“Adoro tocar en España pero veo las reacciones fuera y son otras”
Entrevistas / St Woods

“Adoro tocar en España pero veo las reacciones fuera y son otras”

Sergio Ariza — 20-03-2020
Fotógrafo — Archivo

Desde que a principios de 2019 apareciera “On Me”, St. Woods se ha convertido en una de las grandes esperanzas del indie patrio. Ahora acaba de presentar el segundo sencillo de su primer disco, Wasted Love, y está preparado para que, por fin, vea la luz su primer larga duración. Me reúno con Nacho García, el hombre que se esconde tras St Woods para hablar de los largos tiempos de espera de la industria discográfica, la alargada sombra de Bon Iver en su música, sus inicios en el punk y sus primeras experiencias presentando su música en Estados Unidos.

Me gustaría comenzar la entrevista hablando de tu último single, “Wasted Love”, me parece la más aventurera de todo el disco en el sonido, con un punto a neo-soul y R&B moderno que no se suele escuchar mucho en España, la producción es muy buena y tu interpretación vocal excelente. ¿Cuáles fueron tus referentes a la hora de escribir y a la hora de grabar esta canción?
Mira, yo no me cierro a ningún estilo y cuando comencé a grabar el disco, “Wasted Love” fue como la toma de contacto. Yo ya conocía a Luca Petricca de Estudio Reno y él tenía un equipo de coproducción con Brais Ruibal, me dijo “mira, vamos a hacer una cosa, vamos a juntarnos una tarde, vamos a hacer una canción y vamos a ver si el disco sale adelante o no”, y así salió “Wasted Love”, y es curioso porque el resto del disco sí que tiene unas influencias muy marcadas del folk indie, así que me apetecía jugar un poco con otros sonidos, darle una vuelta al mío. Y es que creo que la música de hoy, en mi opinión, son géneros de siempre a los que se le da una vuelta.

Desde luego tiene pinta que esa canción se ha transformado mucho en el estudio.
Totalmente. Era una canción que la hice al piano, muy lenta, como todas las piezas del disco que comenzaron no tanto como baladas, pero sí como piezas muy lentas. Y de ese inicio construimos un mundo de sonoridad. En esta canción es Brais Ruibal el que a mitad de la canción dice “¿por qué no metemos una percusión muy grande?”, buscando una acústica mucho más tocha. Y al final eso es lo que hace que “Wasted” tenga un sonido muy diferente al resto. Pero entrando en el indie de lo que puede ser un James Bay o algo así.

“Si las cosas de palacio van despacio, la industria musical va todavía más”.

Es una de las más apartadas de la alargada sombra de Bon Iver, pero en este disco uno vuelve a entender que te llamaran el Bon Iver español, algo que se nota en muchas de sus canciones, principalmente en tu canción más conocida, “On Me”, un tema que remite a Vernon totalmente. ¿Recuerdas qué fue lo que más te atrajo de su música?
Pues creó que descubrí a Bon Iver cuando sacó el epé “Blood Bank”, hace unos diez años, pero no empecé a entrar en la historia de Bon Iver hasta que no vi que era un tío muy en su mundo, con la historia de la cabaña, pero sí que me interesaba mucho, por alguna razón, no me preguntes por qué, que tampoco voy a ir de listo, pero siempre he visto la música no tanto como matemáticas sino como formas geométricas y en Bon Iver veía como muchas variables, muchos planos en los que él atacaba cosas, un desorden que, de alguna manera, creaba como una armonía, y ahí es cuando empecé a ver que hay había otra movida, aunque con denominadores comunes como Damien Rice o grupos que están haciendo ahora cosas parecidas pero que están dándole la vuelta, como puede ser Grizzly Bear. Pero sí que es verdad que Bon Iver me llamó mucho la atención, en “On Me”, de hecho, al principio no había nada de autotune y fue cuando la estábamos mezclando cuando dije porque no le metemos autotune utilizándolo como un instrumento más.

