con las palmas en un parque, en ese sentido había un punto donde la letra, melodía y ritmo eran lo que nos iba a ir dirigiendo el disco. En “No Seré Yo” la guitarra que suena, por ejemplo, haciendo el riff, que podría ser de guitarra eléctrica, lo hacemos con una guitarra española. Hay muchas cosas que tienen más que ver con la elección de los instrumentos, que creo que sí que estaban durante nuestra carrera, hicimos “Salto”, hicimos “Maldita Dulzura”, hemos hecho unas cuantas canciones que sí que tenían ese espíritu, pero nunca habíamos decidido hacer un disco entero así y yo creo que tiene mucho que ver con decisiones de instrumentación. Empezamos a introducir en la gira anterior el pandero cuadrado, que es el protagonista principal a nivel rítmico de este disco. Muchas de las canciones en vez de tener batería están tocadas con pandero cuadrado, con un ‘cocktail drum’ que es un sustituto de la batería, muchas de las canciones en vez de estar hechas con una guitarra acústica o eléctrica están hechas con un guitarro, que es una guitarra chiquitita que se utiliza en el este peninsular, que nos la hizo un lutier de Cuenca hace tres años y se la regalamos a Juanma. A partir de conocer a artesanos que iban creando sus instrumentos y que iban cayendo en nuestras manos pues fuimos componiendo de otra manera también, por eso, no ha sido una cosa de vamos a hacer un disco así, sino que hemos conocido a gente que nos ha enseñado cierta instrumentología, lo que nos ha ayudado con el color del disco

En “La Diana”, otro de los temas que más me han gustado, hay un riff de blues acústico, que me ha recordado al Beck de mediados de los 90, ¿es una acústica o es otro instrumento?
Guille: No, lo que pasa es que está tocado con las manos, sin púa. Hay muchos riff y motivos de este disco que si los hubiéramos tocado con la eléctrica hubieran sonado más a riffs clásicos de rock, hubieran sonado más a lo que veníamos haciendo. Pero dentro de este punto como artesanal del que estamos hablando, también nos pusimos una serie de normas y una de ellas era esa, a ver qué pasa si en vez de con la púa tocamos con las manos. Además en esa canción tenemos la guitarra con una afinación distinta, una afinación abierta, y por eso suena a como dices, a ese Beck medio destartalado
Pucho: (Riéndose) Otro gran artista del ‘sampleo’ y la mezcolanza
Guille: Y del folklore
Pucho: Claro, del folklore americano
Guille: Eso es

"Es malo apegarse a las cosas que haces, porque si no, no te permite avanzar"

Por cierto, en la letra de esa canción me parece que estáis hablando sobre los juicios de la opinión pública, así que os pregunto por vuestros 'haters' ¿cuánta culpa del odio que despertáis en cierto sector indie es por tener tanto éxito como habéis tenido, además de haberlo conseguido por vuestra cuenta, y cuánta es por la oleada de bandas que salieron, no hace falta nombrarlas, sonando muy parecidos a vosotros?
Guille: Yo creo que eso es algo de hace mucho. Para empezar nosotros nunca quisimos ser un grupo 'indie', desde el minuto uno, cuando decían que éramos un grupo 'indie' nosotros decíamos que éramos una banda de rock, éramos una banda de canciones...

Pero triunfasteis siendo totalmente independientes, editando el disco por vuestra cuenta
Guille: Es cierto, pero para mí el debate ese ya pasó, yo ahora noto mucho respeto. Cuando tienes una carrera larga, mucha gente a la que no le gustabas al principio, o que no estaba encuadrada dentro de tu estética, al final termina valorando lo que haces, el tiempo va colocando las cosas en su lugar. Yo me quedo con eso, gente a la que no le gustaba al principio Vetusta y ahora sí, además la banda ha enseñado un abanico amplio de formas de hacer música, de géneros y de estilos distintos. Este disco está hecho con otros ingredientes pero no por ello deja de sonar a Vetusta.

