Fundación Tony Manero quieren acercase a su público a base de funk. Este mes, concretamente el día 16, actuarán por segunda vez en su historia en la barcelonesa sala Jamboree, lugar en el que tienen al público más cerca que nunca. Aprovechando la ocasión charlamos con ellos unos minutos.

¿Cómo se gesta un concierto como el del Jamboree de distancia corta?
Lo genial de este tipo de conciertos es que no hay que prepararlos en exceso. El simple hecho de llevar un repertorio como el de nuestro último disco “Lugares comunes” a un escenario tan próximo al público genera una atmósfera muy especial y se establece una comunicación muy sincera y directa con él. Te sales del guión constantemente a partir de las situaciones que se generan.

¿Recordáis cuántas veces habéis tocado en esta sala barcelonesa? ¿Sentís cariño por salas en concreto o no sois tan sentimentales?
Este será nuestro segundo concierto en Jamboree con Fundación Tony Manero, aunque Deliciosa, nuestra bajista, ha tocado alguna vez más con Los Fulanos. La verdad es que hace ilusión tocar en un lugar que es una institución de la música en directo en Barcelona y donde yo recuerdo haber visto algunos conciertos memorables (Lou Bennet o Parafünk son los primeros que vienen a la mente).

Normalmente actuáis en escenarios más grandes, con más público. ¿Vais a cambiar arreglos o la forma de interpretar los temas para adaptaros a la situación?
Efectivamente, en un escenario como el Jamboree actuamos en formato sexteto y adaptamos temas de nuestro repertorio a esta formación. Jugamos más con el funk y el soul, dejando un poco de lado nuestra vertiente más disco y ampulosa, pero siempre manteniendo nuestra vocación de hacer bailar al personal como si fuese el último día.

“Lugares comunes” ya era un disco más íntimo, más cercano. ¿Será la base del repertorio?
Sí. Tocaremos el disco prácticamente entero y luego algunos temas de nuestro repertorio habitual adaptado al formato sexteto y a la proximidad del público.

¿Planteáis los temas antiguos desde la perspectiva actual de la banda u os gusta que cada etapa tenga su propia personalidad?
Siempre nos gusta hacer evolucionar nuestras canciones adecuándolas al sonido que la banda tiene en cada momento. Esa es la clave para seguir divirtiéndonos. La Fundación es un grupo en constante crecimiento, cada nuevo miembro ha ido aportando su bagaje al conjunto y eso hace que las canciones suenen distintas en cada etapa.

Ahora ya sabemos que actuaréis como sexteto. ¿Pero vais a sorprender al público de alguna forma?
Siendo seis: ¡Sorpresa! Bromas aparte, este tipo de conciertos nos permiten recuperar un contacto más directo con el público. Todo esto suena muy manido y tópico, pero la verdad es que el hecho de tocar en escenarios grandes delante de mucho público difumina este contacto y te obliga a replantear tu actitud delante de un escenario. Por poner un ejemplo, delante de 4.000 personas no puedes hacer un comentario sobre la camisa del señor de la segunda fila, porque la mayoría del público no lo va a pillar. En cambio, delante de cien personas te lo puedes permitir porque la gente va a poder ver de qué estás hablando. (Y no nos vamos a dedicar a comentar las camisas del público, que nadie se preocupe, es sólo un ejemplo).

¿En qué anda ahora la Fundación Tony Manero? ¿Habrá nueva reinvención de Fundación Tony Manero en el futuro?
Después de “Lugares comunes” y el disco de remezclas “Lugares propios. Remixes comunes” tenemos en la cabeza nuevo disco para el año próximo. Hay unas cuantas ideas y algunas canciones, pero todavía nos falta encontrar el concepto. Somos un poco vagos a la hora de componer porque nos gusta “jugar” más que “trabajar” con la música, así que habrá suspense hasta que ¡entremos al estudio!

Al margen de Fundación Tony Manero, algunos tenéis otros proyectos muy distintos… ¿Qué es lo que más compartís en la Fundación?
Un pasado en común. Un montón de historias y bromas privadas. Un humor algo retorcido y pasión por subirnos a un escenario.