Precisamente te iba a preguntar por la larga sombra de Bon Iver en cómo juegas con el autotune en el disco, principalmente en “Bones (Psalm)”. Tú tienes una gran voz, capaz de emocionar solo con la guitarra acústica, ¿qué es lo que te atrae de esta herramienta que muchos puristas miran con desprecio?
Me lo dicen mucho: “¿Por qué te pones autotune si tú cantas muy bien?”. A ver a mí me interesaba mucho y me gusta mucho Bon Iver, pero también me da mucha rabia el tópico de que si alguien usa una cosa y luego alguien más lo hace es como si le estuviera copiando. Pero me interesaba mucho, con Luca y con Brais, utilizar el autotune como un instrumento, es decir, romper algunas armonías de voces para que generen unas tensiones y unas texturas que le den otro rollo. Al final del disco hay una canción que es “Bones (Psalm)” que te narra de manera lírica el sentido del disco y me apetecía hacer un homenaje a Bon Iver y cerrar el disco de una manera en que yo mismo me estoy obligando a que lo siguiente que voy a hacer no va a ser para nada un sonido como lo que viene antes en el disco. Es como un cierre y una apertura a un nuevo capítulo.

Pero ¿a la gente que considera el autotune un sacrilegio qué les dirías? Lo digo porque hay mucha gente que no tiene ningún problema con un pedal para la guitarra y, en cambio, clama al cielo si a alguien se le ocurre utilizar esto
Claro, claro, o con el melodine. La gente piensa que las actuaciones en televisión no están corregidas las voces. A ver, entiendo que es muy difícil entrar en el discurso de aquí estoy yo con el autotune, pero es que estamos en 2020 y los grupos cuentan con una cantidad de tecnología que para mí ensalzan lo que hacen. Para mí el autotune está a la norma del día, si lo usas y lo haces bien, pues adelante con ello. Lo importante es el resultado, no cómo se llega a él. Por ejemplo Twenty One Pilots tocan en directo canciones en las que hay, como mínimo, cuarenta pistas y la gente, por alguna razón, lo acepta, como yo que lo flipo con Twenty One Pilots, pero ¿por qué aceptamos esto y no aceptamos que haya instrumentos electrónicos o correcciones?

Sacaste “On Me” hace un año y no has sacado nada más del disco hasta este “Wasted Time” ¿por qué se ha tardado tanto?
Mira, “On Me” sirvió un poco como anzuelo, para ver quién se interesaba en esto y para ver si funcionaba o no. Sí que es verdad que la buena respuesta de “On Me” lo que ha provocado es el interés de muchas partes, desde España hasta el plano internacional, y al final me ha tocado sufrir de primera mano lo que es la industria musical, que si las cosas de palacio van despacio, la industria musical va todavía más. A mí me hubiese gustado sacarlo antes pero al final los tiempos y la estrategia se enfocó en tener un 2020 muy intenso. Luego hay realidades de según cuando saques las canciones entras en un circuito de festivales o en otro. Pero con “On Me” fue más bien un caso de prueba y error, sacarla y ver que pasa, y a raíz de ahí valorar un poco que hacer.

Entonces el disco, ¿para cuándo?
Yo espero que salga antes del verano, antes del verano debería estar, hay que sacar unos ‘singles’ antes del disco, incluido uno con un videoclip bastante potente. La cosa es que se grabó hace mucho y entre “On Me” y “Wasted Love” he tenido la oportunidad, que no sé si es sano o insano, de revisar las mezclas, los másteres, meter ciertas cosas, arreglar otras cosas pero es que el segundo disco lo tengo ya casi terminado. Porque al final la grabación terminó en noviembre del 2018, entonces claro yo ya tengo nuevas cosas, lo bueno es que el disco a mí me parece que sigue aguantando bien después de dos años. Pero me apetece entrar en esa dinámica, a pesar de que no sé si estoy muy a favor, de la música de ahora de sacar singles y sacar nueva música constantemente. Quiero sacar el disco y que la gente lo escuche y, a partir de ahí, ese nuevo capítulo que abro con “Bones” empezar a explorarlo.

