Los hermanos Lawrence han dado los pasos correctos desde que comenzaron su corta pero intensa carrera en el año 2010. Tras “Settle” (Universal, 13), un debut que les sirvió para hacerse con una nominación al Grammy, tres discos platino y un reconocimiento a escala mundial, Disclosure publican su segundo álbum, “Caracal”. Hablamos con el mayor de los hermanos sobre este disco, en el que se han alejado ligeramente del UK garage y el deep house apostando por un sonido más negroide y diverso.

Hola Guy, enhorabuena por vuestro segundo álbum. Vais a empezar el tour por Reino Unido y Europa dentro de muy poco, ¿cómo creéis que el público va a acoger vuestro nuevo show?
¡Hola! Ahora mismo estamos en Londres, esperando al día 26 para comenzar la gira en Glasgow. Tenemos muchas ganas y pensamos que el público va a recibir nuestro nuevo directo muy bien. Venimos de hacer el tour por Estados Unidos y ahí ha tenido muy buena acogida. Es que es algo completamente diferente a lo que se ha hecho hasta ahora, así que yo diría que el público lo nota.

Eso he oído, parece que el escenario de vuestro nuevo show es sorprendente. ¿Contaréis con algunos de los cantantes en las actuaciones en directo?
Sí, realmente lo es. En este directo el escenario es enorme, llevaremos más instrumentos que en el de “Settle” y habrá una pantalla de vídeo gigante en la que se proyectarán diferentes visuales para cada canción. Si alguien hace una foto durante una canción, el escenario no se verá igual que si otro hace la foto minutos después. No queremos que haya dos conciertos iguales, porque nada en Disclosure es igual. Queremos hacer todo muy especial, muy divertido. Y sí, claro que nos gustaría invitar a algunos de los artistas que han participado en el disco, sería estupendo.

“No queremos que haya dos conciertos iguales, porque nada en Disclosure es igual”.

Es obvio que nada en Disclosure es igual, ¿quién puede llenar el Madison Square Garden con apenas cinco años de carrera?
(Risas) Sí, bueno, eso ocurrió hace muy poco y ha sido alucinante, aún estamos asimilándolo. Ahí han actuado los músicos más grandes, es la cumbre de los directos. Para pisar el MSQ normalmente tienes unos cuatro o cinco álbumes a tus espaldas, así que ha sido todo un logro.

Un logro que se suma a un montón más, algo no muy común en artistas tan jóvenes. ¿Alguna vez vuestra edad ha supuesto un problema para desarrollar vuestro trabajo o por el contrario ha sido una ventaja?
Ni una cosa ni otra. No importa la edad que tengas si llevas a cabo un buen trabajo. Hay gente que puede pensar “vaya, tienen veintiún y veinticuatro años, ya me gustaría hacer eso a mí…”, ¿no? Está claro que no tenemos una gran carrera pero queremos seguir haciendo esto, incluso mejor, durante los próximos diez años. Y bueno, siendo tan jóvenes nos quedan un montón de años (risas).

Crecísteis en una familia de músicos, así que la música siempre formó parte de vuestra vida. ¿En qué momento empezó a interesaros realmente la música electrónica?
A mí empezó a interesarme hace seis o siete años, cuando empecé a ir a clubes y me fijé en los Dj’s. En esos momentos podías ir a cualquier sitio y escuchar indie rock o música de bandas, pero entonces llegó algo llamado dubstep que no se parecía a nada de lo que había escuchado hasta entonces y captó toda mi atención. Ahora ha cambiado mucho esa escena, pero hace años fue realmente impactante y especial, tanto que acabó por atraparme.

