La última entrega de Backyard Babies -“People Like People Like People Like Us” (Century Media)- llegó a las tiendas hace ya un año, pero sorprendentemente pasó bastante desapercibida. El motivo: su sello discográfico no contaba entonces con delegación en nuestro país. Subsanando esa deficiencia, se reedita ahora y aquí ese trabajo, con una nueva presentación y material extra que lo convierten, además, en pieza de coleccionista que será codiciada más allá de nuestras fronteras.

De esta forma, se le hace justicia a una banda que, tras algún altibajo, con este disco se reivindica como referente básico del rock & roll nórdico de la última década. Para acercarnos más a todo lo concerniente a la formación sueca, conversamos con una de sus cabezas visibles, el cantante y guitarrista Nicke Borg. “Con este álbum hemos crecido como banda, después de una carrera de quince años. Hasta ahora siempre habíamos sido muy perfeccionistas en el estudio, pero de esa forma a veces pierdes nervio y frescura. Además, para ser honesto, teníamos una limitación de tiempo y dinero esta vez, lo que nos hizo trabajar deprisa y hacer un disco muy dinámico y auténtico. Estoy muy orgulloso de él y creo que supone el impulso para saltar a lo que será la jodida próxima década de los Backyard Babies”.

“Con este álbum hemos crecido como banda, después de una carrera de quince años”

Para este cronista, el trabajo encuentra el equilibrio entre los BB más salvajes y los más maduros, algo a lo que puede haber contribuido la producción del Hellacopter Nicke Andersson. “Coincido en que el disco recupera la crudeza y la frustración de ‘Total 13’ pero con mayor madurez. Nicke prácticamente se ha convertido en el quinto miembro de la banda. Incluso hemos escrito temas juntos. Siempre le hemos respetado como amigo, pero también como músico con muchísimo talento. Es increíble tocando la batería, la guitarra, cantando y también con las melodías y los arreglos en general. Hablamos de trabajar juntos, pero él estaba indeciso, porque pensaba que iba a sentirse presionado. Sin embargo, ahora está muy satisfecho con el resultado. Siempre le ha gustado Backyard Babies. Solía decir cómo hubiera hecho las cosas de haber estado él. Así que le dijimos: ‘aquí tienes tu oportunidad’, y creo que la aprovechó”. Es curioso que los caminos de BB y Hellacopters vuelvan a cruzarse, después de que ambos se distanciaran de su raíz punk rock original hacia un sonido más retro, en el caso de Hellacopters, y una apuesta más actual, en el caso de los Babies. “Estoy de acuerdo y lo tomo como un cumplido hacia mi banda, porque yo no quiero sonar como ya lo hicieron otros en el pasado. No es fácil hacer algo nuevo, porque básicamente todo ya se ha hecho con anterioridad. Hay que reinventarse y aportar algo de fantasía a lo que haces. Los Hellacopters han ido en otra dirección y creo que es algo bueno que nosotros no hayamos seguido el mismo camino. Esto no significa que en la banda no nos encante a todos lo que hacen Hellacopters. Con todo, no nos gusta repetirnos, así que no trabajaremos juntos en el próximo disco. Quizá en otro momento, más adelante”. El optimismo de Nicke Borg, en cualquier caso, se modera al citarle la gran cuenta pendiente de su banda. “En los Estados Unidos somos muy underground. Llenamos clubs con hasta doscientas personas. Está jodido, pero no estoy dispuesto a desistir. Se necesita una discográfica que todavía crea en el poder de la verdadera música y esté dispuesta a invertir. En América todo cuesta pasta, sin importar lo buena que sea una banda. Acabamos de girar por el Reino Unido con Buckcherry, nos hemos hecho amigos y están dispuestos a apoyarnos en su país. Ellos han demostrado que la industria está equivocada. Trataron de echarlos del negocio, pero no se conformaron, hicieron un disco por sí mismos y vendieron 650.000 copias, sonando además en la radio, lo cual es muy raro hoy en día para alguien en una onda Guns & Roses. Creo que hay una posibilidad real de que BB vendamos discos en América en un futuro próximo. El problema es que no estamos listos para emplear todo el tiempo necesario, porque debemos centrarnos también en los lugares en los que somos más grandes, es decir, Europa y Japón”.