Una de las canciones que más me gusta, y sorprende, del disco es “Fire”, un tema que suena totalmente a indie noventero, a Sebadoh y a Dinosaur Jr. y que es una especie de bálsamo entre la intensidad de muchas de las piezas del disco. ¿Cómo decidiste darle espacio a una canción tan diferente del resto?
Pues “Fire” es una historia muy graciosa y lo bueno es que cuando salga “Fire” sacaré vídeo porque ese día vino mi hermano a grabarlo todo. “Fire” viene de un día, a mitad de la grabación, me cogen Luca y Brais, los productores, cuando ya teníamos hecha la selección de canciones y estábamos grabando una canción que se llama “In My Head”, pero por mucho que lo intentábamos no conseguíamos nada, y dijeron nosotros no vemos esta canción en el disco, hay que hacerle algo, cambiarla o lo que sea, entonces me tocó a mí el marrón de decidir, así que dije venga la borramos y hacemos una canción de cero en el estudio a ver que pasa, y lo bueno es que tengo un vídeo de treinta minutos en el estudio, con Luca, Brais y Miki, el batería, en el estudio para ver qué sale. Y ahí ya sí que hablamos mucho de que es un disco que tiene muchos tempos lentos, muchas canciones que tienen crescendos, que empiezan flojo y acaban arriba. ¿Por qué no metemos un respiro en el disco que sea en el rollo Dinosaur Jr. o War On Drugs, que meta un poco la nota disonante en el disco. Así que “Fire” comenzó siendo una melodía que tenía guardada, pero que era superlenta, y justo ese día vi en los noticias que un padre había matado a su hijo por ser homosexual de un tiro en Estados Unidos y pensé voy a hacer una letra hablando desde la perspectiva del hijo a ver que pasaría, y a partir de ahí salió “Fire”. La verdad es que estoy muy contento con ella, en los conciertos nos da un respiro ya que es de las canciones más directas que tenemos.

“Pero cantar en castellano no sé, la verdad es que cuando canto en castellano sueno tanto a Vetusta Morla. Yo soy de Tres Cantos y allí solo puede haber unos Vetusta”. (risas)

Quitando “Fire” y “Wasted Love”, el resto del disco sí que entraría fácilmente en la etiqueta del indie folk, al margen de Bon Iver y Damien Rice, de los que ya hemos hablado, ¿cuáles son los otros nombres dentro de esa escena que más te han influido?
Por ejemplo, sí que escucho cosas de Mumford & Sons del disco en el que empezaron a hacer cosas más guitarreras en este disco. ¿Influencias? Mira, me conozco y cuando estoy escuchando una cosa, compongo como esa cosa y cuando hacía este disco escuchaba mucho a Sufjan Stevens, escuchaba mucho a Julien Baker, Phoebe Bridgers, un grupo de California que se llama Young The Giant que está muy guay. No me cerré a nada y, de hecho, nos metimos en el estudio con el miedo de hacer la ‘boniverada’ española. Yo le agradezco mucho a Tomás Fernando Flores que me llamara el Bon Iver español, pero eso me ha encasillado y yo no quiero caer en eso. Yo agradecidísimo pero mi objetivo no sé si con este disco o con el proyecto que presento es tener mi propio género, es que alguien diga esto suena a St Woods y creo que a nivel de influencias es muy variado. Yo lo que creo es que el equipo con el que grabé el disco, pues Luca Petricca era la voz de la experiencia, ha grabado muchos discos, como los buenos de Izal (risas). Ha trabajado mucho con Vetusta, con Novedades o Xoel, y luego llegó Brais, que creo que va a ser uno de los productores más tochos en España dentro de poco, y él vino también con otras influencias de grupos menos conocidos. A veces me decía esto suena a un grupo sueco y me metía a escucharlos en Spotify y eran la polla pero tenían veinte oyentes mensuales, pero a nivel de referencias es muy variado, sí que es verdad que hay denominadores comunes en el indie folk, creo que se puede resumir en Bon Iver, Sufjan, Julien Baker y Phoebe Bridgers.

