“Viendo lo chungo que está todo, mejor decir cuantas más burradas mejor”
Entrevistas / Chaqueta De Chándal

“Viendo lo chungo que está todo, mejor decir cuantas más burradas mejor”

Yeray S Iborra — hace 2 semanas
Fotógrafo — Carolina Alvarez

Vivimos tiempos en que la Ley Mordaza y el autotune ahogan las propuestas ácidas y las guitarras. Por ese orden. Pero siempre hay quien se salta la barrera y despacha material afilado y con sonidos pre-hegemonía trap. Psicodelia o kraut, todo en “Gimnasia menor” (Bankrobber, 19), de Chaqueta de Chándal. A berrear. Este sábado presentan el disco en Barcelona junto a PARQUESVR (9 noviembre, Sala Sidecar).

No hay mejor deporte que el ping pong. Joder, se puede practicar bebiendo y fumando. Por lo que, de buenas gentes que deciden montar un grupo dándole a la pala, sólo podemos fiarnos. Guille Caballero (Surfing Sirles), Natalia Brovedanni (Santa Rita) y Alfonso Méndez (lo:muêso) son esos pésimos deportistas a los que amamos. Cuenta la leyenda que se juntaron para formar la banda en un parque. Con la experiencia que atesoran y por cómo está el panorama, ¿no era mejor quedarse allí? “El mundo de la música está fatal para los que intentan vivir de ello. No tenemos tal pretensión. Si la idea es pasar un buen rato, la música sigue siendo una vía de escape maravillosa para salirnos del corsé de la vida”, dice Brovedanni.

El trío no sólo decidió no seguir con las litronas, sino que montó un combo de kraut, psicodelia y punk. Sí, en tiempo de autotune. Todo en contra. Menos por una cosa: “Gimnasia menor” es el disco más fresco de guitarras que se ha hecho en Catalunya esta temporada. Ah, y les importa un bledo lo del minutaje en plena época del streaming. Así lo demuestran temazos como “Maldito parné” o “Bajón en el Masnou”.

“O te ríes un poco de la situación o acabarás con una úlcera gastroduodenal antes de cumplir los cincuenta”.

No hay mejor deporte que el ping pong. Se puede jugar bebiendo y fumando. En serio, ¿no era mejor quedarse jugando en el parque que montar un grupo?
(Guille) ¡Si se pudiera vivir de estar jugando en el parque no habría sitio para las pobres palomas! El tema es que aunque alguno de los tres se podría haber profesionalizado en esto del ping pong, mayormente Natalia y Pocho, la verdad es que nuestro futuro en ese noble deporte no pintaba de ser mucho más halagüeño. Y lo de tocar al menos tiene la cosa de que ganamos (o perdemos) los tres, es un deporte de equipo con rival incierto, multiforme y mutante y eso es bonito.
(Natalia) Igual sí. [Ríe] El mundo de la música está fatal para los que intentan vivir de ello. Nosotros no tenemos tal pretensión. Si la idea es pasar un buen rato, la música sigue siendo una vía de escape maravillosa para salirnos del corset de la vida.
(Alfonso) ¡Sin duda! Pero el destino quiso alejarnos de la mesa de ping pong pública de la que disfrutábamos y para no aburrirnos empezamos a hacer canciones.
Fuera bromas, hoy día andamos bombardeados por el streaming, todo rápido, rápido. ¿Hay sitio para pedazo de singles como “Maldito Parné” de ocho minutos?
(Alfonso) Yo creo que sí… Cuando te gusta la música buclosa y repetitiva el minutaje no es un problema. ¿O sí?
(Natalia) Aún siguen existiendo seguidores del kraut y del progresivo. Eso nos puede llegar a salvar. Consumimos música desde el intercambio de cassettes por correo, desde cuando se grababan con cinta los programas de radio intentando saltar las publicidades. Nos gusta dedicarle su tiempo a las escuchas, prestar atención y entrar en la música de forma ritual. Hacer canciones largas nos ha perjudicado: ¡Hemos dejado una canción fuera del disco!
(Guille) Desde el “Hotel California” de Eagles no creo que haya habido demasiados singles con cierto éxito de más de cinco minutos… ¿O qué? La verdad es que ni idea. Bueno, “La Macarena” versión yanki la recuerdo bastante larga, pero creo que era más bien porque se me hacía muy cansina. En cualquier caso, mi respuesta a la pregunta: para mí como oyente, que es por quien puedo hablar, sí que lo hay, pero en general me da a mí que no.

