Reseñamos 'Your Favorite Toy' el esperado álbum de Foo Fighters
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Reseñamos 'Your Favorite Toy' el esperado álbum de Foo Fighters

7 / 10
Luis Benavides — 27-04-2026
Empresa — RCA / Sony BMG

El treinta aniversario de Foo Fighters como banda no pudo llegar en un momento más extraño, convulso incluso. A mediados de 2025, Dave Grohl atravesaba un momento duro a nivel matrimonial y familiar, y su banda acababa de prescindir de los servicios de un gran batería como Josh Freese justo dos años después de su incorporación. Quizá nunca fue un miembro de pleno derecho como el resto, quizá su salida tras la presentación del sentido “But Here We Are” (23) entraba dentro de los cálculos del grupo.

Sea como sea, la celebración suponía una gran oportunidad para reconectar con la esencia de una banda fundada en 1995. Si en el anterior trabajo la música jugó un papel catártico tras la dolorosa pérdida de su amigo y compañero Taylor Hawkins, una emoción que atraviesa todo el disco; en el actual “My Favorite Toy”, encontramos un “back to basics” de manual buscando la frescura y el descaro que perdieron con los años. Antes de su publicación, Foo Fighters giraron por salas pequeñas repasando principalmente las canciones más ruidosas de su disco homónimo y lanzaron un EP benéfico titulado “Are Playing Where??? Vol. 1” (25) con las mejores tomas. Así, todo parecía apuntar a un regreso triunfal, una vuelta a las raíces hardcore y punk de sus miembros.

Envuelto en una estética “underground” interesante, el duodécimo disco de la banda fue grabado por Grohl y su flamante nuevo batería, Ilan Rubin, sin metrónomo para capturar el sentimiento de cada nota y golpe y, a partir de aquí, el resto de componentes fue añadiendo sus partes en unas sesiones que imagino relajadas. Porque grabaron en los estudios 606, propiedad de la banda, con la única ayuda de uno de los ingenieros de la casa, Oliver Roman. El resultado es un disco rebosante de energía con un sonido crudo, sin florituras, firmado por una banda con ganas de avanzar, disfrutar como la primera vez y olvidarse de todo lo demás.

La banda explica que el corte que da título al disco fue la llave que abrió “el tono y la dirección” del mismo. “Your Favorite Toy” es, por encima de todo, una invitación a volver a confiar en ellos (“Hold fast and hold my hand / And hold me  over the fire”) y dejarse llevar por su ritmo acelerado. Con todo, la banda que completan Nate Mendel, Pat Smear, Chris Shiflett y Rami Jaffee puede hacerlo mejor. Ahí están las iniciales “Caught in the Echo”, con la banda desatada (“Nobody here is truly free / consider this an emancipation”), y “Of All People”, un sonoro puñetazo encima de la mesa con unas guitarras dignas de Motörhead. En esta línea rabiosa también entregan la frenética “Spit Shine”, sobre afrontar la realidad desde la madurez (“The honeymoon is over”), y la más épica del lote, “Asking for a Friend”, una pieza con ecos a Metallica ideal para cerrar el disco (“I’m asking for a friend / Or is this the end?").

Cuesta imaginar cuántas de estas nuevas canciones llegarán a calar realmente entre sus seguidores. Más allá de piezas olvidables como “Window”, “If You Only knew” y “Amen, Caveman”, sí destacan “Unconditional”, un medio tiempo con mensaje esperanzador en la línea de las pretéritas “Run” y "Walk” (“There are better days awaiting / It’s true”), y la emocionante “Child Actor”, cuyo final bombástico se cuenta entre de los momentos más inspirados del disco.

En términos generales, las buenas intenciones del disco (y de la banda) pesan más que el resultado final. Que nadie espere un gran álbum ni una sorpresa como aquel “Wasting Light” (11), repleto de temazos, pero “Your Favorite Toy” suena vivo y honesto, y a veces tampoco hace falta mucho más para pasar un buen rato.

 

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