Los discos de mi vida por Bruno Kramm de Das Ich
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Los discos de mi vida por Bruno Kramm de Das Ich

Redacción — 11-06-2026
Fotografía — Archivo

Das Ich, pioneros del Neue Deutsche Todeskunst (Nuevo Arte Alemán de la Muerte, una combinación entre rock oscuro, industrial, electrónica e incluso metal), regresan tras años de silencio para presentar su nuevo álbum, "Fanal".

En concreto los alemanes estarán tocando en Barcelona (11 septiembre, Sala Upload) y Madrid (12 septiembre, Sala Nazca). Aprovechamos la ocasión para que Bruno Kramm nos descubra los seis discos de su vida.

Nine Inch Nails - "The Downward Spiral" (1994)
Un álbum conceptual que te arrastra a través del completo colapso psicológico de un ser humano y que lo hace con una brutalidad sonora y una intimidad que resulta incómodamente personal. Trent Reznor combina noise industrial, guitarras distorsionadas y texturas electrónicas de un modo en el que nadie lo había hecho antes: caótico y feo en la superficie, pero genuina y devastadoramente melódico en el interior. Solo por “Hurt” ya se ha asegurado su legado. La producción es la performance: cada sonido abrasivo es una elección para reflejar el contenido emocional. No solamente describe la autodestrucción, sino que te hace sentirla en el pecho.

Alphaville - "Forever Young" (1984)
Engañosamente simple y sutilmente profundo. En un momento en el que la mayoría del synth-pop era puro escapismo, este disco tenía un gran peso melancólico. La canción que da título al álbum, en particular, se lee como una meditación sobre la mortalidad, la ansiedad nuclear y la belleza desesperada de la juventud cuando todo parece frágil.
A eso hay que sumarle que la producción es exuberante y cinematográfica sin ser fría en ningún momento. La voz de Marian Gold tiene una cualidad muy especial que eleva letras bastante minimalistas a algo que provoca un dolor genuino. Este disco revela que la música pop puede ser triste de una manera grandiosa, abierta e inmensa.

And Also the Trees - "Virus Meadow" (1986)
Sin lugar a duda uno de los discos más infravalorados del post-punk. Mientras se le prestaba la atención a The Cure y Bauhaus, And Also the Trees estaban creando algo extraño y más pastoral, atmósferas góticas fusionadas con una sensibilidad casi folk inglesa. Este disco rebosa texturas interesantes. La voz de barítono de Simon Huw viaja a través de las canciones como el viento y el trabajo de guitarra mantiene una tensión nerviosa y tensa que les distinguía de todas las demás bandas de la escena. Si lo escuchas repetidamente te recompensará con la complejidad de sus arreglos y la singularidad de sus atmósferas: solitarias, rurales y ligeramente inquietantes.

The Legendary Pink Dots (Cualquier disco, pero sobre todo los de mitad de los ochenta y primeros noventa)
Edward Ka-Spel construyó un universo propio a lo largo de decenas de álbumes. Un mundo psicodélico, postapocalíptico y profundamente literario que nadie más en el mundo podría haber creado. La genialidad de los Dots reside en la combinación entre la más absoluta vulnerabilidad y una extrañeza surrealista. La voz de Ka-Spel suena siempre como la de un hombre narrando un sueño que todavía está sucediendo. Su música transita entre el folk delicado, el ambient oscuro, la kosmische y los collages de cintas, sin importar el género. Una banda totalmente fiel a su propia lógica interna. Jamás grabaron un disco para nadie más que para ellos mismos, y esa sinceridad es realmente magnética.

The Cure - "Pornography" (1982)
El disco más extremo que Robert Smith jamás haya hecho, y también el más honesto. “Pornography” no es un álbum para disfrutar, sino para sobrevivir. Se grabó durante lo que el propio Smith describió como una crisis nerviosa total, y así es exactamente como suena. Una batería que retumba en tu cabeza como una migraña; guitarras que no tocan acordes, sino que los difuminan, y letras llenas de pavor, sin esperanza y sin redención alguna. “It doesn’t matter if we all die” es la frase inicial del disco y la tesis central. Lo que lo hace genial no es el nihilismo como pose, sino el nihilismo como auténtica desesperación capturada en cinta mientras sucedía. No existe nada igual.

Einstürzende Neubauten - "Halber Mensch" (1985)
El título significa “Medio humano” y el contenido le hace honor: mitad máquina industrial, mitad puro nervio humano. Neubauten construyeron instrumentos con chatarra, maquinaria de construcción y desechos, y en este disco encontraron la manera de convertir ese brutalismo en algo genuinamente bello.
La voz de Blixa Bargeld oscila entre el susurro y el grito, con un control sobrecogedor. No parece que el disco se grabase, sino que se excavase en la tierra. El punto de intersección exacto entre arte de vanguardia, performance física y agresividad punk. Amplió los límites de lo que se consideraba posible en la música.

Agenda de conciertos: 

Viernes 11 sep 20.30h 32,10 € + Siva Six
Sábado 12 sep 20.00h 32,10 € + Siva Six

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