Hablando de eso el disco termina con 'Al final de la escapada', en la que buscáis un final optimista y en la que decís "que a tu banda favorita aún le queden muchos años" "que su mejor canción aún esté por venir", ¿es importante para que una banda pueda seguir funcionando pensar que su mejor canción todavía no está escrita?
Pucho: Hombre, yo creo que es fundamental, es como la zanahoria que les ponen a los galgos para que se sigan moviendo, ya lo decía Standstill en el disco este "10 años y una zanahoria" o algo así creo que era. Es ese espíritu de búsqueda, de ilusión, etcétera, lo que mantiene la llama viva y las ganas de hacer cosas muy interesantes. Mira rebuscando lo que nos ha salido, todas esas cosas que estaban por ahí pero no salían, imagínate si seguimos explorando otros territorios o terrenos. Es malo apegarse a las cosas que haces, porque si no, no te permite avanzar. A mí hay una cosa que no me gusta y es esas bandas que encuentran una estética y se quedan así para toda la vida, a mí esas bandas al final me acaban cansando un poco. A mí a los artistas que me gustan siempre les pido esa búsqueda, hay mucha gente que no les pide eso (se ríe) es en plan "quedaros así, siempre, siempre, siempre". Para mí es todo lo contrario es como, evolucionar, al final somos seres móviles y lo que mola es eso, explorar y seguir investigando

Queda claro entonces que vuestra mejor canción está por venir pero, cuando venga, ¿a qué canción va a sustituir? ¿cuál es vuestra mejor canción hasta ahora?
Pucho y Guille: Jajaja
Guille: Somos muy malos haciendo listas de estas, bastantes algoritmos hay ya que te las dicen...
Pucho: Depende de la canción que sea, a lo mejor es una canción muy buena que sustituye a otra, depende del concepto de la canción

Vamos que hay muchas
Pucho: Sí, la verdad es que por eso cuesta más hacer el repertorio cada día, no hay claras favoritas, al final montarnos una gira de hits nos iba a salir más larga que un concierto de los Cure (risas)

Y hablando de bandas favoritas a las que les quedan muchos años, me interesa hablar mucho de vuestros inicios y de cómo os consolidasteis como banda, y cómo eso ha podido ser la clave de vuestra longevidad. He escuchado que cuando comenzasteis a triunfar con vuestro primer disco os pusisteis un sueldo a cada miembro de la banda y que lo que sobraba se iba acumulando para la propia banda. Creo que eso ya denotaba tener los pies bien plantados en la tierra. ¿Creéis que en el fondo os vino bien triunfar cuando ya llevabais muchos años en esto?
Guille: Sí, al principio lo que íbamos ganando lo íbamos guardando para la banda. Al principio, por suerte o por desgracia, cada miembro de la banda tenía otro trabajo que nos ayudaba a pagar el alquiler y lo que íbamos ganando con la música lo íbamos almacenando en un bote que nos permitía seguir haciendo proyectos y tirando de ahí. Luego en la época de “Un día en el mundo” eso empezó a ser más grande, porque tocábamos más, teníamos más recorrido y lo que hicimos fue convertirnos en un grupo de trabajo con su sueldo para cada miembro, como supongo que hará más gente, no sé cómo se repartirá el dinero entre otras bandas.
Pucho: Bueno, hay gente que reparte todo lo que recibe
Guille: De todas formas en nuestro caso al formarnos como discográfica...
Pucho: Como una empresa
Guille: ...independiente y no solo percibir por los conciertos. Todo lo fabricábamos nosotros y lo repartíamos entre nosotros, había que tener de dónde tirar y tener una cooperativa y un apoyo que nos permitiera seguir trabajando se hicieran muchos conciertos o pocos. Creo que ha sido una manera sana y sostenible de durar.