Hablemos de “Caracal”, un disco en el que habéis contado con un cantante diferente para cada canción. ¿Qué importancia tiene para vosotros contar con el vocalista a la hora de producir cada tema?
Una de las partes más importantes es cuando compartimos nuestras ideas con otro músico que va a aportar su gran talento. Jamás habríamos podido hacer una canción como “Latch” o como “Omen” sin Sam Smith. Los artistas con los que colaboramos forman parte de todo el proceso de creación y desarrollo de las canciones. No aportan solamente la voz, sino que participan en la melodía, en la letra… de hecho, les invitamos a que canten sobre lo que ellos quieran, sobre aquello con lo que se sientan cómodos. Por eso “Caracal” no trata de un tema global, no tiene un nexo de unión entre las letras de las canciones. Nos encanta trabajar con diferentes vocalistas porque todos ellos son una gran influencia para nosotros, y realmente creemos que en eso ha de consistir una colaboración musical.

¿En qué os habéis basado para elegir a cada uno de los artistas con los que habéis colaborado?
Todos ellos son artistas que nos encantan, que tienen algo realmente especial para nosotros. No es solamente que tengan una voz diferente a las demás, también es su manera de trabajar. Algunos de los artistas que han participado son amigos nuestros, a otros los conocíamos muy poco y ha habido alguno que hemos conocido por primera vez en esta colaboración, como The Weeknd. Pero trabajar con todos ellos ha sido francamente fácil. Simplemente les preguntamos “¿oye, te apetece que hagamos una canción juntos?” y al final todo salió.

“Ibiza es un sitio mágico, es una oportunidad única para poder estar en contacto con tantos artistas internacionales a los que admiramos”.

Hablabas de Sam Smith, un artista con el que tenéis una relación bastante estrecha y que ha mostrado gran confianza en vuestro trabajo. Incluso os invitó a participar en “Writing’s On The Wall”, su tema para la banda sonora de 007… ¿Cómo ha sido esto?
Sí, aunque más que participar fue simplemente dar un pequeño toque final. Sam y Jimmy ya habían terminado la canción cuando nos pidieron que le diéramos nuestro toque. Habían grabado una canción espectacular, quizá demasiado clásica, con arreglos orquestales y la voz de Sam con un piano de fondo. Querían darle un toque un poco más contemporáneo, así que ayudamos en eso, de manera muy sutil, pero creo que hicimos un gran trabajo, ¿no? ¡Hemos participado en la banda sonora de James Bond! ¡Es genial!

En el disco hay una canción que se puede entender como una crítica a los ghost producers, “Jaded”. ¿cuál es vuestra opinión acerca de los productores fantasmas y acerca de quienes les contratan?
No es que esté dirigida específicamente a los ghost producers, sino más bien a un tipo de persona que no es honesto consigo mismo. Lo peor del asunto es cuando hay gente que realmente tiene talento, que lo ha hecho bien anteriormente pero que empieza a preocuparse por no volver a hacerlo así de bien, y contrata a otros para que lo hagan por él. Eso no mola nada y la canción va un poco de eso, más que una crítica es una reflexión.

Como decías antes, de cada cantante con el que habéis participado ha salido una canción con una temática diferente a las demás. Es por eso que “Caracal” no trata únicamente sobre un tema. Pero hay algo que tampoco sigue una misma línea, y es el estilo. ¿Cómo ha sido lo de grabar estilos tan dispares dentro un mismo álbum?
En la grabación de “Caracal” queríamos hacer algo que siguiera teniendo nuestro estilo pero que no sirviera para encasillarnos. Además, como decía antes, todos los artistas han participado activamente en la creación de las canciones y cada uno ha aportado su línea musical, es por eso que en el disco hay sonidos que van desde el pop hasta el r&b o incluso el góspel. Pero realmente no es que fuera algo premeditado, no pensamos que queríamos antes de sentarnos en el estudio, sino que todo fluyó de manera muy natural, experimentando con la música y los sonidos.

Para terminar, háblanos de vuestra relación con el público español. Habéis pasado por Ibiza y por algunos de los grandes festivales de este país.
Ibiza es un sitio mágico, es una oportunidad única para poder estar en contacto con tantos artistas internacionales a los que admiramos. Es un lugar en el que siempre es un placer actuar. Amamos España, nos encanta estar ahí y también hemos estado bastantes veces en Barcelona y Madrid. Es un país genial y volveremos muy pronto.