Solar Power
Discos / Lorde

Solar Power

8 / 10
Alex Jerez — 23-08-2021
Género — Pop

El camino de sanación que Lorde inició con “Melodrama” ha dado sus frutos. Por aquel entonces, la artista atravesaba una etapa llena de dolor que supo plasmar como nadie en un álbum impecable que conectó con una enorme masa de fieles que veían en ese disco una especie de Biblia a la que adorar. Además, fue la primera vez que consiguió alcanzar la autoaceptación personal en un mundo de plástico y darse cuenta de que esa no era la vida que ella quería vivir (“Liability” siempre en nuestros corazones). Sin embargo, se trataba de un álbum de huida, un álbum de expulsión de todos sus demonios, pero también de no querer hacer frente a la realidad. Y es aquí donde entra en juego la madurez adquirida en los últimos años y cómo la desarrolla a lo grande en su nuevo trabajo “Solar Power”.

El tercer larga duración de Lorde muestra la cura tras las heridas, la luz tras la oscuridad, la libertad de poder reflejar a través de la música quién eres en el presente sin que te importe la opinión de los demás. Obviando la presión de la fama, el éxito previo y, por supuesto, la situación del mercado actual. Es un álbum orgánico, que rebosa positividad y crítica a partes iguales. Busca la idea de generar un nuevo mantra para ayudar a todos los fans en el que predomine el respeto a la naturaleza, aprender a priorizar lo que verdaderamente importa en la vida y la salud mental (“Forget all of the tears that you’ve cried. It’s over”). Y, a su vez, realiza una crítica tajante a la falsa sociedad de bienestar, el consumo masivo y el enorme deterioro medioambiental que se ignora al que no se le pone solución. De ahí que se ría claramente en “Mood Ring” de todos esos rituales de la vida moderna para “ser mejores personas” que lo único que hacen es alimentar los egos y dar la espalda a los grandes problemas que están acabando con el planeta (“Ladies, begin your sun salutations, transcendental in your meditations, love and light. You can burn sage and I’ll cleanse the crystals. We can get high, but only if the wind blows”). Hasta culpa en “Fallen Fruit” a las generaciones previas de no haber desarrollado el espíritu de Woodstock (“All the golden ones who were lifted on a wing. We had no idea the dreams we had were far too big”) y terminar convirtiéndose más bien en una sociedad acomodada que solo se preocupa por los vienes materiales. “Solar Power” es por tanto el manifiesto de una Lorde que no ansía alcanzar una vida de ensueño americana, cuyos valores le han llevado a ser fiel a ella misma pese a las presiones, que quiere alzar la voz, que no se acomoda con su música e intenta que cada álbum deje su propia huella en el público.

Todas las imágenes de Lorde construidas por las masas le llevaron a sentirse perdida en un mundo en el que nunca terminó de encajar. “Solar Power” está repleto de críticas a esa fama con la que ha aprendido a lidiar y que nada le interesa (“Teen millionaire having nightmares from the camera flash. Now I’m alone on a windswept island”). Y, por supuesto, de una clara intención de lograr desprenderse de todo lo que suponía su anterior era y aprender a sentirse libre con la Lorde que es en el presente. Algo que en “The Path” desarrolla estupendamente sacando balones fuera y dando paso a un nuevo renacer (“Now if you’re looking for a saviour, well, that’s not me. You need someone to take your pain for you? Well, that’s not me ’cause we are all broken and sad”). Una filosofía que, por otro lado, no le ha sido nada fácil de asimilar por el impacto que han generado sus anteriores lanzamientos y una idea que representa también a la perfección en esa sencilla “Stoned at the Nail Salon” (“Well, my hot blood’s been burning for so many summers, now it’s time to cool it down, wherever that leads”) donde busca asumir de una vez por todas que una estrella pop también puede elegir una vida simple y rutinaria sin estar obligada a nadar entre el lujo.

Grabado en los Electric Lady Studios junto a su adorado Jack Antonoff, “Solar Power” es un álbum construido a base de guitarras (acústica y eléctrica), percusión y teclados. Dejando, eso sí, muy atrás el poder de los sintetizadores en su predecesor. El único uso de la 808 se da en el puente de “Fallen Fruit” y casi como un acompañamiento emocional a lo que la propia Lorde narra. Pero, en general, se trata de un álbum de folk-pop de los sesenta y setenta con tendencias psicodélicas y espíritu new age. Melodías cálidas, coros poderosos (en “Mood Ring” nos encontramos con Clairo y Phoebe Bridgers) y una producción minimalista. Que, por otro lado, se entremezcla con un acercamiento al pop luminoso de bases sencillas de principios de los dos mil. Y, todo esto, con la intención de generar un álbum cercano y un sonido más analógico y maduro para esta nueva etapa de Lorde. Además, el disco está lleno de pequeños detalles que le hacen mucho mejor de lo esperado. Como, por ejemplo, la colaboración de Robyn en “Secrets From A Girl (Who’s Seen it All)” como una especie de azafata emocional que en clave de spoken word resume todo el viaje que ha recorrido la propia Lorde desde los dieciseis hasta ahora. O el uso de las cigarras grabadas por Lorde para usarlas como sampler en “Oceanic Feeling” con la finalidad de intentar captar al máximo la esencia de Nueva Zelanda en verano en un tema homenaje a su familia, su tierra y los pequeños placeres de la vida. Un cierre de álbum que, por otro lado, vuelve a remarcar lo lejos que está a nivel emocional de la Lorde de “Pure Heroine” y lo feliz que está con ello (“Now the cherry-black lipstick’s gathering dust in a drawer. I don’t need her anymore ‘cause i got this power”).

Cada álbum de Lorde representa una fase vital de la propia artista. Juntos es el viaje emocional de una estrella que saltó a la fama a los dieciséis años y que se ha dejado la piel en cada proyecto. Es cierto que “Solar Power” no es la continuación de “Melodrama” que todos esperaban. No hay lágrimas desoladoras, oscuridad, saltos al vacío y fiestas eternas. Pero, también es cierto que es el álbum que Lorde necesitaba mostrar al mundo. Está feliz, en paz con el universo, más segura de sí misma que nunca y en cada entrevista promocional que está realizando de este disco lo manifiesta. Con este disco no tiene la intención de ser la guía espiritual de nadie, ni quiere crear el típico disco protesta al uso. Simplemente quiere trasladar el mensaje de cómo es la Lorde del presente y cuáles son algunas de sus preocupaciones vitales. Cómo es su verdadero estilo de vida y qué ha aprendido en estos cuatro años tras un tour mundial y una ruptura que le partió el alma. En resumen, “Solar Power” es un baño de calma y luz para todo el que lo necesite. Una guía para llevar a las nuevas generaciones valores mucho más importantes de los que a día de hoy promocionan los artistas de masas, que parecen estar estancados en el pasado. Un salto sonoro enriquecedor que ha generado dualidad y que esperemos que se revalorice en el futuro.

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