“Creo con libertad y, si gusta bien... y si no, también”
EntrevistasÁngela Pardal

“Creo con libertad y, si gusta bien... y si no, también”

Daniel Pose — 24-07-2026
Fotografía — Archivo

Conversamos con la gallega Ángela Pardal con motivo del lanzamiento de “Campo Caída” (Discos de Menta, 26). Una charla en donde reflexiona sobre su trayectoria, los cambios de estilo o la importancia de crear desde una perspectiva independiente.

La trayectoria de Ángela Pardal está construida desde la evolución constante y una innegociable libertad creativa. “Empecé rapeando. La música me servía como un lugar en donde refugiarme. Con los años ha pasado a ser un lugar donde visibilizarme y empoderarme”. Ambas etapas comparten algo. “Siempre ha sido un ejercicio de cuidado, de libertad, de amor propio y de conocerme”. Esto explica también su evolución musical. “Ceñirme a un estilo o forma concreta de hacer música no me funciona. Hago lo que el momento pide. Lo que salga tiene que ocurrir de forma natural. Intento ser siempre lo más libre posible al crear”. Su debut, “Alas” (Raso Estudio, 21), se produjo en 2021, algo que recuerda con cariño. “Fue una ayuda muy grande para visibilizarme, mostrarme y empezar a entender cómo quería habitar el mundo. Fue muy bonito, liberador y orgánico”.

También destaca la acogida de aquel disco. “Recuerdo un recibimiento muy cálido y natural. El disco gustó mucho”. Aunque matiza que la recepción no la condiciona. “Si no hubiera sido así, mi trabajo estaría igual de bien hecho. Primero lo hago para mí y sin pensar en cómo serán recibidas las canciones. Cuando están hechas, ya pienso en cómo presentarlas o darles voz. Intento que la reacción no me condicione. Así creo con libertad y luego, si gusta bien... y si no, también”. Después llegó su segundo disco, “Flores, Techno y poesía” (Raso, 23), que incluía un cambio claro de estilo. “Fue un momento más oscuro en mi vida. En esos momentos suelo mirar atrás y hacer balance. Tiene algo de rap mezclado con electrónica. Se fusionaron muchas cosas a nivel emocional y estilístico”. Un trabajo que reconoce que resultó difícil para el público. “Es un disco complejo y oscuro que no fue muy bien recibido. Es muy personal e íntimo, y es complicado conectar”. Aun así, lo recuerda como algo constructivo. “No tuvo mucho recorrido ni presentaciones en vivo, pero es un disco con el que aprendí mucho”. También lo considera un ejercicio de valentía. “No es fácil hablar de ciertas cosas. Sabes que a veces a la gente no le apetece escuchar tus mierdas y aun así lo haces porque lo necesitas. En ese sentido estoy orgullosa de haber tenido el valor de hacerlo”.

"Sabes que a veces a la gente no le apetece escuchar tus mierdas y aun así lo haces porque lo necesitas"

Ahora regresa con “Campo Caída”, un álbum ligado a un momento mucho más luminoso que su predecesor. “Está asociado a un momento alegre. Aunque dentro de los momentos alegres también hay momentos tristes y al revés”. Si tuviera que elegir una canción que represente el disco, lo tiene claro. “Quizás diría ‘Mi pequeño tamagochi’. Fue de las primeras que compuse y me impulsó a seguir”. Un tema que resume el espíritu de la obra. “Fantasía, amor, surrealismo, una letra bonita y muchas capas musicales y de sonidos. Son cosas que me han marcado mucho a lo largo de todo el disco”. Ahora espera poder llevar estas canciones al directo. “Estoy preparando un directo superespecial, en donde las canciones cogerán una nueva dimensión. Cuando componía y producía, miraba de reojo al directo”.

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