Una excepcionalidad tras otra
Conciertos / Soto Asa

Una excepcionalidad tras otra

8 / 10
Luis M Maínez — 21-12-2021
Fecha — 17 diciembre, 2021
Sala — Independance, Madrid
Fotógrafo — Luis M Maínez

La excepcionalidad que supone Soto Asa como artista en el panorama de la música urbana en español no se queda en el estudio. Al contrario, Soto Asa es capaz de trasladar la calidad de sus temas al directo sin perder un ápice de autenticidad. De hecho, el ceutí hizo un doble sold-out en Madrid del que salió encumbrado -para eso estuve allí, para contarlo- como el gran nombre del urbano underground en nuestro país. Un paso más en una gira que acumula carteles de no hay entradas y caras de placer a la salida, como las que se dibujan después del sexo.

La excepcionalidad que supone Soto Asa como artista es también su excepcionalidad como performer. Se ríe y hace reír. Un bolo de Soto Asa es como una cita que sale bien, pero en vez de ir a casa y despertarte para ir a desayunar juntos, la terminas de after. La solidez del artista de La Vendición es un logro digno de estudio: la consigue desde el disfrute y no desde la seriedad, una rara avis en una escena donde las propuestas más frescas y originales (como la de Soto) normalmente adolecen de la presencia suficiente para encumbrarlas también en las salas de conciertos. A Soto Asa le tiran sujetadores al escenario y le piden besos en primera fila: cosas que ya no pasan de manera espontánea en los conciertos. Por eso él se ríe mientras suena el tag que sirve de pistoletazo de salida para muchos de sus temas: “Damn son, where you find this?”

Y cuando hablamos de “esto” nos referimos al imaginario por el queSoto Asa lleva apostando desde que entró en la música -noche, seducción, velocidad- y que estuvo flotando en la atmósfera de la sala Independance desde el primer segundo del bolo. A diferencia de otras propuestas que buscan en el calor de los clubs la inspiración necesaria para crear, Soto Asa consigue no solo inspirarse él, sino inspirar al público ese estado mental que solo se consigue bailando salvaje a las cuatro de la madrugada o yendo a uno de sus conciertos, aunque sean las 9 de la noche.

En su show del viernes pasado Soto Asa hizo grande el escenario de la Sala Independance (cosa que no es fácil, otros artistas parecen constreñidos en este enclave) y hasta trepó a los altavoces para escuchar al público corear que “las gatas en el club quieren tra tra tra”. Algo tan evidente para Soto Asa que, cuando el público gritó una y otra vez que quería más canciones, más show, más calor, Soto Asa salió a hacer bises y eligió ‘Klub’. En serio, ¿hace cuanto no van ustedes a un concierto con bises? Soto Asa tiene el encanto de las estrellas de antes y la música del futuro. Solo es cuestión de tiempo que de el salto a Latinoamérica, algo a lo que estaré pendiente -para estar allí, para contarlo-. La pregunta no es cuándo lo logrará, porque será pronto; la pregunta que todos nos hacemos después de ver a Soto Asa hacer que varias chicas se suban a hombros de sus amigos y amigas, otra vez en una imagen que remite al pasado, mientras suena una de las músicas más avanzadas del panorama, es “Damn son, where you find this?”

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