Has utilizado las versiones de muchas canciones para darte a conocer. ¿Llegaste a pensar en meter alguna en el disco o tenías claro que todo el material fuera tuyo?
Es que yo tengo compañeros y compañeras músicas que han empezado a darse a conocer a través de versiones y te metes en Spotify y de tres canciones que aparecen todas son versiones. Me da mucho miedo el mundo versión, es decir, me gustó mucho hacer “Roxanne” y hacerla mía, pero me da miedo. Creo que es un lujo que me puedo permitir muy de vez en cuando. No me cierro pero suficientes conciertos he dado, antes de empezar con St Woods, haciendo solo versiones…

Leí que comenzaste en una banda punk, con Green Day como referentes. ¿Cómo se pasa de Billie Joe Armstrong a St. Woods? ¿Hubo alguna revelación concreta, un disco o canción que escucharas y dijeras esto es lo que quiero hacer?
Pues fue porque me fui de Erasmus a Gante, a Bélgica, y me picaba mucho el gusanillo de tocar en la calle y ver qué pasaba y comencé a tocar en la calle, que recuerdo que empecé y dije lo que gane se lo doy a un pobre o a un vagabundo, espero no ser irrespetuoso, y de repente gané un pastizal en muy poco tiempo y pensé a ver si aquí va a haber algo y soy mejor de lo que creo. A raíz de tocar en Gante comencé a viajar por toda Europa tocando en la calle y escribiendo canciones y al final era una cuestión de disponibilidad. Tenía mi guitarra y ya está, no tenía local, ni batería, ni banda. Ahí es cuando empecé a explorar un poco y vi que tenía un gusto musical más allá del punk rock o el punk pop. Pero vamos que a mí me encantaría volver a tener una banda de punk.

Te diste a conocer con tu canal de YouTube ¿crees que es un canal efectivo para llegar a más gente?
Mira, con el canal de YouTube tuve unos resultados modestos, pero creo que lo que da es credibilidad, hace que se vea de dónde vienes. También hay que ser pesado y dar contenido a la gente, pero creo que a mí lo que más me dio fue credibilidad y práctica, además de perder el miedo escénico

St. Woods comenzó como un seudónimo para ti solo como cantante pero ahora tienes una formación fija. ¿Es St. Woods actualmente una banda? ¿Cómo es la toma de decisiones? ¿Cuándo comenzáis la gira?
Aquí sí que no lo puedo negar, la denominación de origen de St. Woods sí que es completa y absolutamente un plagio, una copia de la de Bon Iver. Bon Iver es una banda de músicos, que no le cierra la puerta a nadie, y Bon Iver es lo mismo con la gira con las cuerdas y los vientos que la de ahora, pero sí que mantiene esa imagen de alguien que lo lidera. De momento St. Woods soy yo, si bien es cierto que la banda que tengo ahora mismo para mí es indispensable. La idea es que en el futuro, sobre todo por la dinámica de banda (porque yo antes tocaba solo como St. Woods), la idea es componer con la banda, así que probablemente de aquí al siguiente disco sí que haya una transición y St. Woods se convierta en una banda propiamente dicha.

Supongo que publicando el disco antes del verano ya estaréis pensando en la temporada festivalera. ¿Tenéis alguno confirmado?
Hay algunos, pero no me dejan decirlos. Pero ya que estamos reivindico el indie folk en los festivales españoles, porque es muy complicado. Sé que tenemos una gira, no nuestra, no sé si se puede decir más, es con otro grupo español por España y luego tenemos el circuito de festivales y luego la idea es, ojalá ocurra, tocar en el extranjero. Y es que el año pasado cuando fui a tocar a Estados Unidos… yo adoro tocar en España pero veo las reacciones fuera y son otras.