Otra cosa que he visto es que siempre repartís los créditos compositivos entre todos, algo que suele ser común entre las bandas que más duran, véase U2 o Radiohead, ¿cómo se lleva esa solución democrática? ¿Hay celos entre miembros?
Gulle: Tenemos nuestros acuerdos en según qué canción pero en todas hay participación de todos, es una manera de valorar el trabajo de los ensayos y el trabajo como banda, más allá de que la canción venga de la casa de uno o de otro. Pero insisto, son acuerdos internos que a nosotros nos funcionan pero no quiere decir que le vayan a funcionar a todo el mundo. Es una manera de sentirte parte de todo aunque no parta de tu puño y letra. Y de vivirlo sin la lucha esa de este single tiene que ser mío.
Pucho: El resultado que se escucha, viene de las deliberaciones y decisiones que ha habido entre unos y otros. Lo que recibe el oyente ha pasado por todas esas cabezas y manos

Supongo que es difícil imaginarse el éxito que ibais a tener cuando comenzasteis en 1998, pero de todas las cosas que os han pasado de cuál os sentís más orgullosos, ¿vender miles de discos? ¿Haber estado a punto de tocar en el Royal Albert Hall? ¿Llenar el Wanda Metropolitano?
Guille: Por mi parte es llevar 20 años y seguir juntos, con ganas de seguir haciendo discos y giras. No solo es increíble sino que sería condición sine qua non, si no existiera eso creo que estaríamos haciendo otra cosa. El resto de cosas son hitos que van apareciendo por ahí, están muy bien pero creo que lo realmente increíble, lo que me hubiera alucinado con 15 años es que con 40 estoy en una banda presentando un disco después de 20 años haciendo música y sacando discos, eso te lo firmo sobre piedra.
Pucho: Yo creo que al final es una acumulación de cosas increíbles que te llevan a lo que dice Guille. El momento de la Plaza del Trigo en el Sonorama fue algo increíble, el momento de salir el primer disco fue algo increíble, que por fin después de 10 años fuéramos a tener nuestro propio disco, el momento del primer WiZinc fue increíble, lo de la Caja Mágica igual, el haber podido estar en Las Vegas con tres candidaturas para unos premios Grammy Latinos fue algo increíble, creo que al final es un acumulativo y cada cosa increíble se suma a lo anterior...

Esto es como lo de la canción, el hito más grande siempre está por llegar, como tocar en el Madison Square Garden...
Pucho: Eso es, y lo del Royal Albert Hall pudo ser increíble pero vino una pandemia y nos dejó con la miel en los labios

Es imposible que no os pregunte esto ¿cómo influyó la pandemia y el confinamiento en la realización de este disco?
Guille: Fue anterior, la pandemia nos pilló grabando la banda sonora de “La Hija” y el disco ha sido fruto de este año, a nivel de composición y letras también. Es evidente que, sin ser un disco que hable directamente de la pandemia, hay cosas que tienen que ver con todo esto. Para empezar, mirar lo cercano, eso que hablábamos antes de la instrumentación, de mirar un poco en corto lo que se estaba haciendo cerca de nosotros y nunca nos habíamos fijado. O esas canciones que señalabas como “No Seré Yo” o “La Diana” que tienen mucho que ver con toda esta falta de cuidado hacia nosotros mismos, la necesidad de crear algo colectivo dentro del cariño que rezuma todo el disco, que probablemente “Al Final de la escapada” lo resume un poco más pero que no deja de estar en todos lados. Esa necesidad de trascendencia, no como algo altivo, sino como hacer algo que quede, de poder hacer canciones que se canten por una generación, por otra y que queden ahí cuando nosotros desaparezcamos, que queden nuestras canciones y seamos recordados por eso. Yo creo que es algo muy mágico, el hecho de crear música, crear cosas que trascienden a tu propio presente y yo creo que eso está en “Puñalada Trapera”, está en “Al Final de la Escapada” como te decía, está sobrevolando el disco en un montón de lugares y que tiene mucho que ver con todo lo que ha pasado durante este tiempo. En definitiva atar un poquito más el cable a tierra como decimos en el título del disco, y empezar por lo pequeño, levantando el pie del acelerador.

