David Berman, líder y miembro fundador de Silver Jews, ha muerto a los 52 años de edad. Por el momento se desconocen las causas.

Lo ha confirmado Drag City, su actual sello, que le ha calificado de “un gran amigo y uno de los individuos más inspiradores que hemos conocido”. Berman había publicado hace menos de un mes el debut de su nuevo proyecto, Purple Mountains, tras diez años prácticamente retirado de la música, y de hecho tenía ya programada una gira de presentación por EEUU que iba a arrancar este mismo fin de semana.

Berman era conocido principalmente por haber sido la alma mater de Silver Jews, un grupo de culto dentro del indie rock estadounidense que fundó a finales de los ochenta junto a Stephen Malkmus y Bob Nastanovich, quienes en aquel momento daban sus primeros pasos como Pavement. Silver Jews publicaron un total de seis LPs y dos EPs a lo largo de las tres décadas que duró la banda, durante las que Berman fue el único miembro estable, antes de disolverse definitivamente en 2009.

A lo largo de su carrera Berman había ejercido también como poeta y dibujante de cómic e incluso había intentado escribir un libro sobre su padre, Richard Berman, un lobista conectado con las industrias de las armas y el alcohol en EEUU con quien mantenía una relación hostil. En 2009, cuando hizo pública su relación de parentesco, llegó a calificarlo de “mi secreto más grave. Peor que el suicidio, pero que la adicción al crack”.

La lista de músicos que le están recordando en las últimas horas es inmensa (Stephen Malkmus y Bob Nastanovich y The Mountain Goats, Superchunk, Josh Ritter, Kevin Morby, Ryley Walker, Cat Power, Deerhunter, Kurt Vile, Titus Andronicus, The Avalanches…) y una prueba de la influencia que tuvo Berman, una voz única, magnética y clarividente, para el indie rock estadounidense de las últimas cuatro décadas.