Manbait
Discos / Regis

Manbait

9 / 10
Raúl Linares — 30-11-2015
Empresa — Blackest Ever Black
Género — Electrónica

Existen personajes como Karl O´Connor aka Regis que sobrepasan la simple calificación de productor o DJ y que ya entran en el terreno de lo que suelen hacer los genios o (para que no quede tan excesivo) mentes privilegiadas/adelantadas a su tiempo. Porque se le puede discutir su genialidad, pero no podemos toserle ante la repercusión, alcance y magnitud de todo lo que ha creado (y destruido posteriormente en algunos casos). Y es que este hombre le ha dado a casi todo en el campo de la electrónica más oscura y siempre lo ha hecho bien,  con un punto de humor a veces y mala baba en otras. Fue uno de los creadores del sonido Birmingham, en el cual encuadramos el techno inglés de corte industrial y ruidista que, a pesar de todo, se deja bailar; también montó el sello Downwards y se alió con Surgeon (otro lumbrera) para montar el super-grupo techno British Murder Boys; por otro lado, junto con Function, Female y Silent Servant, montó el proyecto Sandwell District (proyecto de mucho éxito recientemente finiquitado); por otro lado montó Sandra Electronics con Juan Mendez aka Silent Servant, y hasta ha tenido tiempo de colaborar con el batería de Napalm Death para montar otro proyecto, Ugandan Speed Trials. Como se puede observar, este hombre no es del tipo de los que se conformen con poco o que se queden parados durante mucho tiempo, lo suyo es intentar ir un paso por delante e ir un poco a su aire, algo que se demuestra en este recopilatorio que recoge lo más selecto de su obra a lo largo de más de veinte años.

Para los que le tengan un poco de tirria al techno, advertirles tan solo que esto es algo diferente, aquí podemos encontrar mucho más que un bombo a negras en un patrón 4×4, ya que su música tiene ese poso post-punk (aparte del industrial mencionado anteriormente) que la hace algo especial y tiene algún mensaje o intención más que la de hacer bailar. Muestra de ello es que abra el recopilatorio con una relectura del “Loss” de los pioneros neoyorquinos Ike Yard, en clave post-punk/industrial.  Un tema que define perfectamente el tono -casi siempre oscuro y opresivo- del recopilatorio, con una base limpia a la que se le va uniendo un simple hi-hat y una voz, que van evolucionando poco a poco hacia llevarnos poco a poco a un delirio controlado. El mismo tono arty-industrial nos lo encontramos en el remix que hace al “He Was Human…” de Dalhous, que vuelve a untar bien de betún a un tema que no destacaba por su alegría. Con su magnífico e imprescindible “Blood Witness” lleva toda esa mala baba al club, y lo llena de humo denso y luces estroboscópicas con una buena dosis del techno Birmingham; para después coger todo esto y sumergirlo en un mar calmado y frío con su versión del “Church of All Images” de Vatican Shadow, en la cual muestra de nuevo su cara más experimental e industrial.  El patrón de tema más orientado al club y tema más experimental, se repite a lo largo de los doce temas que el sello Blackest Ever Black ha seleccionado con buen tino, en el que también nos encontramos con momentos de belleza y delicadeza, como esa versión del “This Foundry” de Raime, que parecen impropia de él, pero sirven para mostrar que, aparte de mala baba, este hombre es capaz de sacar momentos de belleza  de toda esa oscuridad.

Un disco imprescindible para entender el techno actual y futuro, cuya escucha gana enteros caminando por una zona industrial o por el centro de alguna ciudad,  a ser  posible en un día frío y lluvioso. Tal y como nos imaginamos a este hombre componiendo los temas que forman parte de este excelente recopilatorio.

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