"Hay canciones que empiezo a entenderlas ahora en su contexto, en lo que aportan al conjunto de la obra"

Todo lo que ha pasado ha sido muy difícil para todos, pero especialmente en el sector musical/cultural ha sido un palo. Vosotros sois una banda muy grande y habréis podido llevarlo medianamente pero supongo que conoceréis casos de conocidos que lo han pasado muy mal. Después de tantos años intentando vendernos el cuento de que el músico gana dinero con los conciertos y que los discos son solo una excusa para salir de gira, ¿creéis que esto puede hacer que la gente tome conciencia del valor real de la música más allá del directo?
Pucho: Pues no lo sé (se ríe) lo dudo bastante
Guille: ¿Quieres que te mienta? ¿Te mentimos?
Pucho: No las tengo todas conmigo, la verdad. Mira el caso de, por ponerte un ejemplo que no tiene que ver con la música, todo lo que le está cayendo Broncano porque creo que quieren cobrar por algún contenido o algo así, que supongo que habrá otras cuestiones más empresariales y demás, pero bueno, creo que al final hay un mal acostumbramiento por parte de mucha gente, hay otra gente que no, hay gente que lo valora y lo paga, pero la cultura del todo está ahí, para mi disposición, para cuando yo quiera y sin pagar absolutamente nada por ello. Yo soy muy optimista para muchas cosas pero en ese sentido no creo que haya un despertar hacia comprar música, no creo que la pandemia lo haya cambiado.

Volviendo a la presentación del disco, hace poco formasteis parte del San San Festival, uno de los primeros sin restricciones que se han celebrado ¿cómo ha sido retomar el contacto con el público después de este tiempo de obligado parón? ¿Hay más ganas todavía de directo?
Pucho: En realidad nosotros empezamos esta gira, que por cierto estaba creada para todo el cuerpo técnico de nuestras giras, no ya solo de nuestras giras, sino en general, de promotores etcétera, con todo esto que decías de que con la pandemia lo ha pasado mal mucha gente. Pues bien, nosotros empezamos la gira con un concierto casi sin restricciones, porque fue en el Vida Fest que fue prototipo de concierto/festival masivo con test de antígenos y demás, que al parecer luego hubo algunos problemas y tal, pero nosotros la gira la arrancamos así. con lo que la sensación fue distinta a si hubiéramos arrancado directamente con la gente sentada, sin poder levantarse, etcétera. El resto de conciertos han sido así y ha habido un poco de todo, como cada Comunidad tenía sus propias normas, hemos ido transitando por diferentes niveles de restricciones y ha habido una mezcolanza. De primeras cuando llegamos al San San, yo en mi caso, no tomé conciencia de la movida, pero el momento en el que ya sales ahí y ves a tanta gente, sobre todo, con esas ganas, las ganas que había, la energía que se sentía a la hora de cantar las canciones, yo no había articulado ni una palabra y ya estaba toda la gente cantando los coros de “Los días raros”, creo que fue esa con la que empezamos. Fue como qué ganas tiene la gente, no cantaban, berreaban, fue algo muy loco, sentías esa necesidad de gritar, de lo colectivo, de lo popular, todo esto que encierra el disco. Fue una sensación muy grande, yo fui tomando conciencia poco a poco durante el concierto, de decir, ostras, así era antes, como que lo habíamos olvidado un poco.

