(Puedes consultar las fechas de sus conciertos al final de esta entrevista)
Es innegable que vivimos en un mercado musical sobresaturado de nuevos lanzamientos. Discos, conciertos o las sempiternas Novedades Viernes de plataformas de streaming. En algún momento de la década pasada, la música pasó de ser escuchada a consumida. Todo al alcance de un clic, pero curiosamente los nuevos medios de reproducción, más que abrirnos a nueva música, nos han encerrado más en viejos gustos debido a la sobreabundancia del mercado o, por el lado contrario, a los dictámenes de lo más reproducido impulsado por la industria. “La música no tiene idiomas ni fronteras, pero cada día los artistas son más locales”, nos introduce Julio Briceño, cantante y compositor de Los Amigos Invisibles. Aunque a partir de este testimonio podríamos ver el vaso medio lleno (esa relación creciente entre músicos y su comunidad), también es cierto que esta cercanía no siempre nace de la intención, sino de la necesidad. "Llevamos con el grupo más de tres décadas, y todo ha ido cambiando. Y en parte es por el tema de la globalización: aunque no haya fronteras, es cada vez más difícil darse a conocer en todos los mercados".
“Siempre habrá una pequeña tribu en el mundo amando la música en particular y el arte en general”
Esa es una situación que, como nos explica, tiene ingredientes concretos. "Se presta menos atención a los discos. […] Promocionarse en otros países, como dicen ustedes: ‘cuesta una pasta’”, y “la llegada de Internet” ha reconfigurado el tablero. Y lo cierto es que no le falta razón. No hay más que ver dos noticias que saltaron a la palestra en las últimas semanas: el reciente caso del grupo Los Campesinos! –quienes desglosaron cómo se pierde dinero en un tour por Norteamérica plagado de sold outs, exponiendo la cruda precariedad logística– o el del ascenso meteórico de Geese, en el que se mezcla la calidad del grupo con una operación orquestada por Chaotic Goods Project para forzar el algoritmo. Aun así, el caraqueño, intenta verle el lado positivo a la situación. “Siempre habrá una pequeña tribu en el mundo amando la música en particular y el arte en general”.
Antes de la llegada de Internet no todo el monte era orégano; siempre existieron elementos como la payola, la colocación a nivel mundial a partir de programas como MTV o casos conocidos de esa etiqueta que tanto gusta ahora, industry plant. Pero lo cierto es que también se daban historias tan surrealistas como la protagonizada por Los Amigos Invisibles. La apuesta de este conjunto venezolano no fue otra que acudir a diferentes tiendas de discos de Nueva York y colocar su álbum debut entre las estanterías, confiando en el azar. Destino, suerte o astucia, su plan funcionó. "Antes de Internet, en los discos había un número de teléfono para contrataciones", nos cuenta Julio. “Nos encontrábamos en un Festival en Puerto Rico, justo cuando MTV Latinoamérica nos iba a entrevistar, cuando David Byrne nos llamó. Nuestro mánager le dijo: ‘Juan Pablo, deja de joder que estamos internacionales’, pensando que era la broma de un amigo". El líder de Talking Heads insistió. “Nos seguía llamando para preguntarnos si la banda seguía junta, porque en la edición del disco que dejamos por ahí, había un error de tipeo en el que decía que la producción estaba realizada en 1985 y no en 1995 y debió pensar: ‘Buah, estos carajos están haciendo este tipo de música desde hace diez años’".
Un hecho de por sí sorprendente, pero más si se entiende que el funk latino que protagonizan estos jóvenes no era entendido en su mayoría. "EMI no nos renovaba el contrato, que era solo de un disco, porque pensaban que éramos demasiado raros y por eso Byrne nos fichó para su sello y nos cambió la vida, nos dio a conocer en todo el hemisferio". Curiosamente, la historia da un giro más cuando, tras varias nominaciones, es al hacerse independientes cuando conquistan su primer Grammy latino en 2009 gracias a su álbum “Comercial”.
Después de treinta años, reconocimiento y catorce discos a sus espaldas, sus nuevas canciones siguen evolucionando, mudando de estilo y piel constantemente en un ejercicio de libertad creativa absoluta. “Hay que tener esa anarquía como artistas, como dicen los mexicanos: ‘Me vale madre’”. Recientemente han publicado temas como "Me Espera", una versión del conocido tema de Nicola Di Bari, en el que se atreven a cantar en italiano en una especie de ska funk; pasan al french touch con "Sugga Mami", junto a la TikToker Carolina Anzures, o al afrobeat latino con “Wiki Wiki”. “El sonido de ‘Me Espera’ está muy inspirado por un sonido de finales de los noventa, de artistas japoneses como Pizzicato Five o Fantastic Plastic Machine”, detalla Briceño, diseccionando su proceso creativo actual. “En cambio la colaboración con Carolina fue porque me salió en TikTok haciendo una cover de una de nuestras canciones y dije: ‘¡Qué bien canta!’. Cuando veo su contenido es imitando voces, hablando de técnicas vocales… Hablé con ella y guardé su contacto. Mucho tiempo después, estaba trabajando en la canción cuando pensé: ‘¿A quién puedo invitar?’ y dije: ‘Claro, Carolina’. Justo me metí en su perfil y vi que tenía un vídeo sobre Billie Eilish y pensé que eso era exactamente lo que necesitaba para el personaje de Sugga Mami. Quedó maravilloso”.
De momento, no saben si estas últimas canciones van a acabar en un disco o en un EP. "La semana pasada tuvimos una reunión y creo que ‘Wiki Wiki’ y sus respectivos remixes, ‘Sugga Mami’ y ‘Me Espera’ van a quedar como sencillos. Además, para julio se viene otra versión de ‘Me Espera’ en italiano, pero en salsa, y después de eso yo creo que un EP con canciones muy afrodisco". Algo que, como nos recuerda nuestro protagonista siempre se ha dado así desde sus inicios. “Venimos de una cultura venezolana y latinoamericana, y estamos expuestos a muchísimos estilos de música. Si en la fiesta de tu colegio no bailabas salsa, no consigues novia. Somos una banda caribeña y tenemos que hacer música bailable”.
El próximo mes, Los Amigos Invisibles regresan a España para ofrecernos un nuevo baile de la mano del ciclo Iberoexperia Sessions. Podremos verlos el 18 de junio en Madrid (La Riviera) y el 19 de junio en Barcelona (Sala Paral·lel 62). “Nos gusta mantenernos activos haciendo cosas nuevas. En los conciertos, tocamos principalmente los clásicos, porque sabemos que la gente compra la entrada para escucharlos, eso lo tenemos clarísimo. Somos esclavos de los clásicos, pero sobre todo estamos agradecidos de que esas canciones nos latiguean para que salgamos a trabajar”.

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