Un suspiro es lo que hubo entre el segundo y el tercer disco del canadiense Danko Jones y sus muchachos. Para esta nueva aventura, “Sleep Is The Enemy” (Bad Tast/Discmedi), las cosas han cambiado y, tras calibrar sus esfuerzos, se han tomado un tiempo para reflexionar y asegurar un futuro más prometedor aún.

Tras varias escuchas, no cabe duda de que “Sleep Is The Enemy” ha resultado ser el disco más disfrutable y vibrante de estas bestias pardas. El corazón ha mantenido su valor, pero da la impresión de que esta vez también se han estrujado la neuronas para no dar un paso en falso o estancarse, de darle un empuje más a la escena canadiense. “Si vives en Canadá no da la impresión de que estén pasando grandes cosas con nuestros grupos. De cada al exterior quizás se vende otra película, pero aquí no se les presta tanta atención. No aparecen en televisión, no suenan constantemente en la radio y no ocupan casi ninguna portada. Tampoco creo que estén haciendo tanto dinero, esa es la realidad. Conozco a dos miembros de The New Pornographers, que representan la imagen de la nueva música canadiense, o a los chicos de Broken Social Scene, y son gente corriente, no son estrellas”.

“Quiero que nuestra música les dé una buena patada en el trasero, y que no sean capaces de levantarse del suelo”

Así ve las cosas Danko Jones, un personaje real y muy cercano que se transforma en un ser muy visceral al coger su guitarra y plantarse frente a un micrófono. No le gustan las medias tintas y puede que eso le obligue a dirigir siempre su propia nave. “Damon Richardson acaba de dejar el grupo. Se había cansado de girar y no estaba feliz, con lo que era la mejor decisión para todos. No hemos tenido problemas entre nosotros, todo ha sido muy cordial, pero si estás en Danko Jones debes involucrarte al cien por cien”. El sustituto es Dan Cornelius, batería de sesión experimentado y habitual en discos canadienses. Los tiempos en los que solamente publicaban single han quedado atrás. Ahora se reúnen con su habitual productor, Matt DeMatteo, se plantean las cosas en serio y amasan su rock enérgico y natural de la mejor forma posible. “Esta grabación ha sido un poco diferente a las demás. ´Born A Lion´ era el primer disco que grabábamos entero, ya que el primero era una compilación de singles, y fue una experiencia de la que aprendimos mucho. ´We Sweat Blood´ se grabó casi en directo, y después empalmamos unas giras con otras, así que decidimos que este lo haríamos con más calma. Eso nos permitió dedicarle más atención a las canciones y a las melodías. Ahí radica la diferencia con lo anterior, en todo el trabajo melódico que hay en estas canciones. ´Born A Lion´ era un disco de blues eléctrico que dejaba atrás el garage, ´We Sweat Blood´ buscaba la pureza del metal y el hard rock de AC/DC y este nuevo trabajo carga las tintas en los estribillos y las melodías, pero sin sacrificar el rock. Es más accesible, pero seguimos sonando a Danko Jones. Me siento orgulloso de presentar estas canciones en directo noche tras noche”. Hablando de girar, en breve volverán a pasarse por nuestro país, aunque antes estarán ejerciendo de teloneros de una banda millonaria, Nickelback, en uno de los dobles carteles más extraños que un servidor recuerdo. “La razón por la que hemos aceptado esta propuesta es porque hace más de tres años y medio que no tocamos en Canadá. Hemos tocado en ese periodo de tiempo más veces en España que aquí en casa. Así que esta era una buena manera de refrescarle la memoria al público que nos puede tener un poco olvidados. Necesitamos volver a conectar con la gente de esta zona y, que mejor manera, que en recintos con aforos de entre cinco mil y doce mil personas. No es un tipo de audiencia, el de Nickelback, que sea muy salvaje, y queremos que cuando se abran las puertas, la gente se dé de morros con una aplastante sesión de rock en estado puro. Quiero que nuestra música les da una buena patada en el trasero, y que no sean capaces de levantarse del suelo”.