Vais a presentar el disco con un concierto en TikTok el 25 de noviembre a las 21:00, hace poco Guille comentaba en Twitter que las canciones siguen evolucionando según las seguís tocando y que van apareciendo arreglos nuevos ¿hay alguna canción en particular que os haya dado pena no grabar en su estado actual?
Guille: Nos dedicamos a algo que, por suerte o por desgracia, está vivo y nos va permitiendo variarlo semana a semana, tocamos en directo, hacemos grabaciones. Cuando haces una peli, terminas con el montaje y así se queda. Luego te puedes acordar de que había un plano mejor pero no creo que haya nadie que vuelva a abrir una película. Nosotros tenemos la bendición de la rectificación, el pentimenti que decían los pintores, lo podemos hacer permanentemente y, al final, un disco como “Cable a Tierra” que se compuso y se grabó con mucha rapidez, y hemos tirado mucho de intuición y ha sido sorprendentemente rápido para lo que suele ser habitual en nosotros. Ha sido un momento muy bueno colectivo y han salido cosas muy interesantes de una manera muy orgánica, pero es verdad que en estas semanas en que hemos estado preparando el concierto del que hablabas, pues hemos estado tocando los temas de otra manera para familiarizarnos con ellos, porque no los hemos tocado nunca en directo y, a veces, te encuentras con hallazgos y piensas ¿por qué no se me ocurrió esto y lo dejé grabado así? No quiere decir que sea mejor, porque a lo mejor dentro de tres meses te parece mejor como estaba en el disco, pero llegas a lugares y acabas entendiendo a las canciones de otra manera, porque a veces cuando las compones y las grabas piensas que son de una forma y con el tiempo las miras con otra perspectiva. No sé, yo ahora por ejemplo, después de seis meses que grabamos el disco, hay canciones que empiezo a entenderlas ahora en su contexto, en lo que aportan al conjunto de la obra.
Pucho: Vamos a lanzar el disco y a presentarlo con una horda de talibanes de estos que dicen "no ¿por qué habéis cambiado esto?". A los talibanes les decimos este es el disco, pero vais a oír otra cosa
Guille: Pero también hay que decir que tenemos a la gente bastante bien acostumbrada a los cambios, porque yo creo que siempre de un disco a otro hemos dado un bandazo y siempre pensamos joder la gente no se va esperar esto, pero el público que nos sigue está acostumbrado a esto y entran en el juego. No creo que seamos una banda que la gente diga "el disco bueno era el segundo y luego ya empezasteis a hacer otras cosas". Proponemos viajes y creo que tenemos un público inquieto que le gusta ir a sitios desconocidos, y que muchas veces también son desconocidos para nosotros.

Eso me recuerda eso que viene diciendo Kanye West desde los tiempos de “The Life Of Pablo” de que los discos actualmente son organismos vivos y puedes ir modificándolos a tu gusto, metiendo o quitando canciones, alargando unas o acortando otras. ¿No va eso un poco en contra del disco como obra de arte terminada? ¿Cuál es vuestra opinión?
Pucho: Es interesante esa cuestión, no lo había oído, pero suena muy interesante.
Guille: Bueno, nosotros lo hemos hecho
Pucho: Hay un debate ahí, en tiempos de lo digital, pero puede ser también peligroso
Guille: Alguien puede decir, esa canción nunca estuvo ahí, es orweliano, puedes cambiar la historia

"A veces la inmediatez, no es que te juegue malas pasadas, pero condiciona muchas veces donde posicionar una obra en el contexto"

Yo en esto soy un poco antiguo, si quieres cambiar siempre está la posibilidad de la edición extendida o Deluxe, pero no toques el disco original. ¿No creéis que hay discos que sería un crimen tocarlos? ¿No sé os ocurre algún disco al que no les tocarías ni una coma?
Pucho: Pues yo por ejemplo no le tocaría ni una coma al “Pink Moon” de Nick Drake, es un disco que no solo no le tocaría ni una coma, sino que la típica pregunta de qué disco te llevarías a una isla desierta, pues el “Pink Moon” de Nick Drake. Es un disco que lo puedes poner en bucle y ni te enteras donde está el principio y donde está el final, podría estar sonando eternamente.

Además no llega ni a la media hora, te lo puedes escuchar 20 veces seguidas
Pucho: Por eso, por eso, es la magia de ese disco

¿Y Guille?
Guille: Pues este tipo de discos son muy apetecibles, estoy pensando en el “Nebraska” de Bruce Springsteen, discos que nacen como demos y que acaban siendo discos, donde cualquiera podría decir ahora metemos tal o cual...

