Andrea Dawson ha roto todas las cadenas que le ataban a su anterior grupo y no le dejaban crecer como artista. Presenta Payback, un EP autoeditado con proyección internacional que habla sobre la venganza y define su nuevo “yo”. Junto a Mumbai Moon en la producción, la artista reúne temas inspirados en la electrónica experimental y que respiran del pop británico más actual. Se acabaron las limitaciones, ahora quiere decir las cosas bien claras y a la cara. Aunque, según ella, hasta a su madre, que es británica, le cuesta entender su acento.


Cuéntame cómo surge Payback.
Como sabrás vengo de una banda de música, de Nelou, y a la hora de componer con ellos no había mucha voz ni voto. Esto hizo que acabáramos bastante mal y yo decidí irme en solitario. Mumbai Moon, al que conozco desde que tenía seis años, me dijo que  quería currar conmigo. Nos pusimos a trabajar y el primer tema que salió se llamó Payback. Nombre que decidí mantener para mi primer EP en solitario ya que significa algo así como venganza o represalia. Y sí, está dedicada a mi anterior grupo. Otro de los temas que más me toca es Fake Friend que habla de la perdida de una amiga de toda la vida que me tocó el corazoncito. Y bueno, me encanta la colaboración de Anita Got Bars en Cinnamon, una chica que vive en New Jersey.

Supongo que esa frase que colgaste en tu perfil de Instagram para celebrar el nacimiento del EP está dirigida a ellos: “A todos los que intentaron frenarme espero que tengan hambre porque se lo van a comer con patatas”.
Solo va para una persona de la banda (risas). Reconozco que todo esto me ha dado muchas fuerzas, me ha hecho pensar que no me podía quedar ahí estancada sin hacer nada y no mostrarme tal como soy.

Y esto también te ha llevado a un cambio de sonido…
Cuando estaba en la banda, el hecho de compartir la composición con una persona mucho mayor afectaba. Cada vez que llevaba algo me soltaba la frasecita de “ya me estás metiendo tu rollo” y yo no estaba cómoda con eso. Ahora con Mumbai Moon, nos llevamos genial. Nos encanta el mismo tipo de música y es una maravilla crear.

“Es difícil que una persona conecte tanto contigo si no te entiende”

También presentas una estética mucho más agresiva de la que tenías en la banda. ¿Es tu yo natural o va ligada a la imagen del EP?
Pues, al estar tan reprimida en la banda, he decidido hacer lo que me salga del totiti (risas) y ya está.

Con el grupo tenías como sello a Warner y ahora vas más por libre.
Con Warner guay, saqué un tema con ellos como solista y luego ya les presenté High, sin videoclip ni nada. Me dijeron que no sabían qué hacer con ello que tenían que pensarlo. Así que acabé con ellos, cada uno por su lado y punto.

Te veo muy segura a la hora de defender este proyecto en el mercado. ¿Crees que tienes posibilidades de asentarte a nivel nacional?
Bueno, en el mercado nacional lo veo complicado. Es difícil que una persona conecte tanto contigo si no te entiende. Yo tengo un acento un poco mío y hasta mi madre que es inglesa me dice que no me entiende. Creo que el futuro está más en Spotify, que es más abierto a la experimentación.

Dime un artista nacional que creas que ha llevado bien su carrera.
Rosalía. Sinceramente la música en español me cuesta muchísimo comprenderla. Desde pequeña siempre he escuchado música en inglés y soy muy de extremos: o flamenco puro o inglés. Cuando vi a Rosalía me quedé completamente alucinada. Creo que primero hay que demostrar que tienes talento y que la gente lo vea. Luego puedes hacer lo que te de la gana. Y ella lo supo hacer muy bien.

¿Y cuáles son tus referencias a la hora de crear?
Toda la parte electrónica está inspirada en Zhu, un productor que tiene unas bases con las que me muero. También me encanta M.I.A., FKJ, la electrónica experimental y, a partir de ella, ‘poperizarlo’ con la voz. Al final soy como una especie de librería, escucho de todo. Eso sí, menos heavy metal, que no lo aguanto (risas).

“Sinceramente, me cuesta muchísimo comprender la música en español”

¿Qué piensas de esta gran ola de música feminista que está surgiendo ahora en el ámbito comercial en España?
Yo feliz de la vida. Básicamente mi proyecto lo he llevado yo sola. Con la ayuda del productor, pero constantemente hablando yo con los directores de sonido. Es cierto que ahora la mujer está mucho más empoderada, pero tampoco hay que pasarse. Yo, por ejemplo, nunca he tenido una mala experiencia en este mundilllo, gracias a Dios no me he cruzado con gente conflictiva en mi carrera. Bueno sí, lo que te he comentado de mi banda cierto, pero eso no tiene nada que ver con el sexo (risas)

Todo lo que rodea este EP da una imagen muy dura de ti, pero no es lo que transmites en persona…
Sí, sí, te entiendo. Esa es la cosa, es encontrarse a sí misma. Yo soy una persona súper maja, súper abierta, me gusta relacionarme con todo el mundo. Pero luego cuando me pongo a componer le doy la vuelta a todo el buen rollo que muestro en la vida. Me coloco el micro delante y parece que me he llenado de dosis de depresión. Termino mostrando algo de mi que habitualmente no suelo enseñar.

¿Y qué idea hay para presentar el proyecto en directo?
Voy a hacer arte, vamos a poner bañeras en las salas con palmeras para simular el videoclip de High. Y el show va a estar repleto de bailarines, me voy a poner a bailar. Me apetece.