Bueno, más allá de esas partidas de ping pong, ¿cómo se gestaron los temas? ¿Hubo mucho ensayo? ¿Mucho estudio? ¿Poco? No mintáis.
(Natalia) Somos de mentir mucho, ¿eh? Fue muy poco a poco. Comenzamos teniendo una letra en el móvil escrita en la puerta de un bar de Gràcia durante varias noches, luego fuimos al local de ensayo y Guille trajo otra canción, yo llevé algunas ideas para otra, Alfonso algún ritmillo y así, a fuego lento, fueron saliendo más cosas. Nos lo tomamos con mucha calma porque la idea principal era compartir rato, reírnos, hablar de conspiranoias. Hicimos una maqueta en casa el agosto pasado, entramos al estudio durante una semana y tardamos un año más en publicarlo.
(Guille) Para lo que ha sido mi experiencia en bandas hubo más ensayo que nunca, pero no me atrevería a decir que eso signifique mucho ensayo. Siempre decimos que deberíamos ensayar más. Ensayar es de lo más guay que hay. ¡Imagínate si se pudiera ensayar en los parques!
(Alfonso) Sí que hubo trabajo, sí. Nunca habíamos tocado juntos y tuvimos que descubrir cómo fluía todo. Y todo fluía y lo pasábamos genial. Es difícil valorar si mucho ensayo o poco, pero sí mucho estudio. Estudio de nosotros mismos improvisando durante horas.

Chaqueta de Chándal gusta de lisergia. Creo que puedo adivinar cuál de los integrantes metió teclados a rabiar para que eso fuese así. ¿Qué aportaron los otros como imprescindible al combo?
(Alfonso) Nuestro principal cometido es poner freno a la pasión de nuestro querido Guille por el grupo Yes y conseguir, precisamente, que las canciones no pasen de los ocho minutos.
(Natalia) Esto lo debería contestar exclusivamente “ese integrante”. Le metió buena fiesta Caballero. Es así, un tipo progresivo. Alfonso dijo cómo tenía que sonar… Kraut, punk, psicodélico, ruidoso. Como si Neu! se juntara a tomar el té con La Polla Records y el espíritu de Stereolab se viera con el teclista de The Doors.
(Guille) Creo que todo ha ido saliendo de forma muy natural, sin tener demasiadas cosas preconcebidas aparte de la idea de hacer temas largos, pero con estructuras reconocibles. Lo imprescindible de cada uno ha consistido en que todos tocamos lo que nos sale y además vamos aprendiendo, que de eso se trata también.

Entre Neu! y La Polla Records. No engañéis, antes os iríais de cañas con Evaristo que con Michael Rother…
(Natalia) ¡Sin duda! Principalmente porque no le entenderíamos un choto al señor Rother.
(Guille) De cañas supongo que sí que sería así, pero por otro lado a mí me encantaría alguna vez en la vida ir a un balneario en la Selva Negra, y la verdad, la imagen de estar juntos, desnudos, con Evaristo en alguna terma de Baden-Baden se me hace excesivamente inquietante. Michael Rother seguro que es menos perturbador en este caso.
(Alfonso) De cañas, posiblemente sí, pero seguro que me lo pasaría mejor improvisando con Michael que con Evaristo.

“Siempre es buen momento para la reivindicación. Y el arte la vía más interesante de hacerla. El que calla otorga, como dicen y no queremos que nos otorguen más mierda”…

Las letras son acidísimas. ¿Se compusieron a seis manos? ¿Hubo pelea sobre qué decir y cómo?
(Natalia) ¡Gracias! ¡El ácido nos gusta! Depende de qué canción. Una buena parte las escribió Guille, otras las pusimos arriba de la mesa y debatimos qué decir. No nos peleamos nunca por nada. Me hacen caso en todo [risas].
(Guille) Varias de las letras vienen de un servidor, con posterior ajuste y retoque por parte de los tres si ha hecho falta, claro, y algunas, como las de “Bajón en el Masnou” o “Moderno resabiado”, están hechas a seis manos. De momento, peleas muy pocas, estamos bastante de acuerdo en lo que decimos, cómo lo decimos y por qué lo decimos (creo).
(Alfonso) Guille y Natalia son los poetas. Yo sólo aporto alguna frase absurda que me dé risa.

