CLÁSICOS EN ESPERA
Entrevistas / Red House Painters

CLÁSICOS EN ESPERA

David Broc — 17-05-2001
Fotógrafo — Archivo

NO ES HABITUAL QUE UN DISCO SE RETRASE CUATRO AÑOS ANTES DE SER PUBLICADO. PERO EL CASO, SANGRANTE Y ESCANDALOSO, DE RED HOUSE PAINTERS Y SU “OLD RAMON” (SUB POP/HOUSTON PARTY, 01) PONE DE MANIFIESTO QUE LA INDUSTRIA MUSICAL TODAVÍA ES CAPAZ DE MALTRATAR EL GENIO Y LA LIBERTAD CREATIVA.

Old Ramon dibuja la metáfora de nuestra existencia: lo bueno siempre nos llega tarde. El retraso intolerable que ha sufrido la publicación del sexto álbum de Red House Painters simboliza, con pulso meticuloso, la crisis idiomática que sufre, a día de hoy, la industria discográfica. Casi cuatro años hemos necesitado para apreciar el valor expresivo de este disco y, si se me permite, del legado de la banda de San Francisco. En contra de lo que se podía pensar, la espera ha fortalecido nuestro respeto por Mark Kozelek y sus compañeros de formación. En un arranque de honestidad expresiva, Kozelek ha renunciado a los solos de guitarra que entorpecieron parte del minutaje de su anterior obra, "Songs For A Blue Guitar", y ha pulido su discurso desde muchos vértices. Con una perspectiva de su música más pop y, en consecuencia, menos fatalista y decadente, "Old Ramon" supone el ejercicio musical más entusiasta de su carrera. Y, además, merece la pena recalcar que en este disco se encuentran cuatro canciones ya convertidas en clásicos: "Wop-A-Din-Din", "Byrd Joel", "Void" y "River". Y, como decíamos, la espera nos ha ayudado a reafirmar nuestra querencia con Red House Painters. Sobre todo porque el propio Kozelek no ha perdido el tiempo durante este letargo y ha ido entregando, siempre con su nombre en el encabezado de las obras, pequeñas dosis de su trabajo en solitario.

"Yo trato de profundizar más en la canción, de llegar a la raíz del tema"

El último, "What´s Next To The Moon"(Badman/Houston Party, 01), un disco entero configurado por versiones del mítico grupo australiano AC/DC. El trasvase musical entre Kozelek y las canciones de los hermanos Young va más allá de la curiosidad, y consigue, en gran parte de su minutaje, subyugar por la facilidad con la que se funden ambos discursos: los textos inocentes de AC/DC y los rincones tristes, aquí en exclusivo formato acústico, de las cuerdas vocales de Kozelek. "Hace unos años, justamente en España hice un par de versiones de AC/DC y nadie se percató de que eran del grupo. Entonces tuve la idea de incluir esas versiones en un Ep (se refiere a "Rock´n´Roll Singer") . Y, bueno, después esas tres versiones se convirtieron en un Lp entero". El cuestionario, un fax contestado a puño y letra por Mark Kozelek, no engaña: al autor de "Grace Cathedral Park" no le gusta hablar de su música. Brevedad y cinismo se confunden en unas respuestas que, sinceramente, no sirven de gran ayuda de cara a conocer el mundo interior de este genio. Vale la pena seguir incidiendo en el interés que despierta el cancionero de Malcolm y Angus Young su paladar. "Actualmente hay bandas a las que escucho más que a AC/DC. Es una cuestión de interpretación. Si presentas unas letras para un songwriter totalmente destino del grupo de origen y lo llevas a un discurso musical todavía más distinto puedes crear una canción completamente nueva, completamente distinta del tema de origen. Es un modo de interpretación". En el caso de Kozelek, empero, no nos sorprende tanto el hecho de verle versionando a una banda tan aparentemente lejana como AC/DC. Simon & Garfunkel, Kiss o John Denver también han sido fruto de la atención de un Kozelek especialmente proclive a la versión anti-cool, por llamarlo de alguna manera. ¿Homenaje escondido o parodia inmisericorde? "Muchos artistas ven el hecho de hacer una versión como una forma simple de rendir tributo a su banda favorita. Y la mayoría de veces su interpretación es poco imaginativa y aburrida, demasiada ceñida al original. Yo trato de profundizar más en la canción, de llegar a la raíz del tema. Aunque la verdad es que hacer versiones no es algo que me guste particularmente". Parece que, por fin, tendremos a Mark Kozelek libre de la presión multinacional. Desligados de su contrato con Island, Red House Painters han encontrado en Sub Pop su refugio. Mientras, Kozelek sigue editando sus proyectos en solitario en Badman. "Mi relación con Badman es muy buena. Mientras me sea posible, seguiré haciendo cosas con ellos. Bueno, también dependerá de que lleguen los cheques de los royalties puntualmente y de los ceros incluidos en el cheque".

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