Han pasado dos años desde que Afrojuice se hicieron famosos entonando “Benzema, Benzema” como poseídos. Aquella canción nos recordaba a MHD, pero no porque los de Fuenlabrada quisieran sonar como él, sino porque estaban solos en un país donde nadie escuchaba afro-trap mientras el francés sí lo trabajaba. Poco a poco, el tiempo les ha dado la razón y se han hecho un hueco en la peleada escena urbana. Ahora lo defienden con La Mixtape (Juicy Reords, 2018) o lo que es lo mismo: el nervio de un rito africano junto a la chulería de 2Pac.


¿Sentís la envidia de la que habláis en Joga Bonito?
Lo que cantamos básicamente es nuestra vida y en este caso, sí, se nota. La verdad es que antes se notaba más que ahora. Ahora como estamos en un punto que nos sitúa entre los exponentes del panorama musical de España nos endiosan más, pero al principio era brutal… En cada sala te encontrabas reacciones diferentes. Sin embargo, diría que va por etapas y en la que nos encontramos es la más bonita… hay poca envidia y mucho más apoyo.

El apoyo está claro en las colaboraciones con las que contáis para la mixtape. Habéis dado en el clavo con todas…
¿Te han molado? El enfoque que le queríamos dar a esta mixtape… Tú sabes que somos muy pillos, se nos suele ver bailar, cantar y liándola siempre… llamamos la atención, la verdad. Pero lo que realmente pretendíamos en esta mixtape era tocar todos los palos musicales y demostrar que no hace falta que se nos viera en un vídeo para transmtir un mensaje, que lo podíamos hacer cantando. ¿Qué si vamos a hacer vídeos? Claramente, porque nos encanta estar delante de la cámara y hacer el tonto, pero era importante para nosotros demostrar que no hacía falta.

¿Diríais que sois los embajadores del afro-trap en España, que habéis sido los primeros en hacerlo aquí?
En España sí.

No has dudado ni un poco.
No, no, en España sí, asegurado.

“Lo que hemos tratado de hacer nosotros, ha sido coger el fútbol con colegas y mezclarlo con temática de drogas, peleas, centros de menores, etc… temas que también los hemos vivido”

¿Podrías darme entonces una definición breve de qué es el afro-trap?
Para mi Europa es afro-trap. Europa es un continente en el que el deporte más consumido es el fútbol y España es más de lo mismo. Yo lo que he visto en mi infancia e imagino que tú también: los chavales cogen un balón y conocen a sus colegas jugando al fútbol. Lo que hemos tratado de hacer nosotros, ha sido coger esto que te estoy contando y mezclarlo con temática de drogas, peleas, centros de menores, etc… temas que también los hemos vivido. Eso es el afro-trap, la mezcla de esas dos cosas.
Y si me preguntas por Afrojuice, ante todo y en primer lugar, somos una familia, que canta, pero una familia. El nombre viene de Afro de africano, de nuestras raíces africanas y Juice por la película de 2pac. En esa película 2pac era el molón del barrio. Y por eso nos llamamos Afrojuice: Los Africanos molones, los molones de España, los Will Smith de España, los príncipes de Bel Air.

¿Cómo y por qué empezasteis con esto? ¿Por qué os inclinasteis hacia este género tan concreto en lugar de hacer trap como estaban haciendo todos los chavales en ese momento?
Por hacer algo diferente a lo que está haciendo todo el mundo. Podemos hacer trap y le damos duro, pero empezamos con el afro-trap porque es lo que más nos identifica. Te permite cantar y soltar el mismo mensaje del trap mientras bailas.

De hecho, en esta mixtape se nota que ha habido un cambio en el contenido lírico. Habéis pasado de hablar de fútbol puramente a hablar de sexo y fiesta…
Sí… y de xvideos, a nosotros nos gusta mucho xvideos (risas).

“En España no hay cultura musical. En América y en Francia los esclavos cantaban porque no les quedaba otra… eso ya es cultura musical”

¿Puede ser debido al cambio que ha supuesto la música en vuestra vida? Como si antes estuvierais pegados todo el día a un balón y ahora eso haya cambiado.
Eso es lo que queremos, que conozcáis las dos partes. Nosotros también hemos vivido lo que hemos cantado en la mixtape. La gente solo conocía nuestra parte afro, nuestra alegría… pero claro, también está nuestra parte trap… nos gustan las chicas, ronear, hacer el tonto, yo qué sé… lo que se hace en el barrio. Digo yo que alguna vez que te habrás peleado, ¿no? Pues cantamos lo que pasa en el barrio. Si es que hemos vivido por todo Madrid… Hemos vivido en Colmenar Viejo, en Móstoles, en Toledo, en Vallecas, en Fuenla…

¿Y por qué habéis decidido acabar en Fuenlabrada?
Porque teníamos el centro de menores al lado de la casa a la que decidimos mudarnos. Ya llevamos siete años aquí…

¿Cuál creéis que es el destino del afro-trap? ¿Pensáis que vendrán más tras vosotros y poco a poco se establecerá como un género nacional o que por el contrario se trata de algo puntual que empieza y acaba en Afrojuice?
¿Sabes lo que pasa? Que nosotros lo hacemos bien y en España es un género al que cuesta cogerle el ritmo. En España no hay cultura musical. En América y en Francia los esclavos cantaban porque no les quedaba otra… eso ya es cultura musical. Aquí no y por eso cuesta más coger esos ritmos y  fluir sobre esas bases, por eso no hay mucha gente que se atreva. Pero hay chavales que lo han intentado y que lo han hecho bien. Mira, hay uno de Almería que nos gusta mucho y con el que vamos a colaborar dentro de poco que se llama Rvfv. Es blanco y le mete… por eso digo siempre que da igual el color que seas y la raza que seas, si le metes… le metes. Y como él hay más chavales. Nosotros estamos muy atentos al panorama nacional y lo apoyamos todo. Tenemos que hacer industria.

