El cuarteto zaragozano ha creado una notable colección de canciones, con un sonido tan actual como deudor de los 80 y de inspiración cotidiana, bajo el nombre de “Última imagen”

“Nuestra música tiene una gran carga de sintetizadores y teclados y sabíamos que Hans Krüger podría potenciar las atmósferas”

Casi Reptil acaban de lanzar su EP, “Última imagen”, un destacado intento de crecer como grupo que ha llegado a buen puerto. Para lograrlo se han apoyado en uno de los productores españoles más solicitados de los últimos años, Hans Krüger (Delorean, El Columpio Asesino) y, sobre todo, han entregado una estupenda colección de canciones, que presentarán en La Lata de Bombillas el 9 de noviembre.

“Teníamos muy claro que queríamos dar un salto cualitativo en cuanto al sonido. Las grabaciones que hasta entonces habíamos realizado contaron con menos medios económicos no por ello menos importantes. El primero, “s/t”, fue el arranque como dúo; el segundo, “Unir cuevas” significó el pegamento definitivo y las bases de futuro como cuarteto. Con “Última imagen” sentíamos que, poco a poco, íbamos consiguiendo acercarnos a un sonido y estilo más personal y particular. La dedicación de Hans en cada instrumento, su preocupación por la captación de sonido, sus medios técnicos y sabiduría son cosas de las que hasta entonces no habíamos tenido la oportunidad de tener. Nuestra música tiene una gran carga de sintetizadores y teclados. Sabíamos que Hans podría potenciar las atmósferas que estos instrumentos recrean ya que se siente cómodo trabajando con ellos y entiende mucho de electrónica. Además, este trabajo sí lo hemos masterizado, y con otro grande: Javi Vacuum”. Sus nuevas canciones tienen un sonido limpio y cuidado con importantes reminiscencias a los 80 británicos. Sin embargo, grupos actuales de norteamerica como Beach House, Real State o DIIV han sido fundamentales para el resultado final. “Para nosotros era importante sonar actuales. Creíamos que el sonido de canciones concretas de estos grupos podrían enriquecer a las nuestras. Somos muy eclécticos y bebemos de muchos estilos, épocas y sonidos. Se nos hace muy complicado establecer unas pautas rígidas en cuanto a qué y cómo sonar”.

Hace tres años actuaron por primera vez en La Ley Seca y desde entonces no han parado, aunque sus miembros ya habían formado parte de otras conocidas bandas (Visión Tunel, Baron Samedi) y en el presente también colaboran con otras (Calavera, The Diggers, Red Baleine). “Si hemos crecido musicalmente es principalmente porque hemos crecido como grupo. Somos cuatro personas que se complementan musical y sentimentalmente, lo que crea un contagio positivo que te impulsa a querer saber más, querer componer más y, en definitiva, realizar más y mejores cosas. Además, hemos tenido la suerte de tocar en sitios de los que somos asiduos; La lata de bombillas, Sala López, AVV Arrebato, Centro cívico Delicias en el ciclo de Bombo y Platillo…”.

Tan importante como su música son sus letras, por los sentimientos que buscan transmitir, que se acoplan perfectamente con su sonido. Poseen un punto nostálgico pero descartan un mensaje concreto. “Creemos que hay un denominador común: narrar los estímulos, encriptar con palabras nuestros estímulos más directos con las cosas cotidianas que nos rodean. Cuando estamos en el local de ensayo nos contamos muchas cosas, sobre nosotros, sobre lo que hacemos en el día, microhistorias de importancia relativa que adquieren importancia cuando se elevan a la categoría de canción”.