La casualidad quiso que, sólo una semana después de que Alice Wonder visitase el escenario del Avalon Café, el relevo recayese sobre otra jovencísima artista que este año también ha logrado llamar la atención con su debut discográfico. Marem Ladson presentaba un álbum homónimo con mucha miga, en el que ha sabido rodearse de excelentes músicos y colaboradores que han terminado por aportar y enriquecer el resultado definitivo de manera palpable. Una compañía extendida a su paso por la capital zamorana, donde la gallega apareció acompañada de Brian Hunt al bajo, Juan Diego Gosálvez a la batería, y Toni Díaz a la guitarra, secuencias y teclado.

No deja de resultar curioso que hablemos de una ‘solista’ cuando, precisamente, la sinergia lograda por el cuarteto resulta definitoria en el consecuente triunfo. Ladson es una buena vocalista, dotada con una belleza interpretativa de lo más convincente y que sobre las tablas sabe certificar en canciones valiosas. Por su parte, la banda que la secunda es la encargada de aportar empaque y consistencia a la ejecución, potenciando las consecuencias del desenlace. Apostando siempre por el extremo cuidado de las formas y con la precisión inherente a los grandes músicos dibujando un sonido impoluto, el grupo completó una docena de piezas con tanto cuerpo como sentimiento. Al igual que Wonder, Marem Ladson probó que también tiene en Cat Power, Angel Olsen o PJ Harvey a algunos de sus referentes, si bien tiende a una faceta más pop/folk y melódica que la sitúa más cerca de “Chan” Marshall que de la británica. También resultan inesquivables las comparaciones con los primeros pasos de Russian Red, algo lógico si atendemos al hecho de que el propio Brian Hunt está detrás de ambas producciones.

Una sección en la que encajan temas como “Everything I’ve Ever Lost (Is Coming Back)”, “West”, una versión del “Sheets” de Damien Jurado, “Coming Home” o “Losing Control”. También funcionó la parte acústica, con Ladson en solitario haciéndose cargo de “Woods” y “My Corazón”, mientras que el incontestable single “Shades Of Blues” fue el encargado de cerrar el grueso de la velada. Ya en los añadidos, una versión a capela de “Born By The River” a cargo de los cuatro protagonistas y la definitiva “All My Storms” –primer sencillo lanzado en 2017–, certificaron una actuación ampliamente convincente y que dejó muy buen sabor de boca entre el público. Fue la primera visita a la ciudad de una de esas promesas con potencial más que evidente, referido éste a un futuro que se antoja absolutamente inmediato.