¿Cuánto pagaríamos por un mundo en el que “Stacy´s Mom” estuviese todo el día en televisión y “Welcome Interstate Managers” (Virgin, 03) no dejase de sonar a todas horas? ¿Se podría pedir más? Sí, que vuelvan a visitarnos. ¿Y si lo hacen en marzo? Prepárate para su irresistible directo.

Con su primer y homónimo álbum tiraron de manual y dejaron patente su enorme capacidad para facturar espléndidas perlas melódicas, imprescindibles si querían asomar su cabecita entre la veterana primera línea del power pop americano. En el segundo, “Utopia Parkway”, se pasaron el patrón estilístico por el forro e intentaron ir más allá de las dulzonas melodías sobre sólidos guitarrazos para lograr un álbum menos completo en su conjunto, pero de mejores canciones en lo individual y demostrando, de paso, que había vida más allá de los Posies o de los Gigolo Aunts.

“Estamos muy contentos con la buena acogida que está teniendo el disco, sin duda es la mayor que hemos tenido hasta ahora.“

Vamos, que no todo empezaba y finalizaba en unos Weezer que, con su piñón fijo, lo engullían absolutamente todo. Cuatro años han tenido que pasar, sin embargo, para que el dúo compositivo de oro compuesto por Chris Collingwood y Adam Schlesinger nos regalaran unas dignas sucesoras a canciones como “Go Hippie”, “The Valley Of Malls” o “Hat And Feet”, en “Welcome Interstate Managers”. Un nuevo álbum que se encaramaba hasta el puesto número veintitrés de nuestra lista de lo más granado del pasado año, gracias a la combinación precisa de buenas canciones con una enorme variedad de registros. Una puerta que habían abierto en su segundo disco, en el que ya huían de cualquier etiquetado que les pudiera limitar, pero consiguiendo, ahora sí, una mayor paleta de emociones como divertir, conmover o soñar, pero sobre todo entretener. Un disco dulzón, bien basculado, de una sencillez tan cotidiana, tan mundana, que lo hace por momentos sublime y que representa una bocanada de aire fresco, de optimismo, romanticismo y sarcasmo, además de una excelente vacuna contra la apatía. Por todo ello estamos ante su mejor álbum, aunque no parece que Adam Schlesinger, nuestro interlocutor al otro lado del hilo telefónico lo tenga tan claro. “¿Tú crees que es nuestro mejor disco? A mí me gustan todos los que hemos hecho, todos son distintos, todos representan un momento de mi vida así que es muy difícil para mí decir cuál de ellos prefiero. De todas formas, el nuevo disco es más variado, tiene muchos tipos distintos de canciones, y quizá esto es de lo que nos sentimos más orgullosos, queríamos hacer un disco más diverso”. Un álbum que, por lo que parece, va a tener mayor repercusión que la lograda hasta la fecha pues, pese a ser un grupo prestigiado por los medios ingleses y americanos, no acababan de sacar el rendimiento máximo al indudable potencial comercial que poseen. Un potencial que, por lo menos uno de ellos, ya nos había demostrado que atesoran. (Schlesinger, nuestro interlocutor, es compositor del galardonado tema “The Thing That You Do” de la película “The Wonders”, protagonizada y dirigida por Tom Hanks) “No, no esperábamos nada de nada puesto que hacía mucho tiempo de nuestro último disco, así que no pensábamos que nadie nos fuera a hacer ningún caso. Por eso estamos muy contentos con la buena acogida que está teniendo el disco, sin duda es la mayor que hemos tenido hasta ahora. Ya veremos, pero quizás también será nuestro disco más grande en Europa”. Las nulas expectativas de Adam hacia su nuevo trabajo dejan patente que Fountains Of Wayne no es la única niña de sus ojos y que tanto él como Chris tienen otros proyectos en los que volcar sus inquietudes. Sin ir más lejos, Schlesinger participa también en Ivy, banda de indie-pop con la que incluso ha tocado en nuestro país, además de ser co-propietario de los estudios de grabación Stratosphere Sound en Manhattan junto a Andy Chase (también en Ivy) y el célebre guitarrista de los Smashing Pumpkins James Iha, quien también ha participado en la grabación de su último disco. “Sí, un poco, ha tocado en una canción” (se refiere a una dulzona balada que va progresando en tensión guitarrera titulada “All Kinds Of Time”). “Tenemos un estudio a medias en Nueva York y siempre está por ahí cuando estamos grabando. De hecho es uno de mis mejores amigos”. Ante tanta actividad no nos debe extrañar que… “En todas las bandas hay discusiones, pero normalmente no nos peleamos por las canciones sino por otras razones como establecer la agenda del grupo y cosas así”. Una agenda que les traerá de nuevo a nuestro país el próximo mes de marzo, gira que aprovecharán para presentar la exquisita colección de canciones que se recogen en “Welcome Interstate Managers”. Una de ellas, “Stacy’s Mom”, está gozando de un intenso apoyo promocional, gracias a un clip en forma de parodia que no ha dejado de emitirse en la todopoderosa MTV. “Sí, está basado en ´Fast Times At Ridgemont High´. No sé si tiene que ver con ´Risky Business´, pero sí que hay mucho de coches, de cosas estilo ochenta”. Por cierto y hablando de coches… “Es cierto, The Cars son una gran influencia para nosotros, por eso hay órganos al estilo de los Cars en nuestro disco”.