Se necesita mucha guasa para tragar con la situación social que tenemos.
(Alfonso) O te ríes un poco de la situación o acabarás con una úlcera gastroduodenal antes de cumplir los cincuenta.
(Natalia) Toneladas de guasa. Pero una vez te haces un poco viejo ves que siempre se ha vivido una situación de mierda. Que la canción que cantamos hoy ya la cantaron ayer y la cantarán en el futuro si el cambio climático y Trump no acaban con el mundo antes.
(Guille) Creo que se necesita guasa y un punto de ingenuidad juvenil, que de eso hay en las letras también; por bien que los quince años los pasamos hace ya varios lustros. Es decir, guasa sin hincharse de cinismo, el cinismo genera distancia y pasotismo. Guasa y moverse. Si te quejas, creo que un poco tienes que predicar con ello y hacer cosas, y eso sólo puede pasar si conservas algo de la inocencia y el impulso de chaval. Es fácil de decir pero en verdad cuesta, eh. La letra de “Hablemos del mineralismo” es un poco una autoparodia de esto: sé que existe una conspiración mundial terrible que nos oprime cada vez más, oh sí, las fuerzas y poderes de detrás de la cortina son lo más malísimo de lo malo, oh sí, qué mierda todo… Pero no me quites la Play ni las vacaciones en la Manga del Mar Menor.

Dios no lo quiera, igual acabáis bajo el yugo de la Ley Mordaza… ¿Es el peor momento para la libertad de expresión que recordáis?
(Guille) Sí que es el peor que yo haya vivido, creo. Aunque no creo que nuestras letras nos lleven ahí, tienen un tono irónico que las hace menos directas. Se habla del Rey, por ejemplo, pero metido en un póster. Yo me lo imagino rollo póster de Kirk Cameron de la Súper Pop. ¡Eso es casi casi casi un elogio, más bien!
(Natalia) No creo que sea el peor. En este país hubo un señor dictador y en el mío también. Tiempos en los que te jugabas la vida por manifestar tus ideas. Sacando épocas de déspotas, estamos jodidos, sí. La derecha rancia y la Iglesia siguen imponiendo sus leyes carcas. Si nos llevan presos, esperamos tu visita Yeray, a ver si esta entrevista… ¡Va a ser una premonición!
(Alfonso) Pues yo no sabría decirte…. Soy muy viejo y he vivido durante la dictadura. Exactamente desde los cero a los dos años. Recuerdo mucha represión en aquellos lejanos y grises días.

Démosle la vuelta. ¿Es el mejor momento para reivindicar decir lo que os salga de las narices?
(Alfonso) Pues no sabría decirte, pero si tienes ganas de decir algo, hay que decirlo. ¿Qué nos queda si no podemos ni despotricar?
(Natalia) Sí. Siempre es buen momento para la reivindicación. Y el arte la vía más interesante de hacerla. El que calla otorga, como dicen y no queremos que nos otorguen más mierda…
(Guille) También, pero más por la edad que tenemos que no por la coyuntura político-social, me temo. Ahora bien, viendo lo chungo que está todo, mejor aprovecharlo y decir cuantas más burradas mejor, ¿no?

Tocasteis en el Sugar Il·legal Fest de Vic. ¿Creéis que podéis mejorar una plaza así? ¿Cuál es el mejor sitio donde escucharos, más allá de Vic?
(Guille) De hecho nuestro primer concierto fue en el Sugar, ¡hace dos años! Yo no creo poder mejorar una plaza así ni tocando, ni como público e incluso ni como persona. Una vez al año, cada año, es el mejor sitio del mundo en mi humilde opinión. A lo segundo no sé muy bien qué responder, pero tengo la sensación de que debe ser chulo escucharnos en la cocina, mientras haces la comida.
(Alfonso) El mejor sitio para escucharnos es sin duda en el gimnasio. Mientras haces spinning, por ejemplo.
(Natalia) Esa plaza es inmejorable. Nos flipa ser parte de esa fiesta. El mejor sitio es cualquier lugar a ras de suelo, con birra barata y sentido de colectivo. Nos gusta el DIY, nos gustan lugares como El Pumarejo o el Casal de Roquetes, pero no decimos que no a las salas de siempre. Al final, lo importante es divulgar la palabra.

Los tres tenéis muchos tiros pegados en la escena local. ¿Dónde quiere verse Chaqueta de Chándal en un añito?
(Alfonso) Pues más o menos donde está, pero tocando más y trabajando menos.
(Natalia) Tenemos tiros pero no nos quedan tantas balas ya. Si estamos tocando canciones nuevas, preparando disco y celebrando nuestra pequeña familia ya podemos estar contentos. Nos queremos mucho. La experiencia nos ha enseñado que mejor no esperar nada y que las cosas vengan solas. Así no hay frustraciones ni falsas expectativas.
(Guille) Pues yo nos veo felices en nuestros nuevos hogares cuidando nuestros huertos y frutales, lo menos alienados posible en nuestros trabajos, ensayando y tocando más que ahora y echando alguna que otra partida de ping pong por los viejos tiempos. ¡I per molts anys!

AGENDA
Fecha Ciudad Recinto Hora Precio
sábado 09/11/19 Barcelona Sidecar 21:30 10,50€

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