Winds of Agony Festival 2026
ConciertosWinds Of Agony

Winds of Agony Festival 2026

8 / 10
David Sabaté — 25-05-2026
Fecha — 18 abril, 2026
Sala — Nau B1
Fotografía — Eduard Tuset

Tras el éxito de público y crítica cosechado en su primera edición del año pasado, el festival de música extrema Winds of Agony ha celebrado una segunda parte marcando terreno y con la esperanza de la consolidación, con una reválida en el horizonte que no está del todo clara. La cita lució algo menos en cuanto a asistentes, aunque la comodidad volvió a ser uno de los puntos fuertes junto al altísimo nivel del cartel, muestra de un trabajo ejemplar y meditado de programación, con bandas ilustres y otras de culto para sibaritas de los sonidos más crudos.

La primera jornada contó con bandas como Opositor, desde Zaragoza, tralla de la buena para empezar; o Saetherial, quienes arrancaron con un “Vinga Catalunya!” y cuyo cantante lució una guadaña como pie de micro. Las coordenadas claras. Les siguieron los alemanes Bloody Vengeance, quienes toman el nombre del primer disco de los pioneros Vulcano. Con dos discos a sus espaldas, este año han editado un nuevo EP, "Stuka Deathstrike", cuyas letras sobre la guerra encajan como un guante en su virulento y sucio war metal, por momentos, eso sí, demasiado embarullado. Interpretaron una versión de Discharge y otra de Slaughter, donde se sumó a la fiesta Rayn Förster, miembro de los actuales Blasphemy y también de Throybos, quienes cogieron el relevo en el escenario. Suya fue la mejor descarga del viernes: black death y war metal contundente y macarra, sin concesiones, en una demostración de respeto total por el género creado por Blasphemy. De hecho, cerraron con una versión de su tema "Ritual", con el cantante parapetado tras sus gafas de sol como Nocturnal Grave Desecrator and Black Winds en directo. Ross Bay Cult!

Tras ellos, los técnicos Cocrodah ofrecieron un concierto muy bueno, mientras que el trío Ares Kingdom fue la revelación para algunos de los presentes. Banda yanqui veterana entre el death y el thrash metal más duro con toques melódicos, despacharon más medios tiempos, con riffs corpulentos y una mayor variedad de registros respecto a la mayoría de sus compañeros de jornada. Terminaron con una versión del "Die by Power" de la banda de culto australiana Slaugther Lords. Y cuando ya pensábamos que habían terminado, el bajista Alex Blume dejó su plaza a Pete Hellkamp, cantante de Angelcorpse, para interpretar "Plateau of Invincibility" de Order from Chaos, en una reunión efímera y en primicia para el festival.

Grave Miasma, por su parte, se revelaron más técnicos, creando una muralla de sonido insondable, mientras que el black metal canónico de Urgehal combinó cambios de ritmo, blast beats y medios tiempos de riffs atonales con atuendos forrados de pinchos y corpse paint extremo para conmemorar los veinte años de "Goatcraf Atorment".

En la recta final, Craft confirmaron que son una de las bandas más reverenciadas del metal extremo actual pero a la vez una de las más frías en directo. Tras haberles visto en distintas ocasiones, ni los cambios de músicos y de cantante les permiten reproducir el feeling de sus discos. Una lástima. Cerraron la noche Tabula Rasa y su cóctel de punk y heavy metal pagano, con momentos místicos y bastante marcianos y un cantante muy enérgico y comunicativo, lo que mantuvo el listón de una audiencia decreciente pero entregada.

De la segunda jornada nos quedamos, de entrada, con el descubrimiento de Abysmal Lord, sencillamente brutales, con una alineación que incluye a uno de los miembros de Cavemam Cult, quienes cerraron ya de madrugada con un despliegue arrollador de terrorismo sonoro. Destacaron también Adorior, desde Londres, quienes le pusieron muchas ganas,
despachando blast beats a mansalva y una vibe heavy metal aderezada con tachuelas, algunos medios tiempos con punteos sostenidos y guiños a los primeros Slayer. Su cantante Jaded Lungs nos ganó a base de actitud y una muy buena performance.

Necloracle orquestaron una puesta en escena ritualística con calaveras y candelabros al servicio de su black metal á là Watain, bastante en sintonía en lo teatral con Pestkraft, quienes sumaron incienso y capuchas negras a su celebración maligna. Antes de su actuación pudimos disfrutar del black metal, repleto de medios tiempos y pasajes densos y envolventes, de los americanos Demoncy, quienes repasaron entero su disco "Joined in Darkness". Toda una rareza digna de un festival como este.

Pero si hubo un show que brilló por encima de los demás en esta edición del Winds of Agony fue el de Triumph of Death. Su descarga marcó la diferencia. Por su actitud, sonido, respuesta del público y, sobre todo, por sus temas. Abrieron con unas aceleradas “The Third of the Storms (Evoked Damnation)” y “Massacra”, con las que arrancaban su célebre EP de 1984 “Apocalyptic Raids”, para seguir con “Maniac”, los riffs pesados de “Blood Insanity” y “Decapitator”, de su demo homónima. Ráfagas de guitarra cortantes; suciedad y urgencia entre el black metal, el thrash y el crust-punk. Dobles bombos. Pogos caóticos en la pista. La bajista Jamie Lee Cussigh se mostró firme al bajo, contagiando con su energía a las primeras filas, mientras que Tom G. Warrior, icono del metal extremo, centró todas las miradas y reveló un gran sentido del humor, refiriéndose, por ejemplo, a su onomatopeia más utilizada, “Ugh!”, como su mayor legado. Marcando el clímax sonaron “Messiah”, extraída de “Satanic Rites”, una aplaudida “Visions of Mortality” de Celtic Frost, y el medio tiempo arrastrado de “Triumph of Death”. Triunfadores y muy vivos.

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