El indie rock se parece mucho –demasiado- a Internet. Cualquiera puede crear o distribuir algo, pero lo más seguro es que lo que tenga que ofrecer acabe sepultado por un enorme volumen de material puesto en circulación por otros. Por eso, se agradece que sigan existiendo voces amigas como las de Chris Brokaw, Thalia Zedek y Gillian Welch.
O poder confiar en ese algo intangible denominado “garantía Elephant 6” que determinados discos poseen. O tener la fortuna de que el sexto sentido y alguna que otra personalidad afín lancen en nuestro camino nuevos e interesantes grupos como Great Lake Swimmers, P:ano y The Strugglers. Bien. Ahora podemos añadir a esta última lista a Minus Story, una especie de conseguida combinación de todo lo anterior con los Palace Brothers y Scarce. Imaginativos con los instrumentos del baúl de los cachivaches (ellos llaman, parodiando a Phil Spector, “Wall Of Crap” a su sonido), amigos de las tácticas de collage en pistas analógicas, fans de Superchunk y Jim O’Rourke, seguro. Como debe ser, por tanto. Y encima, capaces de escribir una letra tan Robyn Hitchcock como la de “Little Wet Head”, un ensayo indie-gospel como el de “Hold On” o una canción tan rematadamente buena como “Ringing In The Dark”.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.