Claro que ahora Springsteen podría salir y decir que el “Nebraska” oficial es el que grabó con la E Street Band, en vez de la demo original...
Pucho: ¿Qué dices Springsteen? Estás mayor (risas)
Guille: Bueno nosotros hicimos “MSDL” que fue la revisión de “Mismo sitio, distinto lugar”, con distintas versiones de las canciones. Creo que Zahara ha vuelto a grabar “La pareja tóxica” ahora, Taylor Swift está volviendo a grabar temas.

Aunque creo que eso es una cosa por derechos, perdió los derechos sobre sus primeros discos y ahora los está volviendo a grabar uno a uno
Guille: Pero me quedo con lo poético, alguien volviendo sobre su obra. Imagínate a Cervantes reescribiendo “El Quijote” porque le parecía que en realidad el capítulo de los molinos no funcionaba, ¿no? Existe ahora un revisionismo grande que no solo tiene que ver con lo musical, tiene que ver con lo nostálgico y con un montón de historias, donde en vez de mirar hacia el futuro, como se hacía antes, con esa sensación de progreso despampanante que tampoco era tal. Pues ahora hay revisionismo de todo, se están volviendo a grabar discos, que es muy loco. Imagínate tú volviendo a escribir una crónica de hace cinco años...

Bueno hasta eso está pasando, no sé si visteis como Pitchfork cambiaba varias notas de críticas de discos antiguas, unas las subía y otras las bajaba…
Pucho: Es que a veces la inmediatez, no es que te juegue malas pasadas, pero condiciona muchas veces donde posicionar una obra en el contexto. Pasa también mucho con las películas, que con el tiempo piensas esta película era bastante avanzada para su tiempo y en su época no fue bien comprendida. Con los discos también pasa eso, vivimos en el mundo de la inmediatez continua y hay discos a los que hay que darles tiempo. De todas formas los artistas somos cada vez más autoconscientes de nuestro trabajo, antes aparecían con los años las ediciones estas especiales, con las demos, las versiones distintas y de repente descubrías cosas maravillosas, decías pero ¿por qué no hicieron la canción así? Ahora somos más autoconscientes de nuestro trabajo y esto se da antes, mira St. Vincent que se hizo el “Masseduction” y al año siguiente sacó “MassEducation” y hay canciones maravillosas en el segundo que te hace plantearte ¿con cuál me quedo? Son dos caras maravillosas de la misma moneda e igualmente válidas. Bueno, incluso Radiohead ya lo hizo con “Morning Bell”, la sacaron en dos discos distintos como en plan "eh, que también puede sonar así". Cada vez somos más autoconscientes y pensamos qué pena que se pierdan en el proceso todas esas ideas, crear esas dualidades. Además las canciones son, como las personas, diversas.

Bueno pues para terminar os tengo que preguntar si hay algo que cambiaríais en “Cable a Tierra”, alguna canción que estéis tocando ahora mismo y penséis, joder esta es la versión que tendría que haber aparecido en el disco o el disco como está es inmejorable
Pucho: A ver el disco está muy bien, los arreglos de ahora...
Guille: Es un disco insuperable en cuanto arreglo y composición (risas generalizadas) Ese es el titular
Pucho: (Riéndose) Ahí lo dejo

(Risas) Pues perfecto hemos terminado, ya tengo titular
Guille: Pero pon las risas después que si no tenemos que repetir la entrevista
Pucho: Eso, luego entre paréntesis pon risas... Ahora en serio, no creo que los arreglos nuevos que hacemos lleven a la canción a otro lugar muy diferente, cambian cosas mínimas en la instrumentación o en el arreglo, pero no estamos cambiando estructuras ni nada bestia

Pues muchas gracias a los dos y suerte con el disco
Pucho: Muchas gracias a ti, ha sido una charla muy interesante.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.