¿Cuál es vuestra postura en la industria actual? Parece que el hip hop ha abierto un melón en el que los sellos grandes se están empezando a interesar.
Se trata de un cambio drástico en lo cultural y en lo social. Nosotros queremos empezar por lo musical porque es nuestro ámbito, pero queremos dar conferencias en centros de menores (como en los que hemos vivido nosotros), en institutos y hacer actos benéficos (ahora estamos preparando uno pero no te puedo decir mucho para que no haya fallos)… La verdad es que tenemos muchos proyectos en la cabeza. Queremos hacer un pequeño Puerto Rico… nuestra propia industria musical.
Por otra parte, también queremos lanzar una mixtape nuestra sin colaboraciones, una mixtape de afro-trap puro y duro.

Hablando de las colaboraciones… creo que sois los que habéis conseguido la versión más alegre de Yung Beef en años con Los Famosos.
(Risas) Nos tenemos mucho cariño mutuamente, la verdad. Recuerdo que acabábamos de empezar con Afrojuice, estaba en el instituto y me llamó al móvil (risas). Con él tenemos una relación muy especial, por eso la mixtape se llama Los Famosos, como su canción.

Me gustaría conocer vuestra historia, ¿cómo os conocisteis?
En el grupo hay tres hermanos de verdad, que son Veronique, TJ y yo (Mike). A Taylor le conocimos en un centro de menores y a Delacalle del barrio, de Fuenla. Pero todos somos familia, parece que he nacido con ellos y nunca nos hemos separado, por eso me cuesta explicarte una historia.

“Queremos empezar por lo musical porque es nuestro ámbito, pero queremos dar conferencias en centros de menores, en institutos y hacer actos benéficos”

¿Cuál es el papel de Veronique en el grupo? Antes hacía de manager, ¿verdad?
Es la jefa. Es la que nos quitó los miedos e indujo a meternos en la música, porque la verdad, éramos muy callejeros. Fue la primera en darse cuenta de que podíamos vender nuestras canciones y además expresar un mensaje acerca de todo lo que teníamos en nuestro interior. Es nuestra conciencia y nuestra guía espiritual, quien nos calma… nuestro Pepito Grillo. Y además es la mejor artista que hay en el grupo, ¿has visto cómo canta en Dancehall? Es la mejor artista de todos.

¿Y cómo habéis hecho para encontrar un manager a la altura?
El que tenemos ahora es el mejor, es nuestro yayo (risas). Nosotros al principio éramos muy desconfiados, tú mismo lo has dicho: Verónica era nuestra manager y nuestra música no la iba a tocar ninguna discográfica, ninguna.
Y al único que le hemos dejado llevarnos las cosas ha sido a él, así que eso tiene que significar algo…

Estás hablando en pasado. ¿Ha cambiado tu opinión acerca de los sellos?
No… nuestra música tiene que seguir siendo nuestra. Aunque yo nunca voy a decir nunca porque uno nunca sabe. Pero la verdad es que eso se va a acabar con YouTube.

¿Cómo diríais que habéis logrado tener éxito? ¿Habéis encontrado muchas trabas en el camino? ¿Cuáles?
Éramos un grupo que tenía muchas posibilidades tanto de fracasar como de tener éxito. Y actualmente creo que estamos bien posicionados.  Es difícil de explicar porque en cuanto sacamos una canción nos pegamos, fue todo muy rápido, aunque lo que más nos ha costado ha sido mantenerlo. Y respecto a las trabas… pues también nos hemos encontrado. Desde cantar en lugares después de que la gente cenara, a cantar todos con un micro, o en salas en las que los porteros ya sabes cómo son… cosas así.

“Éramos un grupo que tenía muchas posibilidades tanto de fracasar como de tener éxito. Y actualmente creo que estamos bien posicionados”

¿Qué criterios habéis seguido para elegir las colaboraciones del disco? Son todos de La Vendición salvo Nina.
Lo hicimos pensando en tocar todos los palos que pudiésemos. Con Khaled, quisimos hacer un tema de afro-trap y rap francés. En el caso de Nina, reggaeton oldschool. Para Kaydy Kain decidimos hacer un estilo de música que hemos inventado nosotros que es el afro-twerk. Con Denyerkin quisimos mezclar la salsa y el mambo, hacer algo muy dominicano, muy latino. Para Fernando optamos por hacer un trap duro, porque es lo más trap que hay en España. Sin embargo él nos dijo que no, que se quería meter en lo nuestro, de lo que resultó esa fusión de afro-trap con trap más funky. Y con Fyah hicimos dancehall como no podía ser de otra manera. Es uno de los máximos exponentes de Dancehall de España.

Hay una gran diferencia generacional entre él y vosotros, ¿cómo os pusisteis en contacto con él?
Nos presentaron nuestros managers y nos gustamos. Pero ahora es mucho más, ahora hay una amistad. La verdad es que Fyah es alucinante, lo más profesional y puro que te puedas encontrar, es transparente. Vino a las fiestas de Fuenla a cantar con nosotros y todo.
Y bueno…  Ya iréis viendo más cosas, aunque bueno, no quiero contaros todo (risas).