Te iba a preguntar por ello y es que a pesar de no haber sacado tu primer disco, ya has tocado en festivales como DCode, Sonorama, Monkey Week o, incluso, en South By Southwest de Austin. ¿Cuál ha sido tu mejor experiencia en directo hasta la fecha?
Pues el DCode fue muy guapo porque yo iba desde el primer año y fue muy especial para mí y para la banda tocar en el festival de casa. Fue también una tremenda fuente de ansiedad, pero tuve la suerte de estar respaldado de Live Nation, que me están tratando muy bien y me dieron un escenario y una hora bastante privilegiada para el novel en el que estoy yo. Soy consciente de que tocar en el DCode sin tener un disco en el mercado es una suerte. Recuerdo que cuando apareció el cartel hubo muchas anotaciones de St. Woods, todavía sin publicar su disco en el cartel del DCode. Pero para nosotros fue una gran prueba: Si el DCode sale bien todo tiene sentido y si sale mal hay que ponerse las pilas ya. Luego Estados Unidos sí que fue la manera de ver cómo funcionaba mi música fuera. Estuvimos uno días en Nueva York en un festival que se llama New Colossus y haciendo conciertos acústicos allí, y luego estuvimos en el Southwest que es el festival que es, unos The Parrots funcionan mejor que St Woods pero sí que ves la reacción del público. Y no quiero pecar de orgulloso, pero cuando presento mi proyecto fuera no desentona para nada. A la gente le encaja. Así que esa primera toma de contacto a mí me dio muchas esperanzas.

Supongo entonces que de cara al futuro no hay muchas posibilidades de que te plantees escribir canciones en castellano
A ver, yo he compuesto en castellano para otros. Ahora he hecho algo para un chico que se llama Gómez que saca su EP, también hice con Brais un tema para Lola Indigo que nunca salió. Pero cantar en castellano no sé, la verdad es que cuando canto en castellano sueno tanto a Vetusta Morla. Yo soy de Tres Cantos y allí solo puede haber unos Vetusta (risas). Pero no lo descarto, a mí me gusta mucho, lo que pasa es que no me sale el escribir, o sea me encantaría… Escucho mucha música en castellano, escucho mucho a Jorge Drexler, a Silvana Estrada, a Mon Laferte, a Natalia Lafourcade, pero es que todavía no me sale, aunque yo creo que llegará, pero si llega no será forzado, no será porque he sacado unos discos en inglés y como no me funciona la movida voy a intentarlo con el castellano. Pero de momento me decanto por el inglés porque es como mejor canto

Te he visto que has colaborado hace poco con Delaporte haciendo versiones de Elton John. ¿Si pudieras elegir un artista para colaborar, ya sea nacional o internacional, quién sería tu sueño?
Joder qué difícil, esta pregunta se las trae, te puedo decir uno nacional y uno internacional. Nacional me gustaría mucho con Jorge Drexler, bueno Jorge Drexler no es nacional pero como si lo fuera, internacional, pues mira con Elton John no me importaría colaborar, la verdad, y luego yo qué sé, es que si digo que me gustaría colaborar con Bon Iver va a sonar fatal. Sería lo más empalagoso del mundo… No, pero, siendo más realistas, para este disco lo intentamos pero no salió, intentamos hacer una canción con Julien Baker, la conozco, me invitó a su gira e intentamos coordinar que ella estuviera en Europa para hacer una gira y que se viniese a España a grabar, o incluso que me fuera yo a grabar allí, pero al final fue imposible. De todas formas es una puerta que sigue abierta y no lo descarto para el futuro, si lo consigo sería lo más para mí porque además de que me gusta